23 Noviembre 2006 Seguir en 
"Se trata de una estrategia de la querella. Ellos quieren a toda costa hacer creer que una mafia policial mató al juez (Héctor Agustín) Aráoz para demandar al Estado. A ellos no les importa el daño que están haciendo". Esto fue lo que aseguró ayer el oficial Andrés Faversani, cuya detención fue solicitada por los representantes legales de la familia del magistrado.
El fiscal de Cámara, Carlos Castellano, había decidido aceptar el pedido de los querellantes Benjamín Frías Alurralde, María Dolores Leone Cervera y Dante Julio José Ibáñez, y del juez Juan Francisco Pisa para que se acusara al policía por homicidio agravado, el mismo delito del que están acusados Ema Gómez y Darío Pérez. Estos dos últimos están en la cárcel, por lo que los representantes de la familia Aráoz solicitaron que, al estar imputado Faversani también por homicidio agravado, se ordene su detención.
Durante la investigación, el fiscal Guillermo Herrera había acusado a Faversani por encubrimiento, y había rechazado la figura de homicidio agravado en su caso.
"Quedó demostrado que en el momento del crimen yo estaba en la comisaría de Banda del Río Salí. Hay testigos que demostraron que hice un operativo en una escuela de esa ciudad, durante el cual hubo dos detenidos", explicó Faversani, que ayer visitó Tribunales para interiorizarse sobre su situación procesal. "Si me presenté en este lugar fue por la ansiedad que tengo para que se esclareciera el homicidio. Por intuición, siempre sospeché que Gómez tenía algo que ver. Pero ella se llamó a silencio", destacó el oficial.
Aráoz fue asesinado a balazos el 26 de noviembre de 2004 en su casa, ubicada en avenida Aconquija al 2.900, en Yerba Buena. Según Herrera, el magistrado fue víctima de un drama pasional, a raíz de un triángulo amoroso que habrían conformado él, Gómez y Pérez. Por este caso hay otros dos policías acusados por encubrimiento: el comisario (r) Rodolfo Domínguez y el agente Gabriel Albornoz.
Gustavo Morales, defensor de Faversani, no se mostró preocupado por el pedido que realizó la querella. "La Justicia debe decidir antes los planteos de nulidad que presenté por las irregularidades que hay en la causa", explicó el letrado, que asumió la representación de Faversani hace pocas semanas.
Ayer, Herrera decidió enviar nuevamente la causa al fiscal Castellano, entendiendo que él, como no acusó a Faversani, no puede solicitar la detención. Advirtió Herrera que, como había sido Castellano el que aceptó la nueva figura contra el policía, debía ser él quien solicitara la detención.
Planteos
Por otra parte, Mario Mirra, defensor de Gómez, adelantó que el lunes solicitará que se le dicte el cese de prisión a su defendida. El planteo se basa en que la ex agente cumplirá el domingo dos años de estar detenida sin que el caso haya llegado a juicio oral. Lo mismo haría en pocos días más el abogado Horacio Guerineau, defensor del oficial Pérez. Aún no se sabe cuándo se realizará el juicio.
El fiscal de Cámara, Carlos Castellano, había decidido aceptar el pedido de los querellantes Benjamín Frías Alurralde, María Dolores Leone Cervera y Dante Julio José Ibáñez, y del juez Juan Francisco Pisa para que se acusara al policía por homicidio agravado, el mismo delito del que están acusados Ema Gómez y Darío Pérez. Estos dos últimos están en la cárcel, por lo que los representantes de la familia Aráoz solicitaron que, al estar imputado Faversani también por homicidio agravado, se ordene su detención.
Durante la investigación, el fiscal Guillermo Herrera había acusado a Faversani por encubrimiento, y había rechazado la figura de homicidio agravado en su caso.
"Quedó demostrado que en el momento del crimen yo estaba en la comisaría de Banda del Río Salí. Hay testigos que demostraron que hice un operativo en una escuela de esa ciudad, durante el cual hubo dos detenidos", explicó Faversani, que ayer visitó Tribunales para interiorizarse sobre su situación procesal. "Si me presenté en este lugar fue por la ansiedad que tengo para que se esclareciera el homicidio. Por intuición, siempre sospeché que Gómez tenía algo que ver. Pero ella se llamó a silencio", destacó el oficial.
Aráoz fue asesinado a balazos el 26 de noviembre de 2004 en su casa, ubicada en avenida Aconquija al 2.900, en Yerba Buena. Según Herrera, el magistrado fue víctima de un drama pasional, a raíz de un triángulo amoroso que habrían conformado él, Gómez y Pérez. Por este caso hay otros dos policías acusados por encubrimiento: el comisario (r) Rodolfo Domínguez y el agente Gabriel Albornoz.
Gustavo Morales, defensor de Faversani, no se mostró preocupado por el pedido que realizó la querella. "La Justicia debe decidir antes los planteos de nulidad que presenté por las irregularidades que hay en la causa", explicó el letrado, que asumió la representación de Faversani hace pocas semanas.
Ayer, Herrera decidió enviar nuevamente la causa al fiscal Castellano, entendiendo que él, como no acusó a Faversani, no puede solicitar la detención. Advirtió Herrera que, como había sido Castellano el que aceptó la nueva figura contra el policía, debía ser él quien solicitara la detención.
Planteos
Por otra parte, Mario Mirra, defensor de Gómez, adelantó que el lunes solicitará que se le dicte el cese de prisión a su defendida. El planteo se basa en que la ex agente cumplirá el domingo dos años de estar detenida sin que el caso haya llegado a juicio oral. Lo mismo haría en pocos días más el abogado Horacio Guerineau, defensor del oficial Pérez. Aún no se sabe cuándo se realizará el juicio.







