23 Noviembre 2006 Seguir en 
La zafra azucarera 2006 finalizó ayer en Tucumán con la culminación de las actividades en el ingenio La Providencia, el último que quedaba moliendo en la provincia. Los 15 ingenios tucumanos lograron establecer en la presente temporada un nuevo récord productivo, con un total de 1,525 millón de toneladas de azúcar y un rendimiento fabril promedio del 11,2%.
La campaña se caracterizó por los altos niveles productivos de los ingenios, que en su mayoría batieron sus marcas máximas en volumen de azúcar elaborado en una temporada. La variedad LCP 384 -originaria de Lousiana, Estados Unidos- logró este año establecerse en más del 50% del cañaveral tucumano y permitió que algunos ingenios de la provincia obtuvieran rindes superiores al 13%. También influyeron las inversiones que se concretaron este año en los ingenios, para mejorar la capacidad productiva en las fábricas.
Otro factor que resultó clave para el éxito de la zafra fue el clima. La falta de lluvias durante la mayor parte de la campaña permitió que los ingenios pudieran moler sin interrupciones. Tampoco se registraron heladas que afectaran la calidad de la materia prima, lo que favoreció los altos rindes que lograron los ingenios. “Lo más rescatable de esta zafra talvez no sean los récords conseguidos, sino el nivel increíble de respeto y trabajo que se logró en la relación ingenios-cañeros, entre las industrias entre sí, y con el sector laboral azucarero. Estamos convencidos de que es mejor trabajar juntos que plantearnos oposición de intereses”, recalcó el titular del CART, Miguel Angel González.
La campaña se caracterizó por los altos niveles productivos de los ingenios, que en su mayoría batieron sus marcas máximas en volumen de azúcar elaborado en una temporada. La variedad LCP 384 -originaria de Lousiana, Estados Unidos- logró este año establecerse en más del 50% del cañaveral tucumano y permitió que algunos ingenios de la provincia obtuvieran rindes superiores al 13%. También influyeron las inversiones que se concretaron este año en los ingenios, para mejorar la capacidad productiva en las fábricas.
Otro factor que resultó clave para el éxito de la zafra fue el clima. La falta de lluvias durante la mayor parte de la campaña permitió que los ingenios pudieran moler sin interrupciones. Tampoco se registraron heladas que afectaran la calidad de la materia prima, lo que favoreció los altos rindes que lograron los ingenios. “Lo más rescatable de esta zafra talvez no sean los récords conseguidos, sino el nivel increíble de respeto y trabajo que se logró en la relación ingenios-cañeros, entre las industrias entre sí, y con el sector laboral azucarero. Estamos convencidos de que es mejor trabajar juntos que plantearnos oposición de intereses”, recalcó el titular del CART, Miguel Angel González.






