22 Noviembre 2006 Seguir en 
El policía Andrés Faversani, imputado por el homicidio del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz, podría ser detenido en las próximas horas si la Justicia hace lugar al pedido que en ese sentido realizaron ayer los representantes de la querella. De los tres imputados por haber matado al magistrado, Faversani es el único que permanece en libertad ya que los otros dos, la ex agente Ema Hortencia Gómez y el oficial Darío Pérez están presos y a la espera de la realización del juicio oral, instancia que se concretaría el próximo año.
El 8 de noviembre, el fiscal de Cámara Carlos Castellano decidió imputar a Gómez, a Pérez y a Faversani por el homicidio, cambiando así la calificación para este último a quien el fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera, quien investigó el caso, sólo había acusado por encubrimiento. Pero Castellano no ordenó la detención del policía. Cuando se le envió la causa a Herrera para notificarle del cambio de calificación, los querellantes Benjamín Frías Alurralde, María Dolores Leone Cervera y Dante Julio José Ibáñez solicitaron que se lo detenga, argumentando que está acusado por homicidio agravado, un delito que no es excarcelable.
Aráoz fue asesinado el 26 de noviembre de 2004 en su casa, ubicada en avenida Aconquija al 2.900, en Yerba Buena. Según la investigación de Herrera, el magistrado fue víctima de un drama pasional, a raíz de un triángulo amoroso que habrían conformado él, Gómez y Pérez. Por el hecho, además, hay dos policías acusados por encubrimiento: el comisario (r) Rodolfo Domínguez y el agente Gabriel Albornoz. Al juez le dispararon nueve balazos con una pistola calibre 9 mm que, según las pericias, pertenecía al policía Pérez.
El fiscal Herrera debe decidir si acepta el pedido de la querella, y en caso positivo, tendrá que solicitarle al juez I de Instrucción, Juan Francisco Pisa, la detención del policía. La resolución de Castellano es inapelable, por lo que está decidido que los tres imputados serán juzgados por el homicidio agravado del juez. Al enterarse de que había sido imputado, Faversani se había declarado nuevamente inocente, pero dijo que no se opondría a su detención.
Lo que aún no se sabe con certeza es qué sala de la Cámara Penal llevará adelante las audiencias ni cuando se realizarán.
El 8 de noviembre, el fiscal de Cámara Carlos Castellano decidió imputar a Gómez, a Pérez y a Faversani por el homicidio, cambiando así la calificación para este último a quien el fiscal X de Instrucción, Guillermo Herrera, quien investigó el caso, sólo había acusado por encubrimiento. Pero Castellano no ordenó la detención del policía. Cuando se le envió la causa a Herrera para notificarle del cambio de calificación, los querellantes Benjamín Frías Alurralde, María Dolores Leone Cervera y Dante Julio José Ibáñez solicitaron que se lo detenga, argumentando que está acusado por homicidio agravado, un delito que no es excarcelable.
Aráoz fue asesinado el 26 de noviembre de 2004 en su casa, ubicada en avenida Aconquija al 2.900, en Yerba Buena. Según la investigación de Herrera, el magistrado fue víctima de un drama pasional, a raíz de un triángulo amoroso que habrían conformado él, Gómez y Pérez. Por el hecho, además, hay dos policías acusados por encubrimiento: el comisario (r) Rodolfo Domínguez y el agente Gabriel Albornoz. Al juez le dispararon nueve balazos con una pistola calibre 9 mm que, según las pericias, pertenecía al policía Pérez.
El fiscal Herrera debe decidir si acepta el pedido de la querella, y en caso positivo, tendrá que solicitarle al juez I de Instrucción, Juan Francisco Pisa, la detención del policía. La resolución de Castellano es inapelable, por lo que está decidido que los tres imputados serán juzgados por el homicidio agravado del juez. Al enterarse de que había sido imputado, Faversani se había declarado nuevamente inocente, pero dijo que no se opondría a su detención.
Lo que aún no se sabe con certeza es qué sala de la Cámara Penal llevará adelante las audiencias ni cuando se realizarán.







