22 Noviembre 2006 Seguir en 
Francisco Alberto González, el martillero que fue brutalmente golpeado la madrugada del sábado 11, no pudo declarar en la causa en la que están detenidos los estudiantes universitarios Mauricio Fortini y Luis Cura. La Justicia tampoco recibió el informe médico que se necesita para determinar por qué tipo de delito se acusará a los sospechosos.
La fiscal VI de Instrucción, Adriana Reinoso Cuello (secretaría de Juan Carlos Lionti) se trasladó ayer hasta un sanatorio ubicado en calle Laprida al 500 para interrogar a la víctima. Tomó la iniciativa luego de que uno de los médicos forenses le informó que consideraba que González estaba en condiciones de prestar declaración.
La situación generó sorpresa entre los asesores legales de la familia González, Leonardo Coria y Carlos Picón. "Quedó en claro que la víctima no estaba en condiciones de declarar. No entendemos el criterio que utilizó el forense para informar que sí podía declarar. La fiscal Reinoso Cuello así lo entendió, y se retiró después de haber realizado un par de preguntas y tras advertir que no podía obtener las respuestas", señalaron los abogados al ser consultados por LA GACETA. A pesar de esto, los familiares de González se mostraron complacidos de que la fiscal haya podido ver en persona al martillero. "Necesitábamos que ella comprobara cuál es su verdadero estado de salud. El está mal y la fiscal pudo comprobarlo, por lo que nos quedamos mucho más tranquilos", aseguró María Fabiana González, una de las hijas. La joven reconoció: "aprovechamos su visita para pedirle que haga todo lo necesario para que este caso no quede impune. Le repetimos que le daremos toda la colaboración necesaria".
González fue atacado en la esquina de Mate de Luna y pasaje Polonia, cuando caminaba junto a su amigo Humberto Villagra. Este último fue uno de los que reconoció a Fortini, que fue detenido en ese mismo momento como uno de los autores de la agresión.
La fiscal Reinoso Cuello aún no recibió un informe concreto sobre el estado de salud de González. Este es un paso clave en la causa, ya que con este estudio en su poder podrá determinar qué tipo de delito les imputará a los acusados.
El médico forense, en un informe preliminar, según trascendió, indicó que las lesiones que sufre el martillero son graves, pero que aún es muy prematuro determinar si pueden ser consideradas gravísimas. Con el correr de los días se podrá saber si a la víctima le quedará alguna secuela por el ataque que sufrió.
Las opciones
Este paso es fundamental para que la fiscal decida si solicitará o no la prisión preventiva en contra de los imputados, ya que sólo lo hará si es que los imputa por lesiones gravísimas o por tentativa de homicidio, tal como pretenden los abogados. Los defensores de los imputados ya solicitaron que sean liberados. De acuerdo con una fuente, la fiscal Reinoso Cuello mantuvo ayer una charla informal con el médico de cabecera de González. Este le habría explicado que el martillero habría recibido varias patadas en la cabeza, lo que le habría generado problemas neurológicos. El facultativo le habría advertido que varios centros nerviosos resultaron dañados. Es por eso que, según la opinión de los especialistas, González mostró actitudes agresivas hacia sus parientes en las últimas horas, que no recuerda lo que vivió y que, en varias ocasiones, no sabe dónde se encuentra. Los profesionales, en las últimas horas, le cambiaron la medicación. Esperan que con el nuevo tratamiento se logre eliminar los edemas cerebrales. Si no lo consiguen, González será sometido a una intervención quirúrgica.
La fiscal VI de Instrucción, Adriana Reinoso Cuello (secretaría de Juan Carlos Lionti) se trasladó ayer hasta un sanatorio ubicado en calle Laprida al 500 para interrogar a la víctima. Tomó la iniciativa luego de que uno de los médicos forenses le informó que consideraba que González estaba en condiciones de prestar declaración.
La situación generó sorpresa entre los asesores legales de la familia González, Leonardo Coria y Carlos Picón. "Quedó en claro que la víctima no estaba en condiciones de declarar. No entendemos el criterio que utilizó el forense para informar que sí podía declarar. La fiscal Reinoso Cuello así lo entendió, y se retiró después de haber realizado un par de preguntas y tras advertir que no podía obtener las respuestas", señalaron los abogados al ser consultados por LA GACETA. A pesar de esto, los familiares de González se mostraron complacidos de que la fiscal haya podido ver en persona al martillero. "Necesitábamos que ella comprobara cuál es su verdadero estado de salud. El está mal y la fiscal pudo comprobarlo, por lo que nos quedamos mucho más tranquilos", aseguró María Fabiana González, una de las hijas. La joven reconoció: "aprovechamos su visita para pedirle que haga todo lo necesario para que este caso no quede impune. Le repetimos que le daremos toda la colaboración necesaria".
González fue atacado en la esquina de Mate de Luna y pasaje Polonia, cuando caminaba junto a su amigo Humberto Villagra. Este último fue uno de los que reconoció a Fortini, que fue detenido en ese mismo momento como uno de los autores de la agresión.
La fiscal Reinoso Cuello aún no recibió un informe concreto sobre el estado de salud de González. Este es un paso clave en la causa, ya que con este estudio en su poder podrá determinar qué tipo de delito les imputará a los acusados.
El médico forense, en un informe preliminar, según trascendió, indicó que las lesiones que sufre el martillero son graves, pero que aún es muy prematuro determinar si pueden ser consideradas gravísimas. Con el correr de los días se podrá saber si a la víctima le quedará alguna secuela por el ataque que sufrió.
Las opciones
Este paso es fundamental para que la fiscal decida si solicitará o no la prisión preventiva en contra de los imputados, ya que sólo lo hará si es que los imputa por lesiones gravísimas o por tentativa de homicidio, tal como pretenden los abogados. Los defensores de los imputados ya solicitaron que sean liberados. De acuerdo con una fuente, la fiscal Reinoso Cuello mantuvo ayer una charla informal con el médico de cabecera de González. Este le habría explicado que el martillero habría recibido varias patadas en la cabeza, lo que le habría generado problemas neurológicos. El facultativo le habría advertido que varios centros nerviosos resultaron dañados. Es por eso que, según la opinión de los especialistas, González mostró actitudes agresivas hacia sus parientes en las últimas horas, que no recuerda lo que vivió y que, en varias ocasiones, no sabe dónde se encuentra. Los profesionales, en las últimas horas, le cambiaron la medicación. Esperan que con el nuevo tratamiento se logre eliminar los edemas cerebrales. Si no lo consiguen, González será sometido a una intervención quirúrgica.
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