21 Noviembre 2006 Seguir en 
La situación procesal de Mauricio Fortini y Luis Cura, los dos únicos detenidos por la agresión que sufrió el martillero Francisco Alberto González el sábado 11 de noviembre, podría comenzar a definirse a partir de hoy, cuando la Justicia reciba el informe que realizó el médico forense.
El estudio también será determinante para que la familia de González o el mismo martillero, cuando se reponga y reciba el alta médica, pueda asumir el rol de querellante. Ayer, Leonardo Coria y Carlos Picón no pudieron concretar ese paso, puesto que la fiscal VI de Instrucción, Adriana Reinoso Cuello (secretaría de Juan Carlos Lionti), les solicitó que, si la víctima estaba en condiciones de declarar, él debería ocupar ese rol; caso contrario, tendrían que hacerlo su esposa o hijos.
Las opciones
La fiscal necesita contar con el informe del médico forense para determinar si acusará a los estudiantes universitarios de lesiones graves o gravísimas. En caso de que se tratara del primer cargo, los jóvenes podrían recuperar la libertad bajo caución, puesto que se trata de un delito excarcelable. Si les imputa el otro, deberían esperar en prisión que el caso llegue a juicio oral, tal como sucedió con la agresión que sufrió Alvaro Pérez Acosta, hecho por el cual fueron condenados los hermanos Cristian y Fabián Jensen.
José Agustín Ferrari, defensor de Cura, y Juan Colombres Garmendia (h) y Mario Mirra, abogados de Fortini, ya presentaron sendos escritos mediante los cuales solicitan que sus clientes recuperen la libertad. Los abogados afirmaron que ninguno de ellos participó del ataque, aunque la situación de los acusados es delicada ya que fueron reconocidos por testigos; sobre todo, en el caso de Fortini, que además fue arrestado tras el hecho. Coria y Picón adelantaron que le pedirán a la fiscal que acuse a los jóvenes por tentativa de homicidio y que solicite que se les dicte la prisión preventiva. "Por la manera en que atacaron a González, está claro que intentaron matarlo. Los golpes que recibió nuestro cliente y la alevosía con que actuaron son pruebas suficientes", aseguraron los profesionales.
El estudio también será determinante para que la familia de González o el mismo martillero, cuando se reponga y reciba el alta médica, pueda asumir el rol de querellante. Ayer, Leonardo Coria y Carlos Picón no pudieron concretar ese paso, puesto que la fiscal VI de Instrucción, Adriana Reinoso Cuello (secretaría de Juan Carlos Lionti), les solicitó que, si la víctima estaba en condiciones de declarar, él debería ocupar ese rol; caso contrario, tendrían que hacerlo su esposa o hijos.
Las opciones
La fiscal necesita contar con el informe del médico forense para determinar si acusará a los estudiantes universitarios de lesiones graves o gravísimas. En caso de que se tratara del primer cargo, los jóvenes podrían recuperar la libertad bajo caución, puesto que se trata de un delito excarcelable. Si les imputa el otro, deberían esperar en prisión que el caso llegue a juicio oral, tal como sucedió con la agresión que sufrió Alvaro Pérez Acosta, hecho por el cual fueron condenados los hermanos Cristian y Fabián Jensen.
José Agustín Ferrari, defensor de Cura, y Juan Colombres Garmendia (h) y Mario Mirra, abogados de Fortini, ya presentaron sendos escritos mediante los cuales solicitan que sus clientes recuperen la libertad. Los abogados afirmaron que ninguno de ellos participó del ataque, aunque la situación de los acusados es delicada ya que fueron reconocidos por testigos; sobre todo, en el caso de Fortini, que además fue arrestado tras el hecho. Coria y Picón adelantaron que le pedirán a la fiscal que acuse a los jóvenes por tentativa de homicidio y que solicite que se les dicte la prisión preventiva. "Por la manera en que atacaron a González, está claro que intentaron matarlo. Los golpes que recibió nuestro cliente y la alevosía con que actuaron son pruebas suficientes", aseguraron los profesionales.







