El padre del niño asesinado quiso vengar la muerte de su hijo
Alcoholizado y totalmente fuera de sí, el hombre provocó violentos incidentes en la vivienda del "justiciero". Tras arrojar piedras y proferir insultos, fue detenido por los custodios. El miedo se apoderó del barrio Independencia. El fiscal recibirá hoy los informes de varias pericias.
20 Noviembre 2006 Seguir en 
El padre del menor asesinado fue detenido esta madrugada por provocar violentos incidentes en la vivienda de la familia de Carlos Dante Daluz, el zapatero acusado del homicidio de Daniel Alfredo Fernández, de 13 años.
El hombre insultó a los guardias de seguridad que se encontraban custodiando el departamento de barrio Independencia y arrojó piedras; se cree que habría estado en estado de ebriedad. Tras el ataque, fue detenido por haber incurrido en una contravención.
El incidente de hoy puso fin a la tensa calma que reinaba en el edificio donde vive el "justiciero". Los vecinos de Daluz y de su hijo Exequiel, los sospechosos del homicidio de Fernández, están aterrorizados.
Desde el jueves (día en el que el menor recibió un disparo en la cabeza cuando intentaba robar en el auto de los acusados) los habitantes del barrio Independencia extremaron las medidas de seguridad, puesto que en todos los atardeceres, los allegados a las víctimas amenazan con tomarse venganza por lo que ocurrió.
El paisaje cambió en el block 6 de la manzana B del barrio que está ubicado en avenida Independencia al 3.200. En el jardín del edificio aún permanecen las piedras de la batalla campal que se desató cuando los allegados del adolescente se enfrentaron con la Policía.
Las ventanas están cerradas por temor que algún proyectil destruya los vidrios. Tres agentes de policías, durante las 24 horas, se encargan de custodiar el domicilio de los Daluz, a pesar de que los familiares de los sospechosos se refugiaron en la casa de sus allegados.
Esperan un informe
Por otro lado, el fiscal VII de Instrucción, Arnoldo Suasnábar, secretaría de Eduardo Farías, recibirá hoy el informe de varias pericias que serán fundamentales para determinar quién efectuó el disparo que acabó con la vida del chico.
Carlos Daluz señaló que él fue el que accionó el revólver calibre 22 corto. Sin embargo, el fiscal, después de interrogar a Exequiel, el hijo del zapatero, duda de su confesión.
El hombre insultó a los guardias de seguridad que se encontraban custodiando el departamento de barrio Independencia y arrojó piedras; se cree que habría estado en estado de ebriedad. Tras el ataque, fue detenido por haber incurrido en una contravención.
El incidente de hoy puso fin a la tensa calma que reinaba en el edificio donde vive el "justiciero". Los vecinos de Daluz y de su hijo Exequiel, los sospechosos del homicidio de Fernández, están aterrorizados.
Desde el jueves (día en el que el menor recibió un disparo en la cabeza cuando intentaba robar en el auto de los acusados) los habitantes del barrio Independencia extremaron las medidas de seguridad, puesto que en todos los atardeceres, los allegados a las víctimas amenazan con tomarse venganza por lo que ocurrió.
El paisaje cambió en el block 6 de la manzana B del barrio que está ubicado en avenida Independencia al 3.200. En el jardín del edificio aún permanecen las piedras de la batalla campal que se desató cuando los allegados del adolescente se enfrentaron con la Policía.
Las ventanas están cerradas por temor que algún proyectil destruya los vidrios. Tres agentes de policías, durante las 24 horas, se encargan de custodiar el domicilio de los Daluz, a pesar de que los familiares de los sospechosos se refugiaron en la casa de sus allegados.
Esperan un informe
Por otro lado, el fiscal VII de Instrucción, Arnoldo Suasnábar, secretaría de Eduardo Farías, recibirá hoy el informe de varias pericias que serán fundamentales para determinar quién efectuó el disparo que acabó con la vida del chico.
Carlos Daluz señaló que él fue el que accionó el revólver calibre 22 corto. Sin embargo, el fiscal, después de interrogar a Exequiel, el hijo del zapatero, duda de su confesión.







