20 Noviembre 2006 Seguir en 
Sergio “Chupete” Acevedo, uno de los líderes de la barra brava de Atlético Tucumán, quien está detenido en el penal de Villa Urquiza imputado por un homicidio, aún no recuperará su libertad, tal como se especulaba. Es que el acusado aún no hizo efectiva la presentación de la fianza que ordenaron los jueces para otorgarle el beneficio, atendiendo que ya cumplió dos años en prisión y el juicio.
“Chupete” está imputado por el crimen de Pablo Palavecino, a quien mataron a tiros la madrugada del 22 de marzo de 2003. La víctima era portero del boliche Makarena, ubicado en avenida Belgrano al 2.700. Varios testigos señalaron a Acevedo como autor del disparo que terminó con la vida del sobrino de María Jesús Rivero, actual vicepresidenta de San Martín.
Luego del homicidio, Acevedo escapó. Se mantuvo prófugo hasta octubre de 2004, cuando la Policía logró detenerlo en Buenos Aires. Cuando se lo arrestó, se generó una confusión ya que “Chupete” afirmaba ser Sergio González (el apellido de su madre), tal como figuraba en la orden de detención, y no Acevedo. Pero cuando llegó a Tucumán y declaró dijo llamarse Sergio Acevedo. Luego de esto, el defensor Mario Leiva pidió la nulidad a través de un hábeas corpus, pero la jueza Ema de Nucci lo rechazó atendiendo que a pesar de los dos apellidos, la orden de detención era clara en cuanto al número de documento. Esto fue ratificado por la Cámara de Apelaciones.
Los requisitos
Al pasar dos años de la detención, y ante un nuevo pedido de Leiva, los jueces de la sala II de la Cámara Penal, Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y César Vera decidieron otorgarle la libertad hasta que se realice el juicio, el próximo año. Los jueces, además, decidieron imponerle una fianza de $ 15.000, avalada por fiadores solventes. Hasta el momento el único que se presentó a cumplir con el requisito fue el padre del sospechoso, pero su aval no es suficiente, por lo que otras personas deberán responder patrimonialmente por Acevedo. En la edición de LA GACETA de ayer, por error, se publicó que no se le había fijado fianza.
Los jueces, además, decidieron que Acevedo debe presentarse en Tribunales una vez por semana hasta que se inicie el debate. Además le prohibieron concurrir a cualquier tipo de reunión pública, por lo que no podrá asistir a la cancha ni a mitines políticos ni a bailes. Incumplir cualquiera de estas órdenes derivará en el inmediato cese de la libertad, y Acevedo deberá regresar al penal de Villa Urquiza.
“Chupete” está imputado por el crimen de Pablo Palavecino, a quien mataron a tiros la madrugada del 22 de marzo de 2003. La víctima era portero del boliche Makarena, ubicado en avenida Belgrano al 2.700. Varios testigos señalaron a Acevedo como autor del disparo que terminó con la vida del sobrino de María Jesús Rivero, actual vicepresidenta de San Martín.
Luego del homicidio, Acevedo escapó. Se mantuvo prófugo hasta octubre de 2004, cuando la Policía logró detenerlo en Buenos Aires. Cuando se lo arrestó, se generó una confusión ya que “Chupete” afirmaba ser Sergio González (el apellido de su madre), tal como figuraba en la orden de detención, y no Acevedo. Pero cuando llegó a Tucumán y declaró dijo llamarse Sergio Acevedo. Luego de esto, el defensor Mario Leiva pidió la nulidad a través de un hábeas corpus, pero la jueza Ema de Nucci lo rechazó atendiendo que a pesar de los dos apellidos, la orden de detención era clara en cuanto al número de documento. Esto fue ratificado por la Cámara de Apelaciones.
Los requisitos
Al pasar dos años de la detención, y ante un nuevo pedido de Leiva, los jueces de la sala II de la Cámara Penal, Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y César Vera decidieron otorgarle la libertad hasta que se realice el juicio, el próximo año. Los jueces, además, decidieron imponerle una fianza de $ 15.000, avalada por fiadores solventes. Hasta el momento el único que se presentó a cumplir con el requisito fue el padre del sospechoso, pero su aval no es suficiente, por lo que otras personas deberán responder patrimonialmente por Acevedo. En la edición de LA GACETA de ayer, por error, se publicó que no se le había fijado fianza.
Los jueces, además, decidieron que Acevedo debe presentarse en Tribunales una vez por semana hasta que se inicie el debate. Además le prohibieron concurrir a cualquier tipo de reunión pública, por lo que no podrá asistir a la cancha ni a mitines políticos ni a bailes. Incumplir cualquiera de estas órdenes derivará en el inmediato cese de la libertad, y Acevedo deberá regresar al penal de Villa Urquiza.







