Los familiares del martillero temen que los acusados nunca reciban un castigo

A una semana del hecho, González continúa internado y sufre las secuelas de los golpes. Violencia juvenil.

19 Noviembre 2006
“Tenemos miedo de que esto quede en la nada”. Con estas palabras, María Fabiana González, hija del martillero Francisco González, reflejó los temores de la familia respecto de que la causa quede impune. Hace una semana, su padre fue golpeado cuando salía de una peña. Por el caso hay dos estudiantes universitarios detenidos, acusados de haber sido quienes le propinaron la golpiza.
“Las familias de los detenidos tienen un muy buen pasar económico y muchas veces eso influye. Nosotros queremos que la Justicia los castigue”, agregó la mujer.
González continúa internado y, según dijo su hija, sufre varios problemas psicológicos. “Está muy reiterativo y se olvida de todo. Uno le dice algo y al rato ya se olvidó. Además, a veces se pierde y dice cosas que no tienen sentido. El médico nos dijo que son las consecuencias de los golpes que sufrió”, explicó su hija.

Lesiones
En la madrugada del sábado pasado, González y un amigo suyo, Humberto Villagra, salieron de una peña de 24 de Septiembre y Marco Avellaneda, donde habían pasado parte de la noche y comenzaron a caminar por Mate de Luna. De acuerdo con el relato de Villagra, al llegar a la intersección de esa avenida con el pasaje Polonia fueron insultados por dos jóvenes que, aunque ellos cruzaron la calle para evitar problemas, los persiguieron.
González cayó al piso y ahí recibió una feroz golpiza, por la que debió ser internado en terapia intensiva. Aún cuando fue trasladado a una habitación común, continúa con edemas cerebrales a causa de los golpes que recibió.
La intervención de un policía y de un remisero permitió la aprehensión de uno de los acusados, Mauricio Fortini. El otro, Luis Cura, quedó detenido luego de que se presentó a declarar ante la fiscal Adriana Reynoso Cuello, el martes.

Cambios
“Todavía no puedo creer lo que nos pasó. Me cuesta entender lo que estamos viviendo por culpa de dos patoteros a los que, evidentemente, no les importa nada de la vida de las otras personas”, dijo amargamente María Fabiana.
Cura y Fortini son estudiantes de la carrera de Marketing. El segundo se negó a declarar cuando fue presentado en la Justicia. Cura, en cambio, dijo que él estuvo presente en el incidente, pero que no golpeó a González en ningún momento. Sin embargo, Villagra dijo que entre los dos patearon al martillero cuando estaba tirado en el suelo.
María Fabiana aseguró que este hecho le cambió totalmente la vida a su familia. La joven relató que viven para atender a su padre y que pasan el día en el sanatorio privado en el que se encuentra internado. “Estamos todo el tiempo con él. También nos turnamos entre todos para cuidarlo. Es increíble que estemos viviendo esto”, protestó.
El accionar de la Policía les dejó muchas dudas. Ocurre que la noche del hecho, Villagra reconoció a Fortini unos instantes antes de que la Policía lo libere. “Esperamos que la Justicia actúe y que se haga lo correcto. La manera en la que actuó la Policía es muy dudosa y eso nos da temor de que nunca se castigue a los culpables”, explicó.
Esta semana, la fiscal recibirá el informe médico mediante el cual determinará si les imputa a los jóvenes el delito de lesiones graves o gravísimas.

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