15 Noviembre 2006 Seguir en 
Con la intención de formar nuevos modelos de capacitación para la Policía, desde julio hasta marzo de 2007 se aplicará en Tucumán un programa de cooperación entre el Gobierno argentino y la academia de Policía de Holanda. Por esa razón, Michiel Holtackers, experto policial holandés, estuvo dirigiendo entre el lunes y ayer distintos grupos de trabajo con personal y mandos intermedios de la Policía provincial.
Holtackers es comisionado en la policía de Holanda, que es el equivalente al comisario general de la fuerza tucumana. Además, es graduado en Criminología, dirigió varias áreas de la fuerza de ese país y participó de varias misiones en distintos lugares del mundo.
La razón de su visita fue dar por concluida la primera parte de la capacitación para policías de calle que comenzó en julio en el marco del acuerdo entre Argentina, la academia policial holandesa y la fundación Anna Frank, explicó el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Fernando Hevia. (Esta repartición del Gobierno tucumano es la encargada de llevar adelante el programa en la provincia junto con el Ministerio de Seguridad)
Holtackers realizó un diagnóstico sobre la estructura, las modalidades de trabajo y la organización de los policías de calle, que en la provincia están agrupados dentro de la Patrulla Urbana. “Se dieron recomendaciones prácticas para fortalecer la presencia policial en la calle, mejorar las condiciones de trabajo de los agentes y proteger sus derechos”, comentó el funcionario.
Por medio de este programa se busca la transformación gradual de un modelo de Policía tradicional a otro orientado a la comunidad, explicó Hevia. “Se trabajó en distintos aspectos; entre ellos, la cultura, los valores, las habilidades que se necesitan para el trabajo, la estructura interna y la organización de la fuerza”, agregó.
Segunda etapa
A partir de ahora comenzará la segunda etapa del programa, que durará hasta marzo de 2007, en la que se identificará alrededor de veinte prácticas policiales para, a partir de esto, construir un nuevo modelo educativo. Una de las características de la academia holandesa es que la currícula se programa de acuerdo con las situaciones que vivirá el agente en la calle y no sólo desde el punto de vista académico-legal.
Según dijo Hevia, el objetivo es que este proyecto se convierta en un modelo educativo para 2.500 policías tucumanos.
Holtackers es comisionado en la policía de Holanda, que es el equivalente al comisario general de la fuerza tucumana. Además, es graduado en Criminología, dirigió varias áreas de la fuerza de ese país y participó de varias misiones en distintos lugares del mundo.
La razón de su visita fue dar por concluida la primera parte de la capacitación para policías de calle que comenzó en julio en el marco del acuerdo entre Argentina, la academia policial holandesa y la fundación Anna Frank, explicó el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Fernando Hevia. (Esta repartición del Gobierno tucumano es la encargada de llevar adelante el programa en la provincia junto con el Ministerio de Seguridad)
Holtackers realizó un diagnóstico sobre la estructura, las modalidades de trabajo y la organización de los policías de calle, que en la provincia están agrupados dentro de la Patrulla Urbana. “Se dieron recomendaciones prácticas para fortalecer la presencia policial en la calle, mejorar las condiciones de trabajo de los agentes y proteger sus derechos”, comentó el funcionario.
Por medio de este programa se busca la transformación gradual de un modelo de Policía tradicional a otro orientado a la comunidad, explicó Hevia. “Se trabajó en distintos aspectos; entre ellos, la cultura, los valores, las habilidades que se necesitan para el trabajo, la estructura interna y la organización de la fuerza”, agregó.
Segunda etapa
A partir de ahora comenzará la segunda etapa del programa, que durará hasta marzo de 2007, en la que se identificará alrededor de veinte prácticas policiales para, a partir de esto, construir un nuevo modelo educativo. Una de las características de la academia holandesa es que la currícula se programa de acuerdo con las situaciones que vivirá el agente en la calle y no sólo desde el punto de vista académico-legal.
Según dijo Hevia, el objetivo es que este proyecto se convierta en un modelo educativo para 2.500 policías tucumanos.







