LOS ANGELES.- En la nueva película de DreamWorks Animation SKG Inc. "Lo que el agua se llevó", que se estrenará en América Latina en diciembre, una rata que vive en cautiverio con una familia adinerada se cae al inodoro y descubre, en las alcantarillas, que la vida tiene mucho más para ofrecer. El próximo año, el archirrival de la compañía, Pixar Animation Studios, lanzará su propia película de roedores animados, "Ratatouille", que trata sobre una rata con gustos exquisitos que encuentra su destino en una cloaca.
"BUSCANDO A NEMO". Con esta realización, Pixar, asociada a Disney, conquistó la taquilla.Este es tan sólo el ejemplo más reciente de filmes de dibujos animados muy similares producidos por compañías rivales.
A lo largo de la última década, DreamWorks y Pixar han librado una dura batalla por las mejores ideas. A menudo, la competencia ha dejado a ambos contendientes en el mismo punto.
A finales de los años 90, ambas estrenaron filmes animados sobre insectos: "Hormiguitaz", de DreamWorks, y "Bichos", de Pixar, se estrenaron con pocas semanas de diferencia. Ambas películas estaban protagonizadas por hormigas individualistas que se embarcan en viajes que les cambian la vida. Luego, las productoras se sumergieron en el océano, con "Buscando a Nemo", de Pixar, y "El espanta tiburones", de DreamWorks. El año pasado, Walt Disney Co., el distribuidor tradicional de Pixar y ahora su dueño, entró a la lucha con "Vida salvaje", que competía con "Madagascar", de DreamWorks, con una historia casi idéntica sobre animales del zoológico de Nueva York que, por circunstancias fuera de su control, terminan en Africa.
En Hollywood, no es fácil mantener en secreto una buena idea. Pero DreamWorks y Pixar/Disney se tropiezan entre sí muy a menudo; en parte, debido al cerrado mundo de la animación y la fuerte competencia entre estas compañías y sus ejecutivos. "La animación es una industria incestuosa", asegura Jim Hill, que dirige jimhillmedia.com, un sitio web de aficionados que cubre las noticias de este sector.
La realización de una película animada usualmente toma un promedio de cuatro años o más, y los animadores y los artistas tienden a cambiar de empleo llevándose consigo sus ideas. El escritor y director de Pixar, Andrew Stanton, jugó con la idea de Nemo por una década antes del estreno del filme.
Cuando Disney era el único protagonista de la animación en Hollywood, las películas similares no eran un problema. Muchos de los grandes animadores, incluyendo a John Lasseter, de Pixar, comenzaron sus carreras en Disney, viviendo en un ambiente agradable en el que los artistas compartían sus ideas.
Pero todo cambió a mediados de los 90. Pixar creó un nuevo estilo de animación computarizada y se asoció con Disney. Al mismo tiempo, Jeffrey Katzenberg, un ex director del estudio Disney, creó DreamWorks junto a Steven Spielberg y David Geffen, atrayendo talentos de Disney y encendiendo una guerra para vencer en uno de los géneros más lucrativos del cine.
Pixar ganó las primeras batallas. "Bichos" y "Buscando a Nemo" recaudaron más en taquilla que "Hormiguitaz" y "El Espanta tiburones". Pero DreamWorks contraatacó con "Madagascar", la cual arrasó a "Vida salvaje". Ahora ambas compañías han llevado su pelea a las alcantarillas. No se sabe con seguridad quién concibió originalmente la idea.
La rivalidad entre las dos compañías es tan abierta que se deja ver hasta en la pantalla.
En "Lo que el agua se llevó", la rata protagonista, Roddy, se cruza con un pez tropical que se parece mucho a uno de los de "Buscando a Nemo". El pez le pregunta: "¿has visto a mi padre?". Unas escenas después, el pez naranja termina siendo asado en una parrilla. (Especial)