13 Noviembre 2006 Seguir en 
Sobran los proyectos pero faltan los espacios. A pesar de los anuncios y de las promesas, el Estado provincial aún no cuenta con un centro de internación propio para rehabilitar a drogadictos, tengan o no conflictos con la ley.
Los tratamientos ambulatorios o con internación de día se realizan en los hospitales Avellaneda y Padilla, y en las sedes de las fundaciones Ariadna, Inti Huasi y Volver. A través de un convenio firmado con el área de Políticas Sociales, el Instituto Corbalán recibe jóvenes con serios problemas de adicción, y el hospital Obarrio también cuenta con servicio de internación.
"El problema radica en que ya no se puede responder a tanta demanda. En el Obarrio, por ejemplo, no pueden recibir más pacientes. No hay una política de Estado para enfrentar este flagelo", señaló el legislador radical José Cano, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura.
Hace más de un año que se aprobó una ley para la creación de un centro de rehabilitación. La iniciativa prosperó a medias: se consiguió y se adaptó el lugar, pero "Las Moritas" sigue sin abrir sus puertas. La intención del Gobierno era que esa institución fuera gerenciada por una ONG, pero hasta el momento, según coincidieron en señalar varias fuentes, ninguna aceptó asumir el desafío. De todas formas, ese lugar es tan sólo un paliativo: la granja recibirá a mayores de 18 años que no tengan conflictos con la Ley.
En los próximos días, en la Legislatura comenzarán a analizar distintos proyectos para tratar de enfrentar el problema. Según las últimas estadísticas, por lo menos 15.000 adictos son atendidos por año en la provincia.
Cano, de acuerdo con la información oficial, insistirá en un proyecto que cuenta con el respaldo del secretario de Prevención y Asistencia de las Adicciones, Alfredo Miroli, para que se cree el Consejo Provincial de Lucha contra las Adicciones. También de la mano del legislador radical, y con el apoyo de la Justicia, durante esta semana se presentará oficialmente el proyecto para que se cree un centro de rehabilitación para menores de edad en conflicto con la ley. Este no es un tema menor, puesto que el 90% de por lo menos 2.000 adolescentes que tienen causa penales es adicto.
"Los chicos merecen una oportunidad. Si bien es cierto que no es lo ideal, pretendemos que el Instituto Roca no sea una especie de cárcel, sino un lugar donde se rehabilite al menor", indicó Carlos Acevedo, director del establecimiento donde son albergados los jóvenes delincuentes.
Una oportunidad
Acevedo explicó que, actualmente, los internos, además de recibir tratamiento psicológico y psiquiátrico, realizan actividades físicas e instrucción dentro del Roca. "Este es tan sólo un intento de mantenerlos alojados de la droga. La rehabilitación es compleja; se necesita de un equipo multidisciplinario para lograr que los chicos puedan salir de esto y hasta puedan conseguir un trabajo. Pero nadie duda de que merecen una oportunidad", señaló.
Los tratamientos ambulatorios o con internación de día se realizan en los hospitales Avellaneda y Padilla, y en las sedes de las fundaciones Ariadna, Inti Huasi y Volver. A través de un convenio firmado con el área de Políticas Sociales, el Instituto Corbalán recibe jóvenes con serios problemas de adicción, y el hospital Obarrio también cuenta con servicio de internación.
"El problema radica en que ya no se puede responder a tanta demanda. En el Obarrio, por ejemplo, no pueden recibir más pacientes. No hay una política de Estado para enfrentar este flagelo", señaló el legislador radical José Cano, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Legislatura.
Hace más de un año que se aprobó una ley para la creación de un centro de rehabilitación. La iniciativa prosperó a medias: se consiguió y se adaptó el lugar, pero "Las Moritas" sigue sin abrir sus puertas. La intención del Gobierno era que esa institución fuera gerenciada por una ONG, pero hasta el momento, según coincidieron en señalar varias fuentes, ninguna aceptó asumir el desafío. De todas formas, ese lugar es tan sólo un paliativo: la granja recibirá a mayores de 18 años que no tengan conflictos con la Ley.
En los próximos días, en la Legislatura comenzarán a analizar distintos proyectos para tratar de enfrentar el problema. Según las últimas estadísticas, por lo menos 15.000 adictos son atendidos por año en la provincia.
Cano, de acuerdo con la información oficial, insistirá en un proyecto que cuenta con el respaldo del secretario de Prevención y Asistencia de las Adicciones, Alfredo Miroli, para que se cree el Consejo Provincial de Lucha contra las Adicciones. También de la mano del legislador radical, y con el apoyo de la Justicia, durante esta semana se presentará oficialmente el proyecto para que se cree un centro de rehabilitación para menores de edad en conflicto con la ley. Este no es un tema menor, puesto que el 90% de por lo menos 2.000 adolescentes que tienen causa penales es adicto.
"Los chicos merecen una oportunidad. Si bien es cierto que no es lo ideal, pretendemos que el Instituto Roca no sea una especie de cárcel, sino un lugar donde se rehabilite al menor", indicó Carlos Acevedo, director del establecimiento donde son albergados los jóvenes delincuentes.
Una oportunidad
Acevedo explicó que, actualmente, los internos, además de recibir tratamiento psicológico y psiquiátrico, realizan actividades físicas e instrucción dentro del Roca. "Este es tan sólo un intento de mantenerlos alojados de la droga. La rehabilitación es compleja; se necesita de un equipo multidisciplinario para lograr que los chicos puedan salir de esto y hasta puedan conseguir un trabajo. Pero nadie duda de que merecen una oportunidad", señaló.







