Una pareja murió en un choque en la ruta

Los jóvenes iban en un auto que se incrustó contra un camión que transportaba caña en la autopista que une Tucumán con Famaillá. Se investigan las causas del terrible episodio. El transporte cañero llevaba las luces y las fajas reglamentarias. Velocidad.

ATRAPADO. Los bomberos trabajaron con gatos y tacos para levantar el acoplado, y de esa forma liberar el vehículo. Arriba, el auto y su conductor. LA GACETA/ FOTOS ANTONIO FERRONI
ATRAPADO. Los bomberos trabajaron con gatos y tacos para levantar el acoplado, y de esa forma liberar el vehículo. Arriba, el auto y su conductor. LA GACETA/ FOTOS ANTONIO FERRONI
13 Noviembre 2006
En un último y desesperado intento por protegerse, la joven levantó las manos antes del choque. Pero de nada sirvió. El auto en el que iba junto a un amigo se enterró debajo del acoplado de un camión que transportaba caña de azúcar. Ambos fallecieron en el acto.
El tremendo accidente ocurrió ayer, a las 2, sobre la autopista San Martín, que une la capital con Famaillá, dos kilómetros al norte de esta ciudad, casi sobre el puente sobre el arroyo La Cruz.
Hacia el sur avanzaba un automóvil Suzuki Fun blanco, patente FAR-438, conducido por Mario Delfor Criado, de 26 años, domiciliado en pasaje Dorrego 1.054 de San Miguel de Tucumán. En el asiento del acompañante, iba Cecilia Aguilera, de 24 años, quien vivía en Yerba Buena.
Aproximadamente en la zona de Campo de Herrera, salió hacia la ruta un camión Mercedes Benz 1.114 con acoplado, que era conducido por René Pablo Oscar Yapura, de 21 años, domiciliado en Santa María, Catamarca. El vehículo, según indicaron los peritos policiales y se advirtió en el mismo lugar, contaba con todas las señalizaciones reglamentarias (luces y fajas refractarias). Un conductor que se dirigía hacia el norte le contó a la Policía que el camión circulaba despacio, y que cuando él se cruzó con el automóvil, advirtió que iba a gran velocidad. Cuando los peritos de Criminalística comenzaron a trabajar, advirtieron que el auto de Criado no frenó en ningún momento. El impacto fue estremecedor. El Suzuki literalmente se incrustó en la parte trasera del acoplado, cuyo eje trasero se partió y tres de las cuatro ruedas salieron despedidas. Criado y Aguilera fallecieron en el acto.

El rescate
Yapura percibió el terrible impacto, pero por la propia violencia del choque no pudo detener el enorme camión sino 145 metros más adelante. Nada pudo hacer para tratar de socorrer a las víctimas. Minutos después, comenzaron a llegar móviles de la Policía. Los uniformados, al mando del comisario Miguel Herrera, tampoco pudieron sacar los cuerpos de los jóvenes, que habían quedado atrapados en el interior de la destrozada cabina del auto, y hubo que recurrir a los Bomberos voluntarios de Lules.
Más de una hora después llegaron los familiares y amigos de Criado, que se abrazaban sin poder entender lo que había sucedido, mientras otros miraban el estado en que había quedado el auto. Nadie reconoció a la joven, que pudo ser identificada recién en horas de la mañana. Se desconoce hacia dónde iban. Por orden del médico de Policía, Carlos Borsoto, los cuerpos de ambas víctimas fueron entregados a sus familiares para la inhumación.


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