23 Octubre 2006 Seguir en 
Un serio incidente entre policías y el colaborador de un abogado, que pretendió acercarse a un detenido en la sede del fuero penal del Poder Judicial, puso en alerta nuevamente sobre la aparición de decenas de "avenegras" en Tribunales, actividad que está prohibida.
Por orden de la Secretaría de Superintendencia de la Corte, la guardia policial, ante la presunción de la presencia de "avenegras" (personas que en muchos casos trabajan para abogados, realizan trámites y consiguen clientes), debe identificarlos e invitarlos a que se retiren del edificio. El miércoles, dos policías estaban trasladando a un detenido cuando un hombre, según la denuncia, intentó hablar con él. Los guardias lo separaron y este hombre denunció que su libertad había sido amenazada, por lo que presentó un recurso de hábeas corpus ante la jueza Emma de Nucci. Tras esto, el oficial José Vargas, y el hombre que se había acercado al detenido, fueron a la secretaría de Superintendencia. Allí, este último se identificó como Pablo Julio, y exhibió un carnet de "pasante de pluma", con el cual acreditaba que trabajaba para el abogado Tomas Robert. Cuando Vargas, junto a su abogado, Roberto Flores, fue a declarar, relató: "Julio siempre se interpone en el camino para hablar con los detenidos, lo que pone en riesgo la seguridad de estos y nuestro trabajo, además de entregarles cosas como cigarrillos, encendedores, etcétera". Vargas también dijo que, según él sabía, "Julio también concurre al penal de Villa Urquiza para entrevistarse con detenidos", algo que está prohibido. Julio, por su parte, negó todo esto, y dijo que únicamente realiza los trabajos que le encarga el abogado para quien él trabaja.
Flores solicitó a la Justicia que se libre un oficio al Colegio de Abogados para que se informe la lista completa de "pasantes de pluma" que están autorizados por esta institución y cuáles son los requisitos que deben cumplir, además de señalar qué funciones pueden cumplir en el Palacio de Tribunales. También pidió que la Facultad de Derecho informe si Julio es alumno regular o libre de la carrera de Procuración y que además se libre oficio a la Justicia Federal para determinar si Julio, tal como denunció Vargas, está condenado en una causa relacionada con drogas.
Investigación
Ante esto, el presidente de la Corte, Alfredo Dato, ordenó que se realice una investigación. La situación alarma porque desde la Corte hay órdenes taxativas para que se combata el "avenegrismo".
En los últimos años fueron decenas los abogados que presentaron denuncias sobre la presencia de estas personas en los pasillos. A raíz de lo sucedido se tratará de realizar un censo de "pasantes de pluma", para determinar si sus credenciales están bien otorgadas. Desde la Corte analizan que muchos "avenegras" estarían trabajando como "pasantes de pluma" encubiertos, ya que la acreditación les permite trabajar sin inconvenientes. También se ordenó que el control para erradicar a quienes realizan las prácticas ilegales en Tribunales sea más riguroso.
Por orden de la Secretaría de Superintendencia de la Corte, la guardia policial, ante la presunción de la presencia de "avenegras" (personas que en muchos casos trabajan para abogados, realizan trámites y consiguen clientes), debe identificarlos e invitarlos a que se retiren del edificio. El miércoles, dos policías estaban trasladando a un detenido cuando un hombre, según la denuncia, intentó hablar con él. Los guardias lo separaron y este hombre denunció que su libertad había sido amenazada, por lo que presentó un recurso de hábeas corpus ante la jueza Emma de Nucci. Tras esto, el oficial José Vargas, y el hombre que se había acercado al detenido, fueron a la secretaría de Superintendencia. Allí, este último se identificó como Pablo Julio, y exhibió un carnet de "pasante de pluma", con el cual acreditaba que trabajaba para el abogado Tomas Robert. Cuando Vargas, junto a su abogado, Roberto Flores, fue a declarar, relató: "Julio siempre se interpone en el camino para hablar con los detenidos, lo que pone en riesgo la seguridad de estos y nuestro trabajo, además de entregarles cosas como cigarrillos, encendedores, etcétera". Vargas también dijo que, según él sabía, "Julio también concurre al penal de Villa Urquiza para entrevistarse con detenidos", algo que está prohibido. Julio, por su parte, negó todo esto, y dijo que únicamente realiza los trabajos que le encarga el abogado para quien él trabaja.
Flores solicitó a la Justicia que se libre un oficio al Colegio de Abogados para que se informe la lista completa de "pasantes de pluma" que están autorizados por esta institución y cuáles son los requisitos que deben cumplir, además de señalar qué funciones pueden cumplir en el Palacio de Tribunales. También pidió que la Facultad de Derecho informe si Julio es alumno regular o libre de la carrera de Procuración y que además se libre oficio a la Justicia Federal para determinar si Julio, tal como denunció Vargas, está condenado en una causa relacionada con drogas.
Investigación
Ante esto, el presidente de la Corte, Alfredo Dato, ordenó que se realice una investigación. La situación alarma porque desde la Corte hay órdenes taxativas para que se combata el "avenegrismo".
En los últimos años fueron decenas los abogados que presentaron denuncias sobre la presencia de estas personas en los pasillos. A raíz de lo sucedido se tratará de realizar un censo de "pasantes de pluma", para determinar si sus credenciales están bien otorgadas. Desde la Corte analizan que muchos "avenegras" estarían trabajando como "pasantes de pluma" encubiertos, ya que la acreditación les permite trabajar sin inconvenientes. También se ordenó que el control para erradicar a quienes realizan las prácticas ilegales en Tribunales sea más riguroso.







