19 Octubre 2006 Seguir en 
Un hombre acudió a retirar dinero de su caja de ahorros, en una sucursal bancaria, y se dio con que le faltaban $ 9.000. Entonces, se comunicó por teléfono con la sección Antifraude de la entidad, y en el lapso de esa llamada telefónica, le sustrajeron otros $ 6.770.
La denuncia fue radicada por Alberto Raúl Zavaleta, titular de una caja de ahorros en la sucursal Tribunales del Banco Río. En la presentación, Zavaleta indicó que hasta el miércoles 11, tenía depositados en la cuenta $ 15.771. Anteayer fue al banco, a realizar una extracción, pero antes sacó el comprobante del movimiento de fondos. En ese momento, se dio cuenta de que entre los días 12, 13 y ese mismo día, alguien había extraído los $ 9.000, o sea $ 3.000 por día. Ante esto, Zavaleta pidió hablar con alguna autoridad del banco y explicó lo ocurrido, por lo cual le dijeron que se comunicara telefónicamente con Antifraude. Mientras le explicaba lo sucedido a una empleada, que se identificó como Patricia, le pidió que bloqueara el saldo, a lo que la mujer le respondió que era imposible ya que, mientras ellos estaban hablando, le habían sacado el resto del dinero, y en la cuenta quedaba únicamente $ 1,55. En el banco le indicaron que las extracciones habían sido derivadas a la cuenta de una empresa de tarjetas de crédito de una firma con la que él no opera. Ante esto, además de dejar asentada la denuncia en el banco, el hombree hizo otras presentaciones en Defensa del Consumidor y en la seccional 2a. Zavaleta indicó que, para acceder a su cuenta, alguien debe haber dispuesto de su número de clave secreta.
LA GACETA se comunicó con Banco Río y, mediante un e-mail, Marcelo Dosa, del sector Comunicaciones Corporativas, respondió: “Banco Río ha recibido la denuncia del cliente y está analizando la situación. De acuerdo con los procedimientos del banco, si el reclamo del cliente es atendible, se le dará curso favorable. En este momento se está profundizando el análisis de lo denunciado”.
La denuncia fue radicada por Alberto Raúl Zavaleta, titular de una caja de ahorros en la sucursal Tribunales del Banco Río. En la presentación, Zavaleta indicó que hasta el miércoles 11, tenía depositados en la cuenta $ 15.771. Anteayer fue al banco, a realizar una extracción, pero antes sacó el comprobante del movimiento de fondos. En ese momento, se dio cuenta de que entre los días 12, 13 y ese mismo día, alguien había extraído los $ 9.000, o sea $ 3.000 por día. Ante esto, Zavaleta pidió hablar con alguna autoridad del banco y explicó lo ocurrido, por lo cual le dijeron que se comunicara telefónicamente con Antifraude. Mientras le explicaba lo sucedido a una empleada, que se identificó como Patricia, le pidió que bloqueara el saldo, a lo que la mujer le respondió que era imposible ya que, mientras ellos estaban hablando, le habían sacado el resto del dinero, y en la cuenta quedaba únicamente $ 1,55. En el banco le indicaron que las extracciones habían sido derivadas a la cuenta de una empresa de tarjetas de crédito de una firma con la que él no opera. Ante esto, además de dejar asentada la denuncia en el banco, el hombree hizo otras presentaciones en Defensa del Consumidor y en la seccional 2a. Zavaleta indicó que, para acceder a su cuenta, alguien debe haber dispuesto de su número de clave secreta.
LA GACETA se comunicó con Banco Río y, mediante un e-mail, Marcelo Dosa, del sector Comunicaciones Corporativas, respondió: “Banco Río ha recibido la denuncia del cliente y está analizando la situación. De acuerdo con los procedimientos del banco, si el reclamo del cliente es atendible, se le dará curso favorable. En este momento se está profundizando el análisis de lo denunciado”.







