19 Octubre 2006 Seguir en 
El automóvil en el que se desplazaba Luis Fernández, uno de los sospechosos en la causa por la desaparición de Angela Beatriz Argañaraz, pertenecía a la congregación franciscana, según se descubrió al analizar la documentación que fue secuestrada en la casa del acusado. Fernández se encuentra prófugo de la Justicia.
Según Leonardo Coria y Carlos Picón, abogados de la familia Argañaraz, este es un nuevo indicio de la vinculación que mantenían Nélida del Valle Fernández y Susana del Carmen Acosta con las autoridades del colegio Padre Roque Correa, donde Betty se preparaba para asumir como directora el 1 de agosto, un día después de su desaparición.
La fiscal Adriana Giannoni descubrió esta novedad cuando revisó la tarjeta verde del vehículo en cuestión, un Peugeot 504, que fue encontrada en la casa de Fernández, en el barrio San Martín. Los abogados de la querella solicitarán que se pida un informe al Registro donde está inscripto el vehículo, para constatar si hubo alguna denuncia de venta o transferencia.
El hijo de Fernández (se llama igual que su padre), enterado del descubrimiento, se presentó ayer en Tribunales para tratar de explicar la situación. "No hay nada extraño en este asunto. Mi papá compró el vehículo cuando los franciscanos decidieron ponerlo a la venta. Traje la documentación para probar mis dichos", indicó.
El joven, que aseguró una vez más que desconoce dónde se encuentra oculto su padre, señaló: "esta es una nueva prueba de la deslealtad procesal de la fiscal Giannoni. Se difundió este tema sin que se conociera la verdad. Para colmo, la querella también se suma a estos planteos absurdos".
Sospechas
Coria, por su parte, dijo que es sospechoso que Luis Fernández (h) tenga en su poder documentación del vehículo. Además, señaló, la novedad de que el auto pertenece a la orden franciscana, refuerza su teoría. "El colegio sabe más de lo que dijo -aseguró el abogado querellante-, y muestra la relación directa de las autoridades de la institución con Acosta y con Fernández".
También consideró sospechosa la falta de resultados que está arrojando la búsqueda de Luis Fernández. "Creemos que está en la provincia, pero la Policía tiene muy poca información", sostuvo.
El letrado considera que ya están reunidos los elementos para pedir a la fiscal la elevación a juicio del caso. "La familia Argañaraz tiene esperanzas de encontrar a Betty con vida, pero, a medida que pasa el tiempo, resulta más difícil sostener esa esperanza", señaló.
Más elementos
"Sabemos que ya están en poder de la fiscal los elementos que se secuestraron (en calle Universo 960, del barrio Marti Coll, en Yerba Buena y en la vivienda del hermano de Fernández), y que serán enviados la semana próxima a Buenos Aires para que realicen las pericias de ADN", informó Coria. Teniendo en cuenta que el primer examen de ADN, que se hizo con la sangre encontrada en el departamento de las acusadas, tardó ocho días, Coria calculó que los resultados podrían estar a principios de noviembre. "Con estos resultados, esperamos conocer el trayecto que hicieron llevando a Betty. Ya sabemos que estuvo en el departamento de Acosta y de Fernández. Ahora queremos saber si estuvo cautiva en la casa de Universo 960 o en la vivienda de barrio San Martín", señaló.
Por otra parte, Fernández y Acosta volvieron a presentarse en Tribunales, llevadas por agentes de la Policía. Lo hicieron para retirar sus tarjetas de débito, que habían sido secuestradas cuando la Policía allanó la vivienda del hermano de Fernández. "Pasaron más de un mes para cumplir con este trámite. Sus cuentas, donde tienen depositados sus salarios, estaban inmovilizadas por esta situación. No hace falta explicar lo injusto que fue", concluyó el sobrino de Fernández.
Según Leonardo Coria y Carlos Picón, abogados de la familia Argañaraz, este es un nuevo indicio de la vinculación que mantenían Nélida del Valle Fernández y Susana del Carmen Acosta con las autoridades del colegio Padre Roque Correa, donde Betty se preparaba para asumir como directora el 1 de agosto, un día después de su desaparición.
La fiscal Adriana Giannoni descubrió esta novedad cuando revisó la tarjeta verde del vehículo en cuestión, un Peugeot 504, que fue encontrada en la casa de Fernández, en el barrio San Martín. Los abogados de la querella solicitarán que se pida un informe al Registro donde está inscripto el vehículo, para constatar si hubo alguna denuncia de venta o transferencia.
El hijo de Fernández (se llama igual que su padre), enterado del descubrimiento, se presentó ayer en Tribunales para tratar de explicar la situación. "No hay nada extraño en este asunto. Mi papá compró el vehículo cuando los franciscanos decidieron ponerlo a la venta. Traje la documentación para probar mis dichos", indicó.
El joven, que aseguró una vez más que desconoce dónde se encuentra oculto su padre, señaló: "esta es una nueva prueba de la deslealtad procesal de la fiscal Giannoni. Se difundió este tema sin que se conociera la verdad. Para colmo, la querella también se suma a estos planteos absurdos".
Sospechas
Coria, por su parte, dijo que es sospechoso que Luis Fernández (h) tenga en su poder documentación del vehículo. Además, señaló, la novedad de que el auto pertenece a la orden franciscana, refuerza su teoría. "El colegio sabe más de lo que dijo -aseguró el abogado querellante-, y muestra la relación directa de las autoridades de la institución con Acosta y con Fernández".
También consideró sospechosa la falta de resultados que está arrojando la búsqueda de Luis Fernández. "Creemos que está en la provincia, pero la Policía tiene muy poca información", sostuvo.
El letrado considera que ya están reunidos los elementos para pedir a la fiscal la elevación a juicio del caso. "La familia Argañaraz tiene esperanzas de encontrar a Betty con vida, pero, a medida que pasa el tiempo, resulta más difícil sostener esa esperanza", señaló.
Más elementos
"Sabemos que ya están en poder de la fiscal los elementos que se secuestraron (en calle Universo 960, del barrio Marti Coll, en Yerba Buena y en la vivienda del hermano de Fernández), y que serán enviados la semana próxima a Buenos Aires para que realicen las pericias de ADN", informó Coria. Teniendo en cuenta que el primer examen de ADN, que se hizo con la sangre encontrada en el departamento de las acusadas, tardó ocho días, Coria calculó que los resultados podrían estar a principios de noviembre. "Con estos resultados, esperamos conocer el trayecto que hicieron llevando a Betty. Ya sabemos que estuvo en el departamento de Acosta y de Fernández. Ahora queremos saber si estuvo cautiva en la casa de Universo 960 o en la vivienda de barrio San Martín", señaló.
Por otra parte, Fernández y Acosta volvieron a presentarse en Tribunales, llevadas por agentes de la Policía. Lo hicieron para retirar sus tarjetas de débito, que habían sido secuestradas cuando la Policía allanó la vivienda del hermano de Fernández. "Pasaron más de un mes para cumplir con este trámite. Sus cuentas, donde tienen depositados sus salarios, estaban inmovilizadas por esta situación. No hace falta explicar lo injusto que fue", concluyó el sobrino de Fernández.







