18 Octubre 2006 Seguir en 
Los dos supuestos integrantes de “La banda del quiosquito” que fueron detenidos el sábado recuperaron la libertad por un hábeas corpus presentado por sus defensores, en una medida que generó polémica y la intervención de la Corte Suprema de Justicia. La medida fue revocada anoche por los miembros de la Cámara de Apelaciones, que ordenaron que los dos adolescentes sean llevados nuevamente al Instituto Roca.
Los jóvenes, cuyos nombres se mantienen en reserva por cuestiones legales, habían sido alojados el sábado por la noche en el Instituto Roca. Estaban acusados de tentativa de robo agravado por haber atacado -junto a otros diez chicos- y pretendido robar a dos menores en calle Monteagudo al 100. El juez de Menores, Raúl Ruiz, tomó intervención en el caso y ordenó que se los detuviera.
Los defensores de los menores, durante el domingo y el lunes, intentaron por todos los medios que recuperaran la libertad. Norma Fernández, abogada de uno de los menores, apeló la orden del magistrado, pero su planteo fue rechazado por la Cámara de Apelaciones.
Alvaro Zelarayán, el otro abogado, en cambio, planteó un recurso de hábeas corpus ante la jueza de Instrucción de la II Nominación, Emma de Nucci, que aceptó el planteo y ordenó que el menor sea restituido a sus padres. Fernández, al enterarse de esta situación, dio el mismo paso y consiguió idéntico resultado.
Los acusados recuperaron la libertad el lunes al mediodía.
Al enterarse de lo que había ocurrido, tanto Ruiz como Nora Wexler, la otra jueza de Menores del fuero, pusieron el grito en el cielo e hicieron pública la situación que se había generado. Ante este panorama, los miembros de la Corte tomaron cartas en el asunto y pidieron informes para evaluar la actitud tomada por la jueza que había aceptado el planteo de hábeas corpus. Además, cuando supo lo que estaba pasando, el fiscal Carlos Sale, que investiga el intento de robo, apeló la resolución de la jueza, paso que fue apoyado por el fiscal de la Cámara de Apelaciones, Carlos Castellanos. Entonces, los jueces Eudoro Albo, Elva Jiménez y Liliana Vitar analizaron el planteo.
Procedimiento especial
En su presentación, Sale indicó que el proceso de menores tiene un procedimiento especial, que es resorte exclusivo y excluyente del juez de Menores, quien debe resolver todo lo relativo a los menores sometidos a su competencia, -“lo cual está expresamente contemplado por nuestro ordenamiento legal”, dijo.- El fiscal también indicó que De Nucci, en su resolución, avanza sobre cuestiones de fondo (analiza la investigación y los hechos por los cuales se acusa a los menores) y no de forma (no resuelve si la detención está bien o mal ordenada). Los camaristas, antes de tomar una resolución, realizaron personalmente el seguimiento de todo el caso y advirtieron que en ningún momento se habían violado las garantías constitucionales de los imputados, y que incluso habían sido alojados en un sector especial, en el cual no corrieran ningún peligro. Incluso tomaron contacto con la defensora de Menores que asistió a uno de los adolescentes y hasta pidieron informes en el Roca. En todos los casos les dijeron que los chicos no corrían peligro.
Luego de analizar todas las pruebas, resolvieron revocar la resolución de De Nucci, y ordenaron que ambos menores fueran llevados otra vez al Roca; estos quedaron a disposición de la jueza Wexler. Hasta anoche, la orden de los camaristas no se había cumplido. Fuentes judiciales indicaron que será directamente la jueza Wexler quien decidirá qué hará con ellos, aunque no se descarta que sean entregados a sus padres, con la condición de que no puedan salir de sus domicilios.
Los jóvenes, cuyos nombres se mantienen en reserva por cuestiones legales, habían sido alojados el sábado por la noche en el Instituto Roca. Estaban acusados de tentativa de robo agravado por haber atacado -junto a otros diez chicos- y pretendido robar a dos menores en calle Monteagudo al 100. El juez de Menores, Raúl Ruiz, tomó intervención en el caso y ordenó que se los detuviera.
Los defensores de los menores, durante el domingo y el lunes, intentaron por todos los medios que recuperaran la libertad. Norma Fernández, abogada de uno de los menores, apeló la orden del magistrado, pero su planteo fue rechazado por la Cámara de Apelaciones.
Alvaro Zelarayán, el otro abogado, en cambio, planteó un recurso de hábeas corpus ante la jueza de Instrucción de la II Nominación, Emma de Nucci, que aceptó el planteo y ordenó que el menor sea restituido a sus padres. Fernández, al enterarse de esta situación, dio el mismo paso y consiguió idéntico resultado.
Los acusados recuperaron la libertad el lunes al mediodía.
Al enterarse de lo que había ocurrido, tanto Ruiz como Nora Wexler, la otra jueza de Menores del fuero, pusieron el grito en el cielo e hicieron pública la situación que se había generado. Ante este panorama, los miembros de la Corte tomaron cartas en el asunto y pidieron informes para evaluar la actitud tomada por la jueza que había aceptado el planteo de hábeas corpus. Además, cuando supo lo que estaba pasando, el fiscal Carlos Sale, que investiga el intento de robo, apeló la resolución de la jueza, paso que fue apoyado por el fiscal de la Cámara de Apelaciones, Carlos Castellanos. Entonces, los jueces Eudoro Albo, Elva Jiménez y Liliana Vitar analizaron el planteo.
Procedimiento especial
En su presentación, Sale indicó que el proceso de menores tiene un procedimiento especial, que es resorte exclusivo y excluyente del juez de Menores, quien debe resolver todo lo relativo a los menores sometidos a su competencia, -“lo cual está expresamente contemplado por nuestro ordenamiento legal”, dijo.- El fiscal también indicó que De Nucci, en su resolución, avanza sobre cuestiones de fondo (analiza la investigación y los hechos por los cuales se acusa a los menores) y no de forma (no resuelve si la detención está bien o mal ordenada). Los camaristas, antes de tomar una resolución, realizaron personalmente el seguimiento de todo el caso y advirtieron que en ningún momento se habían violado las garantías constitucionales de los imputados, y que incluso habían sido alojados en un sector especial, en el cual no corrieran ningún peligro. Incluso tomaron contacto con la defensora de Menores que asistió a uno de los adolescentes y hasta pidieron informes en el Roca. En todos los casos les dijeron que los chicos no corrían peligro.
Luego de analizar todas las pruebas, resolvieron revocar la resolución de De Nucci, y ordenaron que ambos menores fueran llevados otra vez al Roca; estos quedaron a disposición de la jueza Wexler. Hasta anoche, la orden de los camaristas no se había cumplido. Fuentes judiciales indicaron que será directamente la jueza Wexler quien decidirá qué hará con ellos, aunque no se descarta que sean entregados a sus padres, con la condición de que no puedan salir de sus domicilios.







