18 Octubre 2006 Seguir en 
Cuatro personas fueron detenidas por personal de Gendarmería durante un operativo, luego del cual se determinó que tres de ellas habían ingerido cápsulas de cocaína con un peso total de casi dos kilos. El cuarto sospechoso, aparentemente, oficiaba de guía de los otros tres.
Los investigadores estaban al tanto del tráfico de la droga, y por eso esperaron en la terminal de ómnibus la llegada de un colectivo que procedía desde Salvador Mazza (en Salta) y que se dirigía a Buenos Aires.
Los gendarmes comenzaron a revisar el ómnibus y advirtieron que cuatro ciudadanos bolivianos, tres de ellos de Santa Cruz de la Sierra y uno de Cochabamba, estaban muy nerviosos. Cuando se les preguntó adónde se dirigían, a quién iban a ver y con qué fines realizaban el viaje, respondieron con evasivas. Por ese motivo los aprehendieron y los llevaron a un hospital, donde se les tomaron placas radiográficas, que confirmaron que tres de los sospechosos habían ingerido cápsulas. Ante el peligro de que alguna pudiera estallar - lo que habría sido mortal para los sospechosos- los médicos les dieron laxantes y se esperó a que evacuaran las cápsulas. Al pesar el contenido de estas, se determinó que los detenidos estaban transportando casi 2 kilos de cocaína en 178 cápsulas, que pesaban entre 11 y 12 gramos cada una.
Por disposición de la Justicia Federal, los cuatro quedaron detenidos. Por el tipo de transporte que realizan, a estas personas se las denomina "camellos" o "mulas" en la jerga policial.
Los investigadores estaban al tanto del tráfico de la droga, y por eso esperaron en la terminal de ómnibus la llegada de un colectivo que procedía desde Salvador Mazza (en Salta) y que se dirigía a Buenos Aires.
Los gendarmes comenzaron a revisar el ómnibus y advirtieron que cuatro ciudadanos bolivianos, tres de ellos de Santa Cruz de la Sierra y uno de Cochabamba, estaban muy nerviosos. Cuando se les preguntó adónde se dirigían, a quién iban a ver y con qué fines realizaban el viaje, respondieron con evasivas. Por ese motivo los aprehendieron y los llevaron a un hospital, donde se les tomaron placas radiográficas, que confirmaron que tres de los sospechosos habían ingerido cápsulas. Ante el peligro de que alguna pudiera estallar - lo que habría sido mortal para los sospechosos- los médicos les dieron laxantes y se esperó a que evacuaran las cápsulas. Al pesar el contenido de estas, se determinó que los detenidos estaban transportando casi 2 kilos de cocaína en 178 cápsulas, que pesaban entre 11 y 12 gramos cada una.
Por disposición de la Justicia Federal, los cuatro quedaron detenidos. Por el tipo de transporte que realizan, a estas personas se las denomina "camellos" o "mulas" en la jerga policial.







