16 Octubre 2006 Seguir en 
Las iniciativas que piden que se baje la edad de imputabilidad a 14 años producen división dentro de la sociedad. Si las instituciones actuaran con rapidez y aplicaran la ley, los hechos delictivos no se repetirían. Aumentar las penas no disminuye los delitos. Hay en Diputados varios proyectos relacionados con la edad de imputabilidad. Yo me adhiero al que propone la creación de un régimen procesal penal especial para niños y adolescentes. Esto no modifica la edad de imputabilidad, pero sí considera los delitos cometidos por menores un problema de seguridad que debe ser tratado de manera especial, con énfasis en el conjunto de la familia. Un chico en un instituto de menores le cuesta al Estado $ 1.500 al mes. ¿No sería mejor volcar ese dinero para ayudarlo, a través de especialistas, psicólogos, asistentes sociales, y que el menor esté en su casa, con su familia?







