Un árbol añoso aplastó a un auto en el parque Avellaneda

Un hombre y su hijo, que caminaban por la vereda, salvaron milagrosamente su vida. Un Fiat 147 quedó destruido.

IMPRESIONANTE. La enorme tipa se desplomó en la tarde de ayer en la vereda de la confitería Mirasoles, pero no hubo víctimas. LA GACETA / HECTOR PERALTA
IMPRESIONANTE. La enorme tipa se desplomó en la tarde de ayer en la vereda de la confitería Mirasoles, pero no hubo víctimas. LA GACETA / HECTOR PERALTA
15 Octubre 2006
Lo que comenzó como una apacible tarde en el parque Avellaneda, pudo haber terminado en una tragedia. Ayer por la tarde, alrededor de las 18.30, un enorme ejemplar de tipa cayó sobre la vereda de la confitería Mirasoles y aplastó a un auto que estaba estacionado. Un hombre y su hijo, que caminaban por el lugar, salvaron milagrosamente la vida. La misma suerte tuvo el dueño del Fiat 147 que resultó destrozado, al demorarse en subir al vehículo. No hubo víctimas.
“Estábamos al frente de la confitería, con mi marido, de visita en la casa de mi suegra, cuando se cayó el árbol. De pronto, sentimos una explosión tremenda. Pensé que el techo del bar se había caído”, dijo sin reponerse todavía del susto, Marcela de Zamora. Su marido, Martín, señaló que pensó que se trataba de un choque, y que todos enmudecieron cuando vieron al árbol desplomado sobre el automóvil. “Lo más importante es que salvé mi vida. Si uno de los mozos no se hubiera demorado, yo estaría adentro de lo que quedó de mi auto”, confesó, angustiado, el joven Gustavo Guillermo Blanch, propietario del Fiat 147, y uno de los proveedores del bar.
“Menos mal que no había personas en las mesas del costado del bar; de lo contrario, habrían quedado aplastadas”, dijo crudamente Mariela Godoy, quien disfrutaba de un café junto a amigas hasta que el árbol cayó.
“En varias ocasiones pedimos a la Dirección de Espacios Verdes que corte los árboles de los alrededores, pero no obtuvimos respuestas. Estos ejemplares son muy viejos, de más de 100 años, y ya casi no tienen raíces. Corren peligro de desplomarse como ocurrió ahora”, dijo Gustavo, cajero de Mirasoles.
El director de Espacios Verdes, Ernesto Gallo, explicó que después de sacar varios ejemplares en el jardín de infantes Querubines iban a comenzar con el sector del parque Avellaneda. Operarios de la Dirección de Espacios Verdes acudieron al lugar, y con sierras manuales cortaron el gigantesco tronco. Liberaron el auto, que quedó destrozado y sin techo.


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