15 Octubre 2006 Seguir en 
A uno de los dos menores que protagonizaron la pelea que derivó en la muerte del menor César Navarro Murhell se le habría detectado restos de pólvora en una mano. El informe complicaría la situación procesal del suboficial Jorge Agapito Verduguez, quien reconoció haber disparado su arma de manera accidental.
La hipótesis que manejan los investigadores es que al menor le dio positivo el dermotest porque habría tenido contacto con la pistola del uniformado. Uno de los chicos, cuando prestó declaración, señaló que el policía lo golpeó con la culata del arma en la cabeza y que, además, le habría disparado cuando intentaba huir para preservar su integridad física.
Verduguez, cuando se presentó ante el fiscal Carlos Sale, no sólo desmintió haber golpeado al menor, sino que también, por recomendación de su abogado, Manuel Pedernera, indicó que cuando corría a uno de los atacantes, resbaló, y que en ese momento se le escapó el disparo. El sargento, en su declaración, nunca dijo que uno de los adolescentes extrajo un arma; pero sí aclaró que cuando vio que uno de ellos se llevó la mano a la cintura, como si estuviera por sacar una, él tomó la suya.
A los pesquisas no les cierra esa teoría. Por un lado, por la declaración los testigos que dijeron que vieron al uniformado golpear al menor y disparar de parado, y, por otro lado, no entienden por qué no dijo que uno de los menores estaba armado. “Cuesta creer que no haya informado que en realidad él se defendió porque veía que su vida corría peligro al enfrentarse a una persona que habría extraído un revólver”, comentó una fuente cercana a la investigación. La Policía no secuestró ninguna otra arma en el lugar, ni encontró algún indicio de que alguno de los adolescentes haya disparado su pistola.
El dermotest es apenas un indicio y no una prueba concluyente. Por ejemplo, a una persona fumadora la pericia le daría positiva por los nitratos que quedan en sus manos. Ocurriría la mismo con un operario que haya tenido contacto con fertilizantes, algunos cosméticos o alimentos. También la tierra, la orina, toda sustancia oxidante, blanqueadores o detergentes darían positivo.
Navarro Murhell estaba en el interior del complejo Avellaneda jugando con su hermano, cuando recibió el disparo en el pecho; murió cuando lo llevaban al hospital Padilla. En base a los informes preliminares que realizaron los peritos de la Policía, se estableció que el menor fallecido estaba por lo menos 1,5 metro arriba de Verduguez, ya que el terreno donde se encuentra el complejo está más elevado con respecto al nivel de la calle. Esta será una semana clave en la investigación del caso. El fiscal Sale comenzará a recibir los informes de las pericias que ordenó para definir la situación del policía, que es el único imputado en la causa. Se lo acusará de homicidio, pero aún no se definió si será doloso (permanecerá detenido hasta que llegue a juicio) o culposo (con lo cual podría recuperar la libertad). Además de los informes sobre los resultados de los tests de parafina, también se conocerá el de la autopsia y el planimétrico sobre la trayectoria que realizó el proyectil que acabó con la vida del menor.
La agrupación se habría conformado a principios del año pasado. Son conocidos con ese nombre porque se reunían en un quiosco de 25 de Mayo al 400.
¿Quiénes son sus integrantes?
La Policía sostiene que está integrada por adolescentes de entre 13 y 17 años de clase media alta. También constataron que asisten a prestigiosos colegios privados.
¿Están identificados?
A través de un informe elaborado por la Dirección General de Investigaciones, por lo menos 15 integrantes fueron identificados en el transcurso de un año.
¿Por qué se hicieron famosos?
Por haber cometido desmanes en un sector de Barrio Norte, en bailes y durante semanas de colegios. Son conocidos por haber protagonizado varias peleas.
¿Tuvieron algún problema con la Justicia?
Los fiscales Carlos Albaca, Alejandro Noguera, Adriana Reynoso Cuello y Guillermo Herrera recibieron denuncias en su contra por distintos tipos de agresiones.
¿Fueron detenidos en alguna oportunidad?
El supuesto líder fue aprehendido por lo menos tres veces; y otros tres integrantes del grupo también quedaron encerrados hasta que la Justicia dispuso su libertad.
¿Qué tipo de delitos se les imputan?
Los fiscales los investigan por lesiones y amenazas únicamente. Sin embargo, según las versiones que manejan los pesquisas, habrían cometido varios hurtos menores.
¿Dónde protagonizaron incidentes?
Por las denuncias que recibió la Policía en los últimos tiempos, la “Banda del quiosquito” actuó en distintos puntos de la capital y en Yerba Buena.
¿Qué hará la Policía con ellos?
Según trascendió, además de seguirlos muy de cerca para evitar que vuelvan a protagonizar incidentes, buscan elementos para que sus casos sean analizados por la Justicia.
¿Por qué nunca avanzaron las causas en su contra?
Porque varias de las víctimas no ratificaron las denuncias en su contra, y se negaron a identificarlos como responsables de los ataques.
La Policía realizó un trabajo sobre el temido grupo
El informe ocupó dos hojas y allí se informa con detalles los delitos en los que estuvieron involucrados los integrantes de la “Banda del quiosquito”. El trabajo fue desarrollado por personal de la Sección de Seguridad Personal de la Dirección General de Investigaciones, al mando del comisario Miguel Gómez, supervisado por Julio López y Raúl Ferreira. En el trabajo, que será presentado en los próximos días a la Justicia, se consigna quiénes son sus integrantes y qué papel ocupan dentro del grupo. Informaron además que en junio pasado se realizaron allanamientos en los domicilios de varios de ellos, pero que no encontraron pruebas para involucrarlos en las distintas causas en las que están acusados.
INTERROGANTES
La fatalidad se cobró una nueva vida, la del menor César Navarro Murhell. Tenía 14 años y recién comenzaba a vivir, con ilusiones, con fantasías, que le abrían un camino promisorio lleno de expectativas. Una bala asesina en situación confusa. El policía que disparó, ¿conocía cabalmente el manejo de su arma? ¿Recibió o recibe instrucciones para este fin, como, por ejemplo, prácticas de tiro frecuentes que lo capaciten? La zona céntrica es recorrida por una gran cantidad de policías de ambos sexos para prevenir el delito; llama mucho la atención que mujeres policía “de baja estatura y cuerpo menudo” porten en la cintura una pistola calibre 11.25 mm, que tiene un gran poder de fuego y genera un gran efecto de retroceso al ser disparada. Esta mujer, ¿podrá usarla? Por eso, no se explica qué parámetros usaron para el reclutamiento de estas mujeres (dicho con el mayor respeto) dentro de la institución policial y qué instrucción básica recibieron.
Miguel Angel López
bolivia 3.030
S.M. de Tucumán
EL COMPROMISO DE TODOS
Los hechos hablan por sí mismos. Una reyerta de jóvenes violentos, un policía sin la adecuada formación y debido equilibrio, dejaron como trágico resultado, un adolescente muerto. La violencia que padecemos, reclama el compromiso de todos: funcionarios políticos, padres, docentes, periodistas y medios de comunicación. Nos castiga una violencia gravísima que se ha “cotidianeizado”, amortiguando nuestra capacidad de sorpresa. Padecemos la ausencia concreta de estrategias integrales en pos de la seguridad. Lo que sucede en el Gran Buenos Aires, en la Capital Federal y en Tucumán, por ejemplo, responden a orígenes y caracteres propios cada uno. El tema de la seguridad, requiere un tratamiento interdisciplinario y técnico. Soplar no es hacer botella.
Luis Yanicelli
Las Heras 40
S.M. de Tucumán
La hipótesis que manejan los investigadores es que al menor le dio positivo el dermotest porque habría tenido contacto con la pistola del uniformado. Uno de los chicos, cuando prestó declaración, señaló que el policía lo golpeó con la culata del arma en la cabeza y que, además, le habría disparado cuando intentaba huir para preservar su integridad física.
Verduguez, cuando se presentó ante el fiscal Carlos Sale, no sólo desmintió haber golpeado al menor, sino que también, por recomendación de su abogado, Manuel Pedernera, indicó que cuando corría a uno de los atacantes, resbaló, y que en ese momento se le escapó el disparo. El sargento, en su declaración, nunca dijo que uno de los adolescentes extrajo un arma; pero sí aclaró que cuando vio que uno de ellos se llevó la mano a la cintura, como si estuviera por sacar una, él tomó la suya.
A los pesquisas no les cierra esa teoría. Por un lado, por la declaración los testigos que dijeron que vieron al uniformado golpear al menor y disparar de parado, y, por otro lado, no entienden por qué no dijo que uno de los menores estaba armado. “Cuesta creer que no haya informado que en realidad él se defendió porque veía que su vida corría peligro al enfrentarse a una persona que habría extraído un revólver”, comentó una fuente cercana a la investigación. La Policía no secuestró ninguna otra arma en el lugar, ni encontró algún indicio de que alguno de los adolescentes haya disparado su pistola.
El dermotest es apenas un indicio y no una prueba concluyente. Por ejemplo, a una persona fumadora la pericia le daría positiva por los nitratos que quedan en sus manos. Ocurriría la mismo con un operario que haya tenido contacto con fertilizantes, algunos cosméticos o alimentos. También la tierra, la orina, toda sustancia oxidante, blanqueadores o detergentes darían positivo.
Navarro Murhell estaba en el interior del complejo Avellaneda jugando con su hermano, cuando recibió el disparo en el pecho; murió cuando lo llevaban al hospital Padilla. En base a los informes preliminares que realizaron los peritos de la Policía, se estableció que el menor fallecido estaba por lo menos 1,5 metro arriba de Verduguez, ya que el terreno donde se encuentra el complejo está más elevado con respecto al nivel de la calle. Esta será una semana clave en la investigación del caso. El fiscal Sale comenzará a recibir los informes de las pericias que ordenó para definir la situación del policía, que es el único imputado en la causa. Se lo acusará de homicidio, pero aún no se definió si será doloso (permanecerá detenido hasta que llegue a juicio) o culposo (con lo cual podría recuperar la libertad). Además de los informes sobre los resultados de los tests de parafina, también se conocerá el de la autopsia y el planimétrico sobre la trayectoria que realizó el proyectil que acabó con la vida del menor.
10 respuestas sobre la banda del quiosquito
¿Cuando surgió y por qué se los llama así? La agrupación se habría conformado a principios del año pasado. Son conocidos con ese nombre porque se reunían en un quiosco de 25 de Mayo al 400.
¿Quiénes son sus integrantes?
La Policía sostiene que está integrada por adolescentes de entre 13 y 17 años de clase media alta. También constataron que asisten a prestigiosos colegios privados.
¿Están identificados?
A través de un informe elaborado por la Dirección General de Investigaciones, por lo menos 15 integrantes fueron identificados en el transcurso de un año.
¿Por qué se hicieron famosos?
Por haber cometido desmanes en un sector de Barrio Norte, en bailes y durante semanas de colegios. Son conocidos por haber protagonizado varias peleas.
¿Tuvieron algún problema con la Justicia?
Los fiscales Carlos Albaca, Alejandro Noguera, Adriana Reynoso Cuello y Guillermo Herrera recibieron denuncias en su contra por distintos tipos de agresiones.
¿Fueron detenidos en alguna oportunidad?
El supuesto líder fue aprehendido por lo menos tres veces; y otros tres integrantes del grupo también quedaron encerrados hasta que la Justicia dispuso su libertad.
¿Qué tipo de delitos se les imputan?
Los fiscales los investigan por lesiones y amenazas únicamente. Sin embargo, según las versiones que manejan los pesquisas, habrían cometido varios hurtos menores.
¿Dónde protagonizaron incidentes?
Por las denuncias que recibió la Policía en los últimos tiempos, la “Banda del quiosquito” actuó en distintos puntos de la capital y en Yerba Buena.
¿Qué hará la Policía con ellos?
Según trascendió, además de seguirlos muy de cerca para evitar que vuelvan a protagonizar incidentes, buscan elementos para que sus casos sean analizados por la Justicia.
¿Por qué nunca avanzaron las causas en su contra?
Porque varias de las víctimas no ratificaron las denuncias en su contra, y se negaron a identificarlos como responsables de los ataques.
La Policía realizó un trabajo sobre el temido grupo
El informe ocupó dos hojas y allí se informa con detalles los delitos en los que estuvieron involucrados los integrantes de la “Banda del quiosquito”. El trabajo fue desarrollado por personal de la Sección de Seguridad Personal de la Dirección General de Investigaciones, al mando del comisario Miguel Gómez, supervisado por Julio López y Raúl Ferreira. En el trabajo, que será presentado en los próximos días a la Justicia, se consigna quiénes son sus integrantes y qué papel ocupan dentro del grupo. Informaron además que en junio pasado se realizaron allanamientos en los domicilios de varios de ellos, pero que no encontraron pruebas para involucrarlos en las distintas causas en las que están acusados.
Aportes del lector
INTERROGANTES
La fatalidad se cobró una nueva vida, la del menor César Navarro Murhell. Tenía 14 años y recién comenzaba a vivir, con ilusiones, con fantasías, que le abrían un camino promisorio lleno de expectativas. Una bala asesina en situación confusa. El policía que disparó, ¿conocía cabalmente el manejo de su arma? ¿Recibió o recibe instrucciones para este fin, como, por ejemplo, prácticas de tiro frecuentes que lo capaciten? La zona céntrica es recorrida por una gran cantidad de policías de ambos sexos para prevenir el delito; llama mucho la atención que mujeres policía “de baja estatura y cuerpo menudo” porten en la cintura una pistola calibre 11.25 mm, que tiene un gran poder de fuego y genera un gran efecto de retroceso al ser disparada. Esta mujer, ¿podrá usarla? Por eso, no se explica qué parámetros usaron para el reclutamiento de estas mujeres (dicho con el mayor respeto) dentro de la institución policial y qué instrucción básica recibieron.
Miguel Angel López
bolivia 3.030
S.M. de Tucumán
EL COMPROMISO DE TODOS
Los hechos hablan por sí mismos. Una reyerta de jóvenes violentos, un policía sin la adecuada formación y debido equilibrio, dejaron como trágico resultado, un adolescente muerto. La violencia que padecemos, reclama el compromiso de todos: funcionarios políticos, padres, docentes, periodistas y medios de comunicación. Nos castiga una violencia gravísima que se ha “cotidianeizado”, amortiguando nuestra capacidad de sorpresa. Padecemos la ausencia concreta de estrategias integrales en pos de la seguridad. Lo que sucede en el Gran Buenos Aires, en la Capital Federal y en Tucumán, por ejemplo, responden a orígenes y caracteres propios cada uno. El tema de la seguridad, requiere un tratamiento interdisciplinario y técnico. Soplar no es hacer botella.
Luis Yanicelli
Las Heras 40
S.M. de Tucumán







