13 Octubre 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Un tribunal condenó a reclusión perpetua a Héctor “Nene” Sánchez, por el asesinato de Yésica “Marela” Martínez, de 9 años, y por la violación de Mónica Vega, de 13, cuyos cuerpos se hallaron enterrados en su casa de la localidad de Dock Sud, en el partido bonaerense de Avellaneda.
El fallo del Tribunal Oral en lo Criminal 3, de Lomas de Zamora, absolvió a Hugo “Bebe” Sánchez y a Adriana Frutos, hermano y cuñada, respectivamente, del condenado, por entender que no hay elementos que los involucren en el abandono de persona en el caso de Vega.
Los jueces aplicaron a Sánchez la reclusión perpetua con la accesoria por tiempo indeterminado, que se aplica a reincidentes, por lo cual no podrá acceder a los beneficios de la salida anticipada de la cárcel.
Víctor Martínez, padre de Marela, se indignó por la absolución de la pareja. “Acá no hay justicia, porque (Frutos y ‘Bebe’ Sánchez) son también asesinos”, dijo. La referencia de Martínez apuntó a que ambos vivían en la casa de Deán Funes 391, donde se hallaron los cadáveres de las niñas, ocultos en una cámara séptica, en febrero de 2004. A raíz de ello, la vivienda fue bautizada “La Casa del Horror”.
Martínez sostuvo que el condenado va a refugiarse en el sector evangelista de la cárcel. “Allí nadie los puede tocar... ¿por qué no lo tiran con la población (carcelaria) común?”, se preguntó.
Cuatro meses de demora
En su alegato, la fiscal Mirta Gianella exigió reclusión perpetua para “Nene” Sánchez. Pidió, además, 6 años y 10 meses de cárcel para Frutos y 6 años para “Bebe” Sánchez, pero los jueces Rafael Villamayor, Jorge Camino y Marcelo Dellature entendieron que en este caso no hubo abandono de persona, sino, a lo sumo, una cuestión de negligencia no punible.
La lectura del fallo no fue escuchada por “Nene” Sánchez, que optó por no estar en las audiencias. Su hermano y su cuñada escucharon con la cabeza gacha su absolución.
Marela salió el 19 de octubre de 2003 de su casa, pegada a la de los Sánchez, para ir a comprar un regalo para el Día de la Madre y nunca volvió al hogar. Desde el principio, los padres de la niña sospecharon de “Nene” Sánchez y pidieron, sin éxito, que se allanara su casa. La medida se concretó cuatro meses después, el 20 de febrero de 2004, tras la desaparición de Vega, prima de Sánchez, que se quedó a dormir en la casa donde también estaban los parientes del condenado. (DyN)
El fallo del Tribunal Oral en lo Criminal 3, de Lomas de Zamora, absolvió a Hugo “Bebe” Sánchez y a Adriana Frutos, hermano y cuñada, respectivamente, del condenado, por entender que no hay elementos que los involucren en el abandono de persona en el caso de Vega.
Los jueces aplicaron a Sánchez la reclusión perpetua con la accesoria por tiempo indeterminado, que se aplica a reincidentes, por lo cual no podrá acceder a los beneficios de la salida anticipada de la cárcel.
Víctor Martínez, padre de Marela, se indignó por la absolución de la pareja. “Acá no hay justicia, porque (Frutos y ‘Bebe’ Sánchez) son también asesinos”, dijo. La referencia de Martínez apuntó a que ambos vivían en la casa de Deán Funes 391, donde se hallaron los cadáveres de las niñas, ocultos en una cámara séptica, en febrero de 2004. A raíz de ello, la vivienda fue bautizada “La Casa del Horror”.
Martínez sostuvo que el condenado va a refugiarse en el sector evangelista de la cárcel. “Allí nadie los puede tocar... ¿por qué no lo tiran con la población (carcelaria) común?”, se preguntó.
Cuatro meses de demora
En su alegato, la fiscal Mirta Gianella exigió reclusión perpetua para “Nene” Sánchez. Pidió, además, 6 años y 10 meses de cárcel para Frutos y 6 años para “Bebe” Sánchez, pero los jueces Rafael Villamayor, Jorge Camino y Marcelo Dellature entendieron que en este caso no hubo abandono de persona, sino, a lo sumo, una cuestión de negligencia no punible.
La lectura del fallo no fue escuchada por “Nene” Sánchez, que optó por no estar en las audiencias. Su hermano y su cuñada escucharon con la cabeza gacha su absolución.
Marela salió el 19 de octubre de 2003 de su casa, pegada a la de los Sánchez, para ir a comprar un regalo para el Día de la Madre y nunca volvió al hogar. Desde el principio, los padres de la niña sospecharon de “Nene” Sánchez y pidieron, sin éxito, que se allanara su casa. La medida se concretó cuatro meses después, el 20 de febrero de 2004, tras la desaparición de Vega, prima de Sánchez, que se quedó a dormir en la casa donde también estaban los parientes del condenado. (DyN)







