Buscaron sin éxito el cadáver de Betty

A partir de una información que recibió la fiscal, se realizaron excavaciones en un terreno ubicado entre El Cadillal y El Timbó. No se decidió si se realizarán nuevas pericias caligráficas. Rechazaron un planteo del abogado defensor.

ESCENA REPETIDA. Los rastrillajes y excavaciones en El Cadillal fueron constantes desde el 1 de agosto. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
ESCENA REPETIDA. Los rastrillajes y excavaciones en El Cadillal fueron constantes desde el 1 de agosto. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
13 Octubre 2006
Un terreno ubicado a la vera de un camino vecinal que une El Cadillal con El Timbó fue escenario ayer de una nueva excavación para tratar de encontrar el cadáver de la docente Angela Beatriz Argañaraz, quien está desaparecida desde el 31 de julio. Pero, como todos los operativos que se realizaron hasta el momento, el de ayer también fue un fracaso.
El martes, la fiscal Adriana Giannoni, quien tiene a su cargo la investigación de lo sucedido con Betty, recibió una información en la que le advertían que en esa zona, ubicada a unos 45 kilómetros de la capital, podían encontrar a la docente. De inmediato se envió a policías para que rodeen el sitio, y ayer a la mañana comenzaron las excavaciones con la presencia de la propia fiscal.
Los investigadores recorrieron el terreno buscando algún lugar en el que la tierra hubiera sido removida y cavaron varios pozos, pero no encontraron nada. Poco después del mediodía, el operativo se suspendió.
Junto a la fiscal estuvo Liliana Argañaraz, la hermana de Betty, quien, por un lado, se alegró de que allí no hubiera nada, pero por el otro, se mostró decepcionada por la falta de pistas que existen para encontrar a la docente.
El dato que recibió la fiscal podía ser importante, teniendo en cuenta que justamente en El Cadillal está una de las propiedades de las dos únicas detenidas por el caso, las ex novicias Nélida del Valle Fernández y Susana Acosta. Desde que desapareció Betty (quien era compañera de Acosta en el colegio Padre Roque Correa) se realizaron vastos rastrillajes en El Cadillal, ya que se suponía que, tras el ataque que la docente habría sufrido en el departamento céntrico de las imputadas, podría haber sido llevada hacia esa zona, teniendo en cuenta que las mujeres conocen el lugar.

Elevación a juicio
Mientras espera el resultado de las nuevas pericias ordenadas, la fiscal prepara el pedido de elevación a juicio de Fernández y de Acosta, imputadas por privación ilegítima de la libertad y ocultamiento de persona. En el laboratorio de la Policía Científica se analiza si las muestras de sangre encontradas en una casa del barrio Marti Coll, en Yerba Buena, propiedad de una hermana de Acosta, y en otra del barrio San Martín, en la que vive Luis Fernández, el prófugo hermano de Nélida, son del mismo grupo que el de Betty. Pericias genéticas ya demostraron que la sangre encontrada en el departamento de las imputadas es de la docente desaparecida.
En tanto, aún no se decidió si, tal como lo solicitaron los representantes de la querella, Leonardo Coria y Carlos Picón, se realizarán nuevas pericias caligráficas.
La semana pasada tres empleados del colegio fueron sometidos a estos análisis para tratar de determinar si alguno de ellos fue quien falsificó la rúbrica de Acosta en el libro de ingreso al colegio. Pero los peritos determinaron que ninguno de ellos había realizado la maniobra ilegal. Los abogados quieren que, además de estos tres empleados, se llame a otros para que se trate de verificar si alguno de ellos fue quien pretendió encubrir a la ex novicia. Los querellantes también pidieron que se realicen tres allanamientos, pero la fiscal aún no les respondió.

Sangre en una valija
Por otra parte, el juez de Instrucción Alfonso Zottoli rechazó un pedido de nulidad que había realizado el defensor de las mujeres, Gustavo Morales. El letrado aseguraba que el secuestro de una valija que pertenece a las imputadas, en cuyo interior se encontraron manchas de sangre, no constaba en el acta confeccionada durante el operativo. Zottoli, en la respuesta al planteo, advirtió que Morales había firmado esa acta, por lo que mal podía pretender que sea declarada nula. Igualmente, el juez aún tiene que resolver 33 planteos realizados por el defensor.


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