12 Octubre 2006 Seguir en 
El dolor y la indignación embargaron a quienes asistieron al velorio de César Navarro Murhell.
Familiares, compañeros y amigos del chico se congregaron en la casa de la familia, en avenida Mitre 209. Una vecina, Nélida, dijo que todavía no podía creer que César haya fallecido.
“Era un chico trabajador y que se esforzaba siempre por ayudar a su mamá. Era muy buenito”, afirmó la mujer. César trabajaba en una verdulería, ubicada en la misma cuadra, y ayudaba a la familia.
Irma Velázquez, amiga de Fátima, la mamá de César, pidió que las autoridades de la provincia se apiaden de la madre. “Es una persona muy humilde y la muerte del chico la dejó destrozada. Necesita trabajo”, explicó.
Fátima recibe un plan social por su trabajo en la Maternidad. A pesar de que la mayoría aseguró que no lo conocía, una gran cantidad de alumnas del colegio María Auxiliadora, que queda a una cuadra de la casa de César, estuvieron presentes en el velorio. La muerte del chico se produjo en medio de una pelea que tuvo lugar a metros de uno de los ingresos al colegio, donde se estaba festejando la semana. La institución suspendió las actividades que se iban a realizar ayer y las de hoy. Mañana continuarán los festejos y las competencias deportivas que estaban programadas.
“Quedamos muy impresionadas con lo que pasó y queríamos acompañar a la familia. Nosotras estábamos adentro del colegio cuando se empezó a correr la voz de lo que había pasado. Cerraron las puertas y nos quedamos adentro, pero no nos imaginábamos que hubiera sido tan terrible la pelea”, relató una alumna de segundo año.
Laura, otra alumna, dijo que conocía a César de vista, porque era vecino del colegio. “Parecía un chico muy bueno. Es increíble que le haya pasado esto. Lo que más duele es ver cómo quedaron su mamá y su hermanito”, dijo llorando.
Familiares, compañeros y amigos del chico se congregaron en la casa de la familia, en avenida Mitre 209. Una vecina, Nélida, dijo que todavía no podía creer que César haya fallecido.
“Era un chico trabajador y que se esforzaba siempre por ayudar a su mamá. Era muy buenito”, afirmó la mujer. César trabajaba en una verdulería, ubicada en la misma cuadra, y ayudaba a la familia.
Irma Velázquez, amiga de Fátima, la mamá de César, pidió que las autoridades de la provincia se apiaden de la madre. “Es una persona muy humilde y la muerte del chico la dejó destrozada. Necesita trabajo”, explicó.
Fátima recibe un plan social por su trabajo en la Maternidad. A pesar de que la mayoría aseguró que no lo conocía, una gran cantidad de alumnas del colegio María Auxiliadora, que queda a una cuadra de la casa de César, estuvieron presentes en el velorio. La muerte del chico se produjo en medio de una pelea que tuvo lugar a metros de uno de los ingresos al colegio, donde se estaba festejando la semana. La institución suspendió las actividades que se iban a realizar ayer y las de hoy. Mañana continuarán los festejos y las competencias deportivas que estaban programadas.
“Quedamos muy impresionadas con lo que pasó y queríamos acompañar a la familia. Nosotras estábamos adentro del colegio cuando se empezó a correr la voz de lo que había pasado. Cerraron las puertas y nos quedamos adentro, pero no nos imaginábamos que hubiera sido tan terrible la pelea”, relató una alumna de segundo año.
Laura, otra alumna, dijo que conocía a César de vista, porque era vecino del colegio. “Parecía un chico muy bueno. Es increíble que le haya pasado esto. Lo que más duele es ver cómo quedaron su mamá y su hermanito”, dijo llorando.







