12 Octubre 2006 Seguir en 
Tres fiscales los investigaron, pero ninguno de ellos pudo obtener pruebas para acusarlos. Son conocidos por su agresividad, de la que gran cantidad de chicos fueron víctimas. Según los datos que obtuvo la Policía, provienen de familias de clase media alta; son hijos de respetados profesionales y estudian en los colegios privados más prestigiosos. Para muchos, "La banda del quiosquito" es sinónimo de terror.
Los patoteros están sindicados como autores de la agresión hacia un estudiante, que derivó en la muerte del joven César Navarro Murhell, el martes a la tarde, a quien le disparó un policía.
El grupo de violentos fue bautizado así por el lugar donde habitualmente se reunía en los primeros meses del año pasado, en un quiosco que funcionaba en Corrientes al 400. Los vecinos, cansados de los incidentes y de los ruidos molestos, lograron que el comercio fuera cerrado definitivamente.
Se hicieron famosos por haber cometido varios incidentes en fiestas y en las semanas de los colegios. También fueron acusados de haber agredido a ocasionales transeúntes que caminaban por Corrientes al 400; por robo de celulares de jóvenes de su misma edad o de mayores que concurrían a reuniones sociales. Nunca se supo a ciencia cierta cuántos eran sus integrantes. El año pasado, la Policía logró individualizar a por lo menos seis de sus cabecillas y los denunció a la Justicia.
También se determinó que no siempre salían juntos, sino que se dividían en varios grupos. Cuando uno de ellos tenía problemas o estaba por protagonizar algún ataque, se comunicaban a través de teléfonos celulares para congregarse.
Los fiscales Carlos Albaca, Alejandro Noguera y Adriana Reynoso Cuello, que recibieron varias denuncias en contra del grupo de jóvenes, se encontraron con un mismo problema: la falta de voluntad de las víctimas para identificarlos o para aportar elementos que sirvieran para mantener las acusaciones en contra de los adolescentes.
"Había y hay un temor en contra de ellos. Jamás se logró un testimonio sólido para mantener la acusación, especialmente, del supuesto líder", aseguró una fuente de Tribunales.
Tareas investigativas
La versión fue confirmada por Nicolás Barrera, subjefe de Policía. El comisario general era el titular de la Unidad Regional Capital cuando "La banda del quiosquito" comenzó a ser conocida. "Recorrimos los colegios para que los alumnos y las autoridades identificaran a los revoltosos, pero nunca logramos elementos para inculparlos", explicó. Barrera dijo además que, personal de la Dirección General de Investigaciones y del D2, durante meses, analizaron casos en los que supuestamente habían participado los integrantes del grupo. "El trabajo no sirvió, puesto que cuando ubicábamos a las víctimas, los padres se negaban a realizar o ratificar la denuncia", concluyó.
Hasta que el supuesto líder de la gavilla fue detenido y enviado al instituto Roca por disposición de la jueza de Menores Nora Wexler. Pero luego recuperó su libertad. La jueza dispuso que el menor tenía prohibido salir de su hogar después de las 22 y que debía realizar tratamiento psicológico. Como cumplió con esta medida tutelar, la Justicia decidió retirarle el castigo.
Al estar involucrado en una nueva agresión en febrero, la jueza dispuso otra medida tutelar: sólo podía abandonar su hogar para concurrir a clases y para continuar con el tratamiento. En marzo, al estar acusado de haber participado en otro incidente, fue detenido, pero permaneció alojado en la Alcaidía de Tribunales y luego quedó libre.
- 25 de octubre de 2005.- Son denunciados por haber agredido a un joven para robarle una camiseta de un equipo de fútbol.
- 27 de Octubre de 2005.- La Policía identifica a de los integrantes del grupo, y esperan en vano que las víctimas ratifiquen las denuncias ante la Justicia.
- 28 de Octubre de 2005.- Se denuncia a sus integrantes por la agresión a un joven en Yerba Buena.
- 2 de noviembre de 2005.- La Policía allana la casa de varios sospechosos de integrar el grupo de jóvenes violentos.
- 4 de noviembre de 2005.- Declaran por lo menos cuatro adolescentes que son sospechosos de integrar el grupo. La Justicia les impone medidas tutelares, enviándolos de nuevo a sus casas.
- 13 de noviembre de 2005.- Un salteño los denuncia por haber agredido a su hijo de 16 años cuando vino a participar de un torneo interprovincial de rugby. El adolescente sufrió la fractura del maxilar derecho por el golpe que recibió.
- 17 de noviembre de 2005.- En la puerta de un colegio ubicado en Junín al 500, se produce una violenta pelea en la que habrían participado los integrantes de "La banda del quiosquito".
- 21 de febrero.- Detienen al líder del grupo al estar acusado de haber agredido a un adolescente en 25 de Mayo y Corrientes. Recupera su libertad.
- 2 de marzo.- El supuesto cabecilla del grupo vuelve a ser aprehendido. La Justicia ordena nuevas medidas tutelares.
- 9 de mayo.- Involucran a los integrantes de "La banda del quiosquito" en una violenta agresión que sufrió un joven en Corrientes al 400.
- 9 de julio.- Dos jóvenes fueron aprehendidos por haber participado en una gresca que ocurrió en Yerba Buena, en la que un policía fue agredido.
Los patoteros están sindicados como autores de la agresión hacia un estudiante, que derivó en la muerte del joven César Navarro Murhell, el martes a la tarde, a quien le disparó un policía.
El grupo de violentos fue bautizado así por el lugar donde habitualmente se reunía en los primeros meses del año pasado, en un quiosco que funcionaba en Corrientes al 400. Los vecinos, cansados de los incidentes y de los ruidos molestos, lograron que el comercio fuera cerrado definitivamente.
Se hicieron famosos por haber cometido varios incidentes en fiestas y en las semanas de los colegios. También fueron acusados de haber agredido a ocasionales transeúntes que caminaban por Corrientes al 400; por robo de celulares de jóvenes de su misma edad o de mayores que concurrían a reuniones sociales. Nunca se supo a ciencia cierta cuántos eran sus integrantes. El año pasado, la Policía logró individualizar a por lo menos seis de sus cabecillas y los denunció a la Justicia.
También se determinó que no siempre salían juntos, sino que se dividían en varios grupos. Cuando uno de ellos tenía problemas o estaba por protagonizar algún ataque, se comunicaban a través de teléfonos celulares para congregarse.
Los fiscales Carlos Albaca, Alejandro Noguera y Adriana Reynoso Cuello, que recibieron varias denuncias en contra del grupo de jóvenes, se encontraron con un mismo problema: la falta de voluntad de las víctimas para identificarlos o para aportar elementos que sirvieran para mantener las acusaciones en contra de los adolescentes.
"Había y hay un temor en contra de ellos. Jamás se logró un testimonio sólido para mantener la acusación, especialmente, del supuesto líder", aseguró una fuente de Tribunales.
Tareas investigativas
La versión fue confirmada por Nicolás Barrera, subjefe de Policía. El comisario general era el titular de la Unidad Regional Capital cuando "La banda del quiosquito" comenzó a ser conocida. "Recorrimos los colegios para que los alumnos y las autoridades identificaran a los revoltosos, pero nunca logramos elementos para inculparlos", explicó. Barrera dijo además que, personal de la Dirección General de Investigaciones y del D2, durante meses, analizaron casos en los que supuestamente habían participado los integrantes del grupo. "El trabajo no sirvió, puesto que cuando ubicábamos a las víctimas, los padres se negaban a realizar o ratificar la denuncia", concluyó.
Hasta que el supuesto líder de la gavilla fue detenido y enviado al instituto Roca por disposición de la jueza de Menores Nora Wexler. Pero luego recuperó su libertad. La jueza dispuso que el menor tenía prohibido salir de su hogar después de las 22 y que debía realizar tratamiento psicológico. Como cumplió con esta medida tutelar, la Justicia decidió retirarle el castigo.
Al estar involucrado en una nueva agresión en febrero, la jueza dispuso otra medida tutelar: sólo podía abandonar su hogar para concurrir a clases y para continuar con el tratamiento. En marzo, al estar acusado de haber participado en otro incidente, fue detenido, pero permaneció alojado en la Alcaidía de Tribunales y luego quedó libre.
Denuncias contra "La Banda del Quiosquito"
- 25 de octubre de 2005.- Son denunciados por haber agredido a un joven para robarle una camiseta de un equipo de fútbol.
- 27 de Octubre de 2005.- La Policía identifica a de los integrantes del grupo, y esperan en vano que las víctimas ratifiquen las denuncias ante la Justicia.
- 28 de Octubre de 2005.- Se denuncia a sus integrantes por la agresión a un joven en Yerba Buena.
- 2 de noviembre de 2005.- La Policía allana la casa de varios sospechosos de integrar el grupo de jóvenes violentos.
- 4 de noviembre de 2005.- Declaran por lo menos cuatro adolescentes que son sospechosos de integrar el grupo. La Justicia les impone medidas tutelares, enviándolos de nuevo a sus casas.
- 13 de noviembre de 2005.- Un salteño los denuncia por haber agredido a su hijo de 16 años cuando vino a participar de un torneo interprovincial de rugby. El adolescente sufrió la fractura del maxilar derecho por el golpe que recibió.
- 17 de noviembre de 2005.- En la puerta de un colegio ubicado en Junín al 500, se produce una violenta pelea en la que habrían participado los integrantes de "La banda del quiosquito".
- 21 de febrero.- Detienen al líder del grupo al estar acusado de haber agredido a un adolescente en 25 de Mayo y Corrientes. Recupera su libertad.
- 2 de marzo.- El supuesto cabecilla del grupo vuelve a ser aprehendido. La Justicia ordena nuevas medidas tutelares.
- 9 de mayo.- Involucran a los integrantes de "La banda del quiosquito" en una violenta agresión que sufrió un joven en Corrientes al 400.
- 9 de julio.- Dos jóvenes fueron aprehendidos por haber participado en una gresca que ocurrió en Yerba Buena, en la que un policía fue agredido.







