Los líderes de "La Banda del Quiosquito" están detenidos

Arrestaron a otro joven. Con esta detención, ya suman dos los miembros de la patota que fueron apresados por la trifulca de anoche. Se espera que en las próximas horas sean atrapados más miembros de la gavilla. ¿Quiénes son los integrantes de la banda?

11 Octubre 2006
La Banda del Quiosquito reapareció después de varios meses. La Policía aprendió esta madrugada a dos supuestos líderes del grupo, por haber participado de la pelea entre jóvenes en la que un inocente murió, baleado por un policía que intentaba separar a los adolescentes.

Por disposición de la Justicia, los detenidos, al ser menores de edad, fueron trasladados al Instituto Roca. Además, al menos otros dos miembros de la patota fueron identificados y se espera que sean apresados en las próximas horas.

Anoche, un chico de 14 años que estaba jugando en el complejo Avellaneda, en la intersección de las calles San Martín y Suipacha de esta capital, murió cuando un policía que intentaba separar a varios adolescentes que estaban peleando disparó su arma.

El policía Jorge Verduguez estaba custodiando un comercio cuando vio que varios jóvenes, que habían salido de la semana de un colegio, estaban peleando.

El agente cruzó para tratar de separarlos. Entonces, algunos de los patoteros lo golpearon a él. Según algunos testigos, Verduguez sacó su arma e hizo un tiro. Del otro lado de calle Suipacha, César Navarro Murhell estaba jugando con una bicicleta. La bala se incrustó en su pecho.

Los peritos establecieron que los protagonistas de la pelea fueron algunos de los miembros de la
Banda del Quiosquito.

Un grupo que atemorizó Barrio Norte
El año pasado solían concentrarse en Corrientes al 400. Sus miembros concurrían a colegios privados y eran hijos de profesionales, muchos de ellos de prestigio en el medio. Generaba terror entre los chicos de su edad hasta que fueron identificados por la Policía. Desapareció por un tiempo, pero ahora "La Banda del Quiosquito" volvió a la escena.

El grupo cobró notoriedad el año pasado cuando, después de mucho tiempo, algunos padres de víctimas se atrevieron a denunciarlos ante la Justicia. Los fiscales Carlos Albaca, Alejandro Noguera y ahora Adriana Reinoso Cuello, tuvieron que investigar casos en los que supuestamente estuvieron involucrados.

Por disposición del Ministerio de Seguridad, el personal de la Dirección General de Investigaciones fue designado especialmente para identificar a los miembros de la banda.
Los pesquisas no sólo lograron individualizar a por lo menos diez menores, sino que, además, descubrieron que, además de agredir a otros adolescentes, robaban celulares y provocaban incidentes en las fiestas a las que asistían sin ser invitados.

Sin embargo, la Policía y la Justicia se encontraron con un problema: muy pocos se animaron a denunciarlos o a aportar pruebas en contra de los sospechosos. Sólo encontraron elementos para acusar de algunos delitos a dos integrantes, líderes del grupo.

Por ese motivo, según confirmaron varias fuentes, tuvieron que cumplir con las medidas tutelares que le impusieron los jueces de menores.
Además fueron advertidos sobre que, si volvían a estar involucrados en otro incidente, serían alojados en el Instituto Roca.

Ambos, según la versión oficial, no sólo cumplieron con las órdenes impuestas por la Justicia, sino que además se alejaron de las calles por un buen tiempo.

Durante mucho tiempo,
los investigadores sospechan que, a pesar de que los supuestos líderes se alejaron del grupo, la banda no se había desarticulado. Creían -además- que los dos aprehendidos podrían haberse transformado en los máximos referentes de la agrupación.

A pesar de que la versión nunca pudo ser confirmada, la pelea de anoche confirmaría las peores sospechas.








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