11 Octubre 2006 Seguir en 
Los abogados de la familia de la docente Angela Beatriz Argañaraz se mostraron disconformes ayer con los resultados de la pericia caligráfica, que les comunicó la fiscal Adriana Giannoni, ya que, tal como informó ayer LA GACETA, los técnicos no lograron determinar quién había falsificado la firma de Susana Acosta.
Los abogados Leonardo Coria y Carlos Picón adelantaron que pedirán que se repita la prueba. “Las conclusiones quedaron plasmadas en cinco renglones y sólo se afirma que no había correspondencia entre la firma falsa y las de las personas que participaron en la pericia”, indicó Coria.
La querella sospecha que tres personas podrían haber falsificado la firma de una de las imputadas el lunes 31 de julio y el martes 1 de agosto en el libro de registros del colegio Padre Roque Correa. Por eso pidieron que sean citados los empleados del establecimiento Stella Maris Amduni, compañera de noviciado de Acosta y de Nélida Fernández (las dos detenidas en la causa); Silvia Costilla, pariente de Acosta, y Víctor Díaz, el portero.
“Ellos mantenían una relación cercana con las acusadas. Para nosotros, los resultados de estas pericias no son de importancia para el esclarecimiento del caso”, expresaron. Los abogados esperaban que los resultados del análisis se transformen en una prueba para comprobar que existe una red de encubrimiento. “Vamos a pedir que la prueba sea desarrollada por peritos del Poder Judicial”, señalaron los profesionales.
En tanto, la Justicia aún no decidió si se realizará un allanamiento en la vivienda de un pariente de una de las imputadas. Los abogados de la querella recibieron información de que hubo movimientos extraños en ese lugar a los pocos días de que la docente desapareció. Hasta ahora, la Justicia realizó allanamientos en el departamento de Catamarca 30, donde viven las acusadas; en la vivienda del barrio Marti Coll, propiedad de Azucena Guzmán, media hermana de Acosta, y en la del prófugo Luis Fernández, en el barrio San Martín. En todas ellas se encontraron manchas de sangre, pero sólo en el domicilio céntrico se comprobó que se trataba de sangre de Betty.
Giannoni tampoco confirmó si citará a declarar a la testigo que, según Coria y Picón, podría aportar elementos sobre las supuestas irregularidades financieras que se cometieron en el establecimiento educativo.
Los abogados Leonardo Coria y Carlos Picón adelantaron que pedirán que se repita la prueba. “Las conclusiones quedaron plasmadas en cinco renglones y sólo se afirma que no había correspondencia entre la firma falsa y las de las personas que participaron en la pericia”, indicó Coria.
La querella sospecha que tres personas podrían haber falsificado la firma de una de las imputadas el lunes 31 de julio y el martes 1 de agosto en el libro de registros del colegio Padre Roque Correa. Por eso pidieron que sean citados los empleados del establecimiento Stella Maris Amduni, compañera de noviciado de Acosta y de Nélida Fernández (las dos detenidas en la causa); Silvia Costilla, pariente de Acosta, y Víctor Díaz, el portero.
“Ellos mantenían una relación cercana con las acusadas. Para nosotros, los resultados de estas pericias no son de importancia para el esclarecimiento del caso”, expresaron. Los abogados esperaban que los resultados del análisis se transformen en una prueba para comprobar que existe una red de encubrimiento. “Vamos a pedir que la prueba sea desarrollada por peritos del Poder Judicial”, señalaron los profesionales.
En tanto, la Justicia aún no decidió si se realizará un allanamiento en la vivienda de un pariente de una de las imputadas. Los abogados de la querella recibieron información de que hubo movimientos extraños en ese lugar a los pocos días de que la docente desapareció. Hasta ahora, la Justicia realizó allanamientos en el departamento de Catamarca 30, donde viven las acusadas; en la vivienda del barrio Marti Coll, propiedad de Azucena Guzmán, media hermana de Acosta, y en la del prófugo Luis Fernández, en el barrio San Martín. En todas ellas se encontraron manchas de sangre, pero sólo en el domicilio céntrico se comprobó que se trataba de sangre de Betty.
Giannoni tampoco confirmó si citará a declarar a la testigo que, según Coria y Picón, podría aportar elementos sobre las supuestas irregularidades financieras que se cometieron en el establecimiento educativo.







