El oficial Faversani dijo que no se opondrá a su detención

El policía fue imputado por un juez por homicidio agravado, pero aún permanece libre. El juicio se realizaría el próximo año. Por la muerte del magistrado hay otros dos guardias imputados. Apelación.

EN EL OJO DE LA TORMENTA. Faversani (izquierda) actualmente está en situación pasiva en la policía. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
EN EL OJO DE LA TORMENTA. Faversani (izquierda) actualmente está en situación pasiva en la policía. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
05 Octubre 2006
"No voy a eludir el accionar de la Justicia si es que se dispone mi detención, aunque también debo reconocer que no se cómo defenderme de estos ataques", señaló el oficial Andrés Faversani quien, por decisión del juez Juan Francisco Pisa, fue acusado de homicidio agravado por el crimen del juez de Menores Héctor Agustín Aráoz, en los que también están imputados los policías Ema Hortencia Gómez y Darío Alejandro Pérez.
El oficial, que está en situación pasiva de la fuerza, señaló haberse sorprendido por la decisión del magistrado, aunque reconoció no estar preocupado. "Pasé por la misma situación cuando el fiscal (Guillermo) Herrera decidió imputarme el mismo delito, pero demostré que estaba equivocado", explicó.
Faversani, según consta en las actuaciones, dijo que varios testigos podían asegurar que en el momento en el que magistrado fue asesinado el 26 de noviembre de 2004 en su vivienda de Yerba Buena, él se encontraba realizando un operativo en la escuela Tiburcio Padilla. "Hubo más de 100 personas que ratificaron mis dichos. Y si me dio positivo el examen de dermotest que me practicaron, fue porque usé mi arma en el procedimiento", explicó ante la consulta de LA GACETA.
El fiscal Herrera, cuando elevó la causa a juicio, pidió que a Faversani lo sobreseyeran por el delito del homicidio, pero que lo juzgaran por el delito de encubrimiento, al igual que al comisario (r) Rodolfo Domínguez y al agente Raúl Albornoz.
Sin embargo, Pisa, por pedido de los abogados Benjamín Frías Alurralde, María Dolores Leone Cervera y Dante Julio José Ibáñez, quienes representan a la familia de Aráoz en la causa, decidió imputar a Faversani el delito de homicidio agravado y al también policía Juan Roque Romano y al empresario Arturo Roberto Roife por encubrimiento, a pesar de que Herrera había solicitado que sean sobreseídos.
Ahora, siempre de acuerdo con los plazos procesales, Hernán Castellanos, fiscal de la Cámara de Apelaciones, deberá definir si acepta el planteo del magistrado. Si lo hace, tendrá que ordenar la detención de Faversani. Faversani confesó que hasta el momento no habló con su abogado Pablo Bayo para definir qué paso dará ante esta situación. "Vuelvo a padecer una pesadilla. Por esta aberración jurídica no sólo me causan un daño moral terrible a mí, sino que a mi familia también. Esta es una historia que debe terminar cuanto antes", indicó.
El policía sostiene que hasta el momento no entiende cómo quedó involucrado en el caso. "No tenía relaciones íntimas con Gómez y a Pérez apenas si lo conocía. Si no estaba vinculado con ellos, me gustaría que alguien diga qué interés tenía para, supuestamente, matar al juez", señaló.
Por los tiempos procesales, lo más probable es que el juicio por la muerte del magistrado se realice el próximo año.


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