19 Septiembre 2006 Seguir en 
Aunque la charla fue cordial, el mensaje que transmitió el arzobispo de Tucumán, monseñor Luis Villalba, hizo que la tensión se dibujara en el rostro del gobernador, José Alperovich, del vicegobernador, Fernando Juri, y del presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfredo Carlos Dato.
Con rigor, la máxima autoridad de la Iglesia planteó ayer su preocupación por tres temas que definió como preocupantes: la exclusión social, la inseguridad y la falta de independencia del Poder Judicial. Al final del encuentro, que duró una hora, Villalba remarcó que la Iglesia no puede quedarse al margen de la lucha por la justicia y el bien común. A partir de esa consigna, el prelado advirtió que el diálogo es el gran instrumento de colaboración en un régimen democrático.
“Dialogando, honrada y lealmente, se modifican las posturas radicales y exclusivistas. Nadie debe presumir de poseer toda la verdad. Todos los programas tienen luces y sombras y pueden mejorar con el diálogo. Especialmente en los problemas básicos de la sociedad es indispensable la cooperación de todos. En una sociedad fragmentada es necesario encontrar un ámbito de encuentro y de diálogo”, aconsejó el prelado.
Alperovich, Juri y Dato concurrieron ayer a la sede del arzobispado, ubicado en avenida Sarmiento al 800, en respuesta a un convite que Villalba había efectuado la semana anterior. De este modo, se concretó el primer encuentro entre las máximas autoridades políticas, judiciales y religiosas.
Villalba detalló ante sus invitados que ha bajado la desocupación, han mejorado los sistemas de salud y de educación, pero insistió en que falta mucho por hacer. “Sigue en pie la deuda social. La pobreza no es sólo un problema económico, sino una privación de logros para un desarrollo humano y social”, afirmó.
El prelado advirtió también sobre la fragmentación social. “Hay un desequilibrio entre los que más tienen y los que menos tienen, a lo que se va sumando la alicaída ex clase media. No son los de abajo, sino los de afuera. Hace falta instalar como política de Estado el derecho a la inclusión social”, aseguró.
Por esa razón sugirió que se enfrente el problema de la exclusión con educación. “A mayor caudal de conocimientos, mayores posibilidades de integración social”, dijo.
Villalba detalló que en sus visitas pastorales, los tucumanos le han manifestado que en muchas zonas se padece el flagelo de la inseguridad y se refirió específicamente a dos sectores vulnerables. “La gente tiene miedo. A esto se une la venta de droga a los jóvenes y la prostitución de niñas”, precisó.
El pastor recordó que afianzar la justicia es uno de los propósitos enunciados en el Preámbulo de la Constitución nacional.
“Uno de los pilares del sistema republicano es el sistema de pesos y contrapesos, de controles recíprocos entre los poderes del Estado. Esto supone la independencia y la libertad de los estamentos del Estado”, indicó.
Expresó que la función de control de la Justicia sobre la gestión de los Poderes Ejecutivo y Legislativo requiere de transparencia e independencia. “Siempre el poder político tiene la tentación de limitar un Poder Judicial medianamente independiente”, indicó.
Sus palabras fueron transcriptas en un documento que entregó a la prensa. “Hace falta establecer un sistema de mérito para el acceso a los cargos, desterrando cualquier situación de privilegio. Hay que evitar la politización y la burocratización del Consejo de la Magistratura y del Jurado de Enjuiciamiento”, reclamó el pastor.
JOSE ALPEROVICH
“Su causa es mi causa y es mi lucha”
Al final del encuentro, el gobernador, José Alperovich, aseguró que comparte la preocupación del arzobispo, Luis Villalba, sobre la exclusión social, la seguridad y la independencia del Poder Judicial. “Por supuesto que estoy de acuerdo. Son temas que nos van a llevar mucho tiempo, sobre todo el tema de la pobreza y de la seguridad: en tres años no se puede hacer lo que no se ha hecho en 30 años; pero de todas maneras lo que él siente es lo que yo siento. Su causa es mi causa y mi lucha”, resaltó Alperovich.
El mandatario recordó que hay épocas para gobernar y épocas para hacer política. “Creo que el diálogo nos debe unir a todos los dirigentes políticos para ir buscando las respuestas”, precisó. El titular del Poder Ejecutivo dijo que se siente abrumado por lo que aún falta por hacer. “Ustedes saben que en los tres años de Gobierno venimos tratando de darles a los que más necesitan. Creo que en la medida en que la gente de abajo esté mejor, estaremos todos mejor”, insistió.
Alperovich reconoció que la seguridad es un tema pendiente, pero señaló que está trabajando “fuerte” en ese sentido. Respecto de la independencia de la Justicia, el gobernador expresó que es un tema clave. “Nunca levanté un teléfono para decir qué es lo que tiene que hacer un juez. Hice la reforma constitucional y no se movió a un solo juez”, remarcó.
FERNANDO JURI
“Nos llamó a superar el default social”
“Agradezco la convocatoria del arzobispo, que nos llamó a superar el default social mediante el diálogo y el consenso”. De ese modo, el vicegobernador, Fernando Juri, resumió ayer el balance del encuentro con la máxima autoridad de la Iglesia, en Tucumán, Luis Villalba.
“Abordamos temas que son de permanente preocupación, como la seguridad y la exclusión social, ya que si bien se está haciendo mucho, queda mucho por hacer”, admitió. El presidente de la Legislatura resaltó la disposición de los protagonistas de sentarse a dialogar y definió la reunión de muy positiva. “El arzobispo nos ha invitado cumpliendo la función de la Iglesia, que siempre asume un gran compromiso social, para que, poniéndonos de acuerdo entre todos, juntos aportemos para conseguir los mejores resultados en procura del bien común”, remarcó.
Además, el presidente del Poder Legislativo instó a que este tipo de encuentros se repitan entre las máximas autoridades políticas, judiciales y religiosas de la provincia. “Seguramente habrá nuevos encuentros para fortalecer el valor del diálogo en procura de los consensos que se necesitan para salir adelante”, dijo. El vicegobernador ratificó, asimismo, el compromiso de “continuar trabajando para consolidar la reconciliación de la clase política con la sociedad”.
ALFREDO CARLOS DATO
“Las diferencias son propias de la gestión”
“No estamos alejados. Las diferencias son propias de la gestión que cumple cada uno. Cuando nosotros dictamos una sentencia o una acordada, no lo hacemos para quedar bien con nadie”, respondió el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfredo Carlos Dato, cuando se le consultó respecto de la relación entre los referentes de los tres poderes del Estado.
El magistrado se mostró satisfecho con la convocatoria del arzobispo. “Me parece que el pastor no puede estar alejado de los valores que constituyen la república. Además, nosotros no tenemos ningún problema respecto de que el Poder Judicial no sea independiente”, aseveró Dato.
En cuanto a la creación de un Tribunal de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, para que revise los fallos en contra del Estado (su promulgación fue publicada ayer en el Boletín Oficial), Dato consideró que no tiende a afectar la independencia de la Justicia. “Los proyectos están sujetos a juicio que verán su ajuste a las disposiciones constitucionales nacionales, provinciales y legales que correspondan”, remarcó. Finalmente, el titular del Poder Judicial consideró que uno de los ejes centrales de la charla con monseñor Luis Héctor Villalba fue la sensación de inseguridad que vive la gente. “Habló de la inseguridad y de situaciones que conoce por las parroquias”, dijo al término de la reunión en la sede eclesial.
POR TELEFONO CELULAR coordinaron ayer el vicegobernador Fernando Juri y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfredo Dato, encontrarse tres cuadras antes de llegar al domicilio del gobernador José Alperovich. La idea era llegar juntos, aunque cada uno en su propio vehículo. A las 15.30, Juri y Dato se saludaron en la puerta de la casa de Alperovich y luego ingresaron en el living de la vivienda, ubicada en Crisóstomo Alvarez al 4.400, donde se saludaron con Alperovich.
DURANTE 10 MINUTOS hablaron los tres, mientras los custodios y los choferes de los tres protagonistas intercambiaban bromas en el garaje de la casa de Alperovich. A las 15.40, el gobernador los invitó a subir a la combi con destino al arzobispado. Detrás viajaban los custodios, en dos camionetas y tres automóviles.
MIENTRAS ALPEROVICH, juri y dato se trasladaban a la sede del arzobispado, ubicado en avenida Sarmiento al 800, Luis Villalba dedicaba un tiempo a la oración, antes de comenzar el encuentro. Los visitantes llegaron puntuales a las 16. Antes de ingresar a la reunión, Alperovich fue abordado por un grupo de jubilados bancarios no transferidos, que -en cuestión de segundos- le entregaron un petitorio con reclamos del sector.
LOS REPORTEROS GRAFICOS se quedaron con las ganas de tomar imágenes de la recepción de Villalba a sus invitados cuando ingresaron en el edificio y saludaron al prelado. En esa sala privada del arzobispado no se permitió el ingreso de los fotógrafos, ni de los camarógrafos de televisión.
TRAS UNA HORA DE DIALOGO se abrieron las puertas de la sala principal que posee monseñor Luis Villalba. A las 17, salieron Alperovich, Juri y Dato, que respondieron a las consultas periodísticas por separado en el hall del edificio de avenida Sarmiento al 800. Después subieron otra vez juntos a la combi y se fueron a una confitería ubicada en 25 de Mayo y Santa Fe, donde compartieron un café y cigarrillos.
Con rigor, la máxima autoridad de la Iglesia planteó ayer su preocupación por tres temas que definió como preocupantes: la exclusión social, la inseguridad y la falta de independencia del Poder Judicial. Al final del encuentro, que duró una hora, Villalba remarcó que la Iglesia no puede quedarse al margen de la lucha por la justicia y el bien común. A partir de esa consigna, el prelado advirtió que el diálogo es el gran instrumento de colaboración en un régimen democrático.
“Dialogando, honrada y lealmente, se modifican las posturas radicales y exclusivistas. Nadie debe presumir de poseer toda la verdad. Todos los programas tienen luces y sombras y pueden mejorar con el diálogo. Especialmente en los problemas básicos de la sociedad es indispensable la cooperación de todos. En una sociedad fragmentada es necesario encontrar un ámbito de encuentro y de diálogo”, aconsejó el prelado.
Alperovich, Juri y Dato concurrieron ayer a la sede del arzobispado, ubicado en avenida Sarmiento al 800, en respuesta a un convite que Villalba había efectuado la semana anterior. De este modo, se concretó el primer encuentro entre las máximas autoridades políticas, judiciales y religiosas.
Villalba detalló ante sus invitados que ha bajado la desocupación, han mejorado los sistemas de salud y de educación, pero insistió en que falta mucho por hacer. “Sigue en pie la deuda social. La pobreza no es sólo un problema económico, sino una privación de logros para un desarrollo humano y social”, afirmó.
El prelado advirtió también sobre la fragmentación social. “Hay un desequilibrio entre los que más tienen y los que menos tienen, a lo que se va sumando la alicaída ex clase media. No son los de abajo, sino los de afuera. Hace falta instalar como política de Estado el derecho a la inclusión social”, aseguró.
Por esa razón sugirió que se enfrente el problema de la exclusión con educación. “A mayor caudal de conocimientos, mayores posibilidades de integración social”, dijo.
Villalba detalló que en sus visitas pastorales, los tucumanos le han manifestado que en muchas zonas se padece el flagelo de la inseguridad y se refirió específicamente a dos sectores vulnerables. “La gente tiene miedo. A esto se une la venta de droga a los jóvenes y la prostitución de niñas”, precisó.
El pastor recordó que afianzar la justicia es uno de los propósitos enunciados en el Preámbulo de la Constitución nacional.
“Uno de los pilares del sistema republicano es el sistema de pesos y contrapesos, de controles recíprocos entre los poderes del Estado. Esto supone la independencia y la libertad de los estamentos del Estado”, indicó.
Expresó que la función de control de la Justicia sobre la gestión de los Poderes Ejecutivo y Legislativo requiere de transparencia e independencia. “Siempre el poder político tiene la tentación de limitar un Poder Judicial medianamente independiente”, indicó.
Sus palabras fueron transcriptas en un documento que entregó a la prensa. “Hace falta establecer un sistema de mérito para el acceso a los cargos, desterrando cualquier situación de privilegio. Hay que evitar la politización y la burocratización del Consejo de la Magistratura y del Jurado de Enjuiciamiento”, reclamó el pastor.
JOSE ALPEROVICH
“Su causa es mi causa y es mi lucha”
Al final del encuentro, el gobernador, José Alperovich, aseguró que comparte la preocupación del arzobispo, Luis Villalba, sobre la exclusión social, la seguridad y la independencia del Poder Judicial. “Por supuesto que estoy de acuerdo. Son temas que nos van a llevar mucho tiempo, sobre todo el tema de la pobreza y de la seguridad: en tres años no se puede hacer lo que no se ha hecho en 30 años; pero de todas maneras lo que él siente es lo que yo siento. Su causa es mi causa y mi lucha”, resaltó Alperovich.
El mandatario recordó que hay épocas para gobernar y épocas para hacer política. “Creo que el diálogo nos debe unir a todos los dirigentes políticos para ir buscando las respuestas”, precisó. El titular del Poder Ejecutivo dijo que se siente abrumado por lo que aún falta por hacer. “Ustedes saben que en los tres años de Gobierno venimos tratando de darles a los que más necesitan. Creo que en la medida en que la gente de abajo esté mejor, estaremos todos mejor”, insistió.
Alperovich reconoció que la seguridad es un tema pendiente, pero señaló que está trabajando “fuerte” en ese sentido. Respecto de la independencia de la Justicia, el gobernador expresó que es un tema clave. “Nunca levanté un teléfono para decir qué es lo que tiene que hacer un juez. Hice la reforma constitucional y no se movió a un solo juez”, remarcó.
FERNANDO JURI
“Nos llamó a superar el default social”
“Agradezco la convocatoria del arzobispo, que nos llamó a superar el default social mediante el diálogo y el consenso”. De ese modo, el vicegobernador, Fernando Juri, resumió ayer el balance del encuentro con la máxima autoridad de la Iglesia, en Tucumán, Luis Villalba.
“Abordamos temas que son de permanente preocupación, como la seguridad y la exclusión social, ya que si bien se está haciendo mucho, queda mucho por hacer”, admitió. El presidente de la Legislatura resaltó la disposición de los protagonistas de sentarse a dialogar y definió la reunión de muy positiva. “El arzobispo nos ha invitado cumpliendo la función de la Iglesia, que siempre asume un gran compromiso social, para que, poniéndonos de acuerdo entre todos, juntos aportemos para conseguir los mejores resultados en procura del bien común”, remarcó.
Además, el presidente del Poder Legislativo instó a que este tipo de encuentros se repitan entre las máximas autoridades políticas, judiciales y religiosas de la provincia. “Seguramente habrá nuevos encuentros para fortalecer el valor del diálogo en procura de los consensos que se necesitan para salir adelante”, dijo. El vicegobernador ratificó, asimismo, el compromiso de “continuar trabajando para consolidar la reconciliación de la clase política con la sociedad”.
ALFREDO CARLOS DATO
“Las diferencias son propias de la gestión”
“No estamos alejados. Las diferencias son propias de la gestión que cumple cada uno. Cuando nosotros dictamos una sentencia o una acordada, no lo hacemos para quedar bien con nadie”, respondió el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfredo Carlos Dato, cuando se le consultó respecto de la relación entre los referentes de los tres poderes del Estado.
El magistrado se mostró satisfecho con la convocatoria del arzobispo. “Me parece que el pastor no puede estar alejado de los valores que constituyen la república. Además, nosotros no tenemos ningún problema respecto de que el Poder Judicial no sea independiente”, aseveró Dato.
En cuanto a la creación de un Tribunal de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo, para que revise los fallos en contra del Estado (su promulgación fue publicada ayer en el Boletín Oficial), Dato consideró que no tiende a afectar la independencia de la Justicia. “Los proyectos están sujetos a juicio que verán su ajuste a las disposiciones constitucionales nacionales, provinciales y legales que correspondan”, remarcó. Finalmente, el titular del Poder Judicial consideró que uno de los ejes centrales de la charla con monseñor Luis Héctor Villalba fue la sensación de inseguridad que vive la gente. “Habló de la inseguridad y de situaciones que conoce por las parroquias”, dijo al término de la reunión en la sede eclesial.
CHARLA, CAFE Y CIGARRILLOS
POR TELEFONO CELULAR coordinaron ayer el vicegobernador Fernando Juri y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alfredo Dato, encontrarse tres cuadras antes de llegar al domicilio del gobernador José Alperovich. La idea era llegar juntos, aunque cada uno en su propio vehículo. A las 15.30, Juri y Dato se saludaron en la puerta de la casa de Alperovich y luego ingresaron en el living de la vivienda, ubicada en Crisóstomo Alvarez al 4.400, donde se saludaron con Alperovich.
DURANTE 10 MINUTOS hablaron los tres, mientras los custodios y los choferes de los tres protagonistas intercambiaban bromas en el garaje de la casa de Alperovich. A las 15.40, el gobernador los invitó a subir a la combi con destino al arzobispado. Detrás viajaban los custodios, en dos camionetas y tres automóviles.
MIENTRAS ALPEROVICH, juri y dato se trasladaban a la sede del arzobispado, ubicado en avenida Sarmiento al 800, Luis Villalba dedicaba un tiempo a la oración, antes de comenzar el encuentro. Los visitantes llegaron puntuales a las 16. Antes de ingresar a la reunión, Alperovich fue abordado por un grupo de jubilados bancarios no transferidos, que -en cuestión de segundos- le entregaron un petitorio con reclamos del sector.
LOS REPORTEROS GRAFICOS se quedaron con las ganas de tomar imágenes de la recepción de Villalba a sus invitados cuando ingresaron en el edificio y saludaron al prelado. En esa sala privada del arzobispado no se permitió el ingreso de los fotógrafos, ni de los camarógrafos de televisión.
TRAS UNA HORA DE DIALOGO se abrieron las puertas de la sala principal que posee monseñor Luis Villalba. A las 17, salieron Alperovich, Juri y Dato, que respondieron a las consultas periodísticas por separado en el hall del edificio de avenida Sarmiento al 800. Después subieron otra vez juntos a la combi y se fueron a una confitería ubicada en 25 de Mayo y Santa Fe, donde compartieron un café y cigarrillos.







