Necesidad de consensos entre privados y el Estado
El Día de la Industria mostró un sector en nuestra provincia que gana dinero por la coyuntura económica, pero que demanda diálogo y acuerdos con el Gobierno local. Por Fernando García Soto - Redacción LA GACETA.
04 Septiembre 2006 Seguir en 
Un nuevo Día de la Industria se celebró el sábado último en todo el país. En Tucumán, la conmemoración dejó espacios para festejos y para algunas reflexiones más bien críticas, en especial contra el rol del Estado en su vínculo con las empresas. Los festejos estuvieron relacionados al buen momento que vive el sector desde hace más de tres años, cuando las fábricas iniciaron un proceso de recuperación y crecimiento tras un período de estancamiento y de crisis. Según los últimos datos del Indec, la actividad creció en julio un 0,3% en comparación con junio último, y un 7,6% en los primeros siete meses del año, en relación con el mismo período de 2005. La tendencia habría continuado en agosto. O sea, se gana dinero, pero los costos de las empresas no dejan de crecer, al punto que ya prácticamente se esfumaron las ventajas que arrojó la salida de la paridad cambiaria que rigió hasta finales de 2001.
Como hecho positivo de la reciente conmemoración, la ministra de Economía, Felisa Miceli, aseguró que el Gobierno nacional seguirá manteniendo la política de “dólar alto”.
En Tucumán, el Poder Ejecutivo no celebró nada con los empresarios que componen la industria de nuestra provincia. Sí lo hizo el vicegobernador Fernando Juri, en un acto que se llevó a cabo el viernes último en la Legislatura que él preside. La mayoría de los concurrentes a este festejo -en el que se distinguió a industriales tucumanos de larga trayectoria- coincidió en que se trató de un acto emotivo, de alta calidez. Los mal pensados, sin embargo, se imaginaron que la celebración sirvió especialmente para que el vicegobernador siga su plan para diferenciarse del gobernador José Alperovich, a sabiendas de que este último preferiría hacer campaña en los barrios antes que reunirse con empresarios, inaugurando obras y besando gente humilde que hace ganar elecciones, como finalmente ocurrió.
Las posiciones de los industriales tucumanos difirieron bastante, al menos en lo declamativo, más allá de que en privado haya coincidencias. Los azucareros del CART, como siempre, no quisieron líos con nadie y prefirieron montarse en el buen momento por el que atraviesa esa actividad a la hora de los balances. “No vamos a hablar sobre presión fiscal, ni nada de eso. Son días para festejar”, sintetizó un industrial productor de azúcar. Los industriales de la Asociación Tucumana del Citrus (ATC) hicieron su tradicional “mutis por el foro” y no se los escuchó, aunque bien podrían haber dado a conocer algún informe sobre la situación de los mercados a los que destinan sus producciones, los sobresaturados aceites esenciales, cáscara deshidratada y jugo concentrado, todo de limón.
Los que sí aprovecharon el momento para expresar sus puntos de vista fueron la Unión Industrial de Tucumán (UIT) y la Federación Económica de Tucumán (FET). Ambas entidades coincidieron en que falta un mayor diálogo con las autoridades para lograr consensos en temas fundamentales para nuestra provincia. Luego, la UIT reclamó medidas para fomentar la radicación de nuevas fábricas en Tucumán, y la FET directamente realizó un listado de puntos que sería necesario que el Estado provincial atendiera, como, por ejemplo, mejor infraestructura de caminos y de energía, y mayor seguridad jurídica.
En lo que resta hasta el próximo Día de la Industria hay tiempo para que los gobernantes y los empresarios intenten reeditar aquel exitoso encuentro entre ambos sectores, que comenzó en 2004 y que concluyó el año pasado con la ampliación del Gasoducto del Norte -resultado de gestiones conjuntas-, que favoreció precisamente a las industrias tucumanas.







