BRASILIA.- Alfredo Stroessner, que instauró la dictadura más larga (1954-1989) y una de las más cruentas de Sudamérica, falleció ayer a los 93 años en Brasilia, donde transcurrió 17 años de exilio dorado. Su muerte se produjo a causa de una septicemia, consecutiva de la neumonía que contrajo tras ser operado de una hernia inguinal el 29 de julio, informó un médico del hospital Santa Luzia, donde se produjo el deceso. La septicemia es una infección generalizada de los órganos del paciente.
La víspera de su fallecimiento, Stroessner pesaba 45 kilos. Casi nada quedaba de la imagen imponente del militar que dominó Paraguay durante 35 años, el período más largo en la historia de la región, sólo superado por el régimen de Fidel Castro en Cuba, que gobernó desde 1959. Castro transfirió recientemente el poder a su hermano Raúl, y convalece de una cirugía.
Incierto destino finalStroessner vivió sus últimos años recluido en una mansión junto al lago de Brasilia, en compañía de uno de sus hijos, el coronel (expulsado del Ejército) Gustavo Stroessner. Tenía seis empleados (domésticos y guardianes). Se ignora, por el momento, si será posible repatriar el cadáver a Paraguay. Hasta ayer, los familiares del ex dictador no se habían puesto en contacto con la embajada paraguaya en Brasilia. Ex víctimas de Stroessner anunciaron que se movilizarán en repudio a una eventual repatriación de los restos del ex dictador, cuya extradición pidió infructuosamente la Justicia paraguaya. Se calcula que entre 1954 y 1989 hubo miles de desapariciones y de asesinatos de opositores. Stroessner participó en el plan de extermino Cóndor, junto con las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y de Uruguay. (AFP-NA)
Fuertes contrastes en la memoria de la gente
ASUNCION.- La muerte de Stroessner cierra un capítulo de la historia de Paraguay, aunque la sombra de quien gobernó el país con mano de hierro permanecerá aún vigente, dijeron analistas y políticos. "El consiguió llevar adelante, con un nivel muy alto de eficiencia, un estado patrimonial, clientelista y casi depredador que destruyó la clase política, la iniciativa privada y la sociedad civil; con eso estamos lidiando hasta ahora", dijo la historiadora Milda Rivarola. El ex gobernante había sido derrocado por su consuegro, el general Andrés Rodríguez.
En Asunción hubo algunas expresiones de júbilo, no así en el barrio San Pablo, de Asunción, otrora "barrio Stroessner", donde todavía se festeja el cumpleaños del ex dictador el 3 de noviembre. "Estamos muy tristes por la muerte del general. En su época había seguridad; los negocios iban mejor", dijo un comerciante. Durante su mandato, de gran culto a su persona, avenidas, ciudades, edificios gubernamentales y aeropuertos llevaban su nombre, y su fotografía estaba en todos los rincones del país. "Su gobierno tuvo muchos logros, como la libre navegación de los ríos y planes agrícolas; pero, por otro lado, nos dejó una historia tenebrosa", dijo un empresario. (Reuter)