17 Agosto 2006 Seguir en 
PARQUE 9 DE JULIO
Soy un asiduo concurrente al parque 9 de Julio, ese bello paseo público como pocos que existen en el país. Su estilo francés, tan bien diseñado, con réplica de estatuas del Palacio de Versailles y de estatuas romanas, con el famoso oráculo de Delfos, una maestría de la amplificación por rebote de ondas y de tantas otras cosas, lo hacen verdaderamente un símbolo de culturas. Todo esto puesto, quizás, para un pueblo que, lamentablemente, no sabe apreciar cada una de estas réplicas de obras de arte famosas. Pero a lo que me quiero referir, como reflexionando sobre una idea que podría ser llevada a cabo por las autoridades municipales, es que eviten la circulación de vehículos a combustión y a tracción a sangre, porque son verdaderos obstáculos para respirar el aire de las mañanas o para disfrutar de un paseo lento, admirando tantas bellezas. Los automovilistas cruzan las arterias de ese parque a altas velocidades, cuando no lo toman como pistas de carrera. Los carros a tracción a sangre, generalmente llenos de basura, expulsan líquidos, cuando no se les caen trozos de basura. Creo que estos pueden circular perfectamente por las cuatro amplias avenidas que circundan el parque y no afectarlo así, con poluciones, que entorpecen la placidez de un descanso.
INSEGURIDAD
Como toda adolescente, deseaba disfrutar de mis vacaciones de invierno, pero no pude, por temor a la inseguridad que hay en las calles. Cuando salía de paseo con mis padres, me sentía protegida; pero al querer hacerlo con mis hermanos o mis amigos, me preguntaba: ¿y si alguien, por robarme las zapatillas o la ropa, me lastima? ¿Si algún atrevido me falta el respeto? ¿Y si un delincuente me atropella al huir de la Policía? ¡Cuántas cosas me pueden ocurrir! Quizás lo mismo sintió mi compañero de escuela, Emanuel Alvarez, antes de que un ladrillazo en la cabeza lo matara, y también otras personas que sintieron su libertad, su dignidad, sus derechos y hasta su propia vida, mutilados. Por eso les pido a todos los adultos de Tucumán que nos brinden la mayor seguridad posible. Que juzguen y que castiguen, de verdad, a los delincuentes. Que promulguen leyes de verdad y no de “mentiritas”. Que a esas normas las usen justamente. A los padres de todos los adolescentes de la provincia también les clamo que nos controlen y que se ocupen más de nosotros, para que nuestra vida no esté en permanente riesgo. ¡Creo que ha llegado la hora de forjar un nuevo Tucumán!
SIDA
No voy a ocultar mi asombro y mi profunda satisfacción por la carta de la lectora Melania Cárdenas Ypa, del 13/8, acerca del sida perinatal. El 98,6% al que alude la joven, se ajusta a la realidad. Tengo una información internacional del 26/10/ 05, de Alex Ferguson, embajador de UNICEF, en la que hace saber que un niño muere de sida por minuto y otro se contagia. La Organización Mundial de la Salud informó, además, que cada 15 segundos un joven de entre 15 a 24 años de edad contrae la enfermedad. “Las estadísticas dan miedo”, según Ferguson, pero son necesarias, para que nos demos cuenta de que es urgente luchar contra la enfermedad. Cuando se trata con medicamentos a la embarazada infectada con el virus del sida y se efectúa una cesárea selectiva (en lugar de la vía natural), el porcentaje de contagio es del 1% o sencillamente es nulo. Es importante, ya que hasta este momento el sida es incurable. No existe una vacuna preventiva. El tratamiento es de por vida. Es importante y felicito a la lectora Melania por su pedido al Gobierno para que brinde una información más amplia acerca del sida. Porque la única vacuna contra esta grave enfermedad es, sin duda, la educación preventiva.
SAN MARTIN (I)
Mucho se habló y se continúa hablando de las hazañas que le tocó vivir al General don José de San Martín como militar, en los campos de batalla, y en su vida civil, como un padre abnegado y abuelo cariñoso. Pero poco se dice acerca de la docencia que a lo largo de su vida ejerció el abnegado prócer. Lo hizo con las famosas “Máximas” que le dejó a su hija Mercedes, consejos que hasta hoy tienen vigencia. También, con el reglamento militar que escribió para sus subalternos o cuando donó importantes sumas de dinero para bibliotecas y para escuelas. Lo mismo ocurrió en las cartas que les escribió en varias oportunidades a distintas personalidades del mundo. Hoy, a 156 años de su muerte, lo sigue haciendo con las enseñanzas que nos legó.
SAN MARTIN (II)
Quienes fuimos jóvenes o adolescentes en la década del 70, no podemos negar que recibimos una buena educación de parte de nuestros padres. Ocurre lo mismo con aquellos a quienes, debido a las limitaciones que tuvieron sus progenitores, no pudieron recibir de ellos la educación debida. No podrán negar que, a pesar de esa situación, lo que no se debe hacer para vivir con dignidad, se lo enseñaron. De la misma manera, en el ámbito de la Iglesia, quienes la frecuentábamos, tampoco podemos negar que recibimos la instrucción precisa para comprender el sentimiento más noble de nuestra existencia, que es el de dar la vida por los demás. Así lo expresábamos en muchas canciones; también lo debatíamos en las peregrinaciones juveniles, en los grupos parroquiales y en las innumerables charlas personales y familiares. Lo que me pregunto ahora es: ¿adónde fue a parar todo lo aprendido en aquellas inolvidables experiencias vividas? ¿Qué nos sucedió, que olvidamos retransmitirles esas experiencias a nuestros hijos? Hoy, al evocar al bien llamado Padre de la Patria, don José de San Martín, tomemos, aunque más no sea, una de sus máximas que fueron destinadas a su hija Mercedes y apliquémosla a nuestros hijos, comprometiéndonos en ello, aunque más no sea, hasta el año próximo. “Humanizar el carácter y hacerlo sensible”, por ejemplo, no es otra cosa que decir “enseñémosles a nuestros hijos a ser compasivos”. De esta manera y de un modo práctico, le rendiremos el mejor y merecido homenaje a nuestro querido prócer.
CRUCIGRAMA
Mi hobby es resolver crucigramas y me entretengo con el que sale todos los domingos en la revista Nueva. En una de las explicaciones verticales para realizar las palabras cruzadas del 13/8/06 decía: salida del sol (cuatro letras). Como no correspondían aura, ni alba, seguí completando las demás palabras y así se formó “orto”. ¡No lo podía creer! Escuché alguna vez groserías con ese término. Busqué en el diccionario de la Real Academia Española, edición 2001, y efectivamente, orto (del latín ortus) es salida o aparición del sol o de otro astro por el horizonte. Ahora bien, orto, que viene del griego, significa recto o correcto. Ejemplo: ortodoncia, ortografía. Vulgarmente se asocia el término con intestino por lo de “recto”, transformando una palabra en mala palabra.
Soy un asiduo concurrente al parque 9 de Julio, ese bello paseo público como pocos que existen en el país. Su estilo francés, tan bien diseñado, con réplica de estatuas del Palacio de Versailles y de estatuas romanas, con el famoso oráculo de Delfos, una maestría de la amplificación por rebote de ondas y de tantas otras cosas, lo hacen verdaderamente un símbolo de culturas. Todo esto puesto, quizás, para un pueblo que, lamentablemente, no sabe apreciar cada una de estas réplicas de obras de arte famosas. Pero a lo que me quiero referir, como reflexionando sobre una idea que podría ser llevada a cabo por las autoridades municipales, es que eviten la circulación de vehículos a combustión y a tracción a sangre, porque son verdaderos obstáculos para respirar el aire de las mañanas o para disfrutar de un paseo lento, admirando tantas bellezas. Los automovilistas cruzan las arterias de ese parque a altas velocidades, cuando no lo toman como pistas de carrera. Los carros a tracción a sangre, generalmente llenos de basura, expulsan líquidos, cuando no se les caen trozos de basura. Creo que estos pueden circular perfectamente por las cuatro amplias avenidas que circundan el parque y no afectarlo así, con poluciones, que entorpecen la placidez de un descanso.
Carlos A. Gianserra
Maipú 545
S. M. de Tucumán
Maipú 545
S. M. de Tucumán
INSEGURIDAD
Como toda adolescente, deseaba disfrutar de mis vacaciones de invierno, pero no pude, por temor a la inseguridad que hay en las calles. Cuando salía de paseo con mis padres, me sentía protegida; pero al querer hacerlo con mis hermanos o mis amigos, me preguntaba: ¿y si alguien, por robarme las zapatillas o la ropa, me lastima? ¿Si algún atrevido me falta el respeto? ¿Y si un delincuente me atropella al huir de la Policía? ¡Cuántas cosas me pueden ocurrir! Quizás lo mismo sintió mi compañero de escuela, Emanuel Alvarez, antes de que un ladrillazo en la cabeza lo matara, y también otras personas que sintieron su libertad, su dignidad, sus derechos y hasta su propia vida, mutilados. Por eso les pido a todos los adultos de Tucumán que nos brinden la mayor seguridad posible. Que juzguen y que castiguen, de verdad, a los delincuentes. Que promulguen leyes de verdad y no de “mentiritas”. Que a esas normas las usen justamente. A los padres de todos los adolescentes de la provincia también les clamo que nos controlen y que se ocupen más de nosotros, para que nuestra vida no esté en permanente riesgo. ¡Creo que ha llegado la hora de forjar un nuevo Tucumán!
Andrea Jeannette Villafañe
Pje. Carlos Gerard 1.863
S. M. de Tucumán
Pje. Carlos Gerard 1.863
S. M. de Tucumán
SIDA
No voy a ocultar mi asombro y mi profunda satisfacción por la carta de la lectora Melania Cárdenas Ypa, del 13/8, acerca del sida perinatal. El 98,6% al que alude la joven, se ajusta a la realidad. Tengo una información internacional del 26/10/ 05, de Alex Ferguson, embajador de UNICEF, en la que hace saber que un niño muere de sida por minuto y otro se contagia. La Organización Mundial de la Salud informó, además, que cada 15 segundos un joven de entre 15 a 24 años de edad contrae la enfermedad. “Las estadísticas dan miedo”, según Ferguson, pero son necesarias, para que nos demos cuenta de que es urgente luchar contra la enfermedad. Cuando se trata con medicamentos a la embarazada infectada con el virus del sida y se efectúa una cesárea selectiva (en lugar de la vía natural), el porcentaje de contagio es del 1% o sencillamente es nulo. Es importante, ya que hasta este momento el sida es incurable. No existe una vacuna preventiva. El tratamiento es de por vida. Es importante y felicito a la lectora Melania por su pedido al Gobierno para que brinde una información más amplia acerca del sida. Porque la única vacuna contra esta grave enfermedad es, sin duda, la educación preventiva.
Emilio Buabse
Av. Sarmiento 994
S. M. de Tucumán
Av. Sarmiento 994
S. M. de Tucumán
SAN MARTIN (I)
Mucho se habló y se continúa hablando de las hazañas que le tocó vivir al General don José de San Martín como militar, en los campos de batalla, y en su vida civil, como un padre abnegado y abuelo cariñoso. Pero poco se dice acerca de la docencia que a lo largo de su vida ejerció el abnegado prócer. Lo hizo con las famosas “Máximas” que le dejó a su hija Mercedes, consejos que hasta hoy tienen vigencia. También, con el reglamento militar que escribió para sus subalternos o cuando donó importantes sumas de dinero para bibliotecas y para escuelas. Lo mismo ocurrió en las cartas que les escribió en varias oportunidades a distintas personalidades del mundo. Hoy, a 156 años de su muerte, lo sigue haciendo con las enseñanzas que nos legó.
Pedro Salinas Córdoba
Bolívar 4.781
S. M. de Tucumán
Bolívar 4.781
S. M. de Tucumán
SAN MARTIN (II)
Quienes fuimos jóvenes o adolescentes en la década del 70, no podemos negar que recibimos una buena educación de parte de nuestros padres. Ocurre lo mismo con aquellos a quienes, debido a las limitaciones que tuvieron sus progenitores, no pudieron recibir de ellos la educación debida. No podrán negar que, a pesar de esa situación, lo que no se debe hacer para vivir con dignidad, se lo enseñaron. De la misma manera, en el ámbito de la Iglesia, quienes la frecuentábamos, tampoco podemos negar que recibimos la instrucción precisa para comprender el sentimiento más noble de nuestra existencia, que es el de dar la vida por los demás. Así lo expresábamos en muchas canciones; también lo debatíamos en las peregrinaciones juveniles, en los grupos parroquiales y en las innumerables charlas personales y familiares. Lo que me pregunto ahora es: ¿adónde fue a parar todo lo aprendido en aquellas inolvidables experiencias vividas? ¿Qué nos sucedió, que olvidamos retransmitirles esas experiencias a nuestros hijos? Hoy, al evocar al bien llamado Padre de la Patria, don José de San Martín, tomemos, aunque más no sea, una de sus máximas que fueron destinadas a su hija Mercedes y apliquémosla a nuestros hijos, comprometiéndonos en ello, aunque más no sea, hasta el año próximo. “Humanizar el carácter y hacerlo sensible”, por ejemplo, no es otra cosa que decir “enseñémosles a nuestros hijos a ser compasivos”. De esta manera y de un modo práctico, le rendiremos el mejor y merecido homenaje a nuestro querido prócer.
Daniel E. Chávez
Pje. Benjamín Paz 308
San Miguel de Tucumán
Pje. Benjamín Paz 308
San Miguel de Tucumán
CRUCIGRAMA
Mi hobby es resolver crucigramas y me entretengo con el que sale todos los domingos en la revista Nueva. En una de las explicaciones verticales para realizar las palabras cruzadas del 13/8/06 decía: salida del sol (cuatro letras). Como no correspondían aura, ni alba, seguí completando las demás palabras y así se formó “orto”. ¡No lo podía creer! Escuché alguna vez groserías con ese término. Busqué en el diccionario de la Real Academia Española, edición 2001, y efectivamente, orto (del latín ortus) es salida o aparición del sol o de otro astro por el horizonte. Ahora bien, orto, que viene del griego, significa recto o correcto. Ejemplo: ortodoncia, ortografía. Vulgarmente se asocia el término con intestino por lo de “recto”, transformando una palabra en mala palabra.
Lilian Riera
25 de Mayo 920
San Miguel de Tucumán
25 de Mayo 920
San Miguel de Tucumán
Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar, consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.







