"Se sospecha de ellas, pero todavía no está nada dicho"

Con cautela, la hermana de "Betty" opinó sobre la aprehensión. "Estoy segura de que mi hermana no tuvo problemas con ellas. No me cabe imaginar que puedan haber hecho algo tan maligno".

PREOCUPACION. Julio y Liliana Argañaraz estuvieron en Tribunales para conocer las novedades de los investigadores.(LA GACETA/Analía Jaramillo)
PREOCUPACION. Julio y Liliana Argañaraz estuvieron en Tribunales para conocer las novedades de los investigadores.(LA GACETA/Analía Jaramillo)
06 Agosto 2006
"No quiero ni imaginarlo". Así respondió Liliana Argañaraz cuando se le preguntó sobre la posible vinculación de las dos aprehendidas con la causa por la desaparición de su hermana, la maestra Angela Beatriz Argañaraz.
"Se sospecha de ellas, pero todavía no se puede afirmar nada", indicó Argañaraz en referencia a Susana Acosta, compañera de trabajo de la docente, y a Nélida Fernández, las personas que quedaron en el centro de la escena luego de que Justicia allanó sus viviendas y las detuvo. La Policía llegó hasta allí al comprobar que la educadora le respondió un mensaje de texto a Acosta, su colega.
Al ser consultada sobre qué relación mantenía la mujer desaparecida con las aprehendidas, Argañaraz dijo: "eso hay que preguntarle a Julio Navarro" (ex pareja de la docente).
"Estoy totalmente segura de que mi hermana no tuvo problemas con las señoras, porque ?Betty? mantenía una muy buena relación laboral con su entorno; siempre trataba de suavizar los conflictos. No me cabe imaginar que puedan haber hecho algo tan maligno, tan perverso...", añadió Argañaraz.
La hermana de la docente, que desde el lunes se encuentra desaparecida, confesó que se siente "destruida", debido a que no confía en el proceder de los efectivos policiales. "Hoy nadie cree en la Justicia, debido a cómo actuaron en el caso de Paulina Lebbos; espero que esta causa termine con la aparición de mi hermana; sé que la vamos a encontrar", finalizó Argañaraz.
El abogado defensor de la familia de la maestra, Leonardo Coria, también se mostró cauto ante la detención. "Debido al conjunto de elementos reunidos en la causa, se cree que podrían estar vinculadas; por eso fueron aprehendidas", aseguró el letrado, quien añadió que no se atreve a elaborar ninguna hipótesis.
También Navarro, el hombre que convivía con la maestra, optó por la cautela. "Opino lo mismo que Coria y que Argañaraz", se limitó a responder cuando se le inquirió sobre las dos aprehensiones producidas en las últimas horas.

Instan a la familia a revelar detalles de la maestra
La hipótesis del crimen pasional tiene peso. A esa conclusión llega Jorge Tobar, comisario inspector del Departamento de Inteligencia de la Policía provincial, quien sospecha que si Angela Beatriz Argañaraz no aparece, podría tratarse de un asesinato de tinte emocional.
"Creo que para esclarecer el caso hay que ahondar más en la información que la familia pueda brindar. Quizás los parientes saben más datos; ellos deben ocuparse de ventilar todo. Muchas veces, en estos casos, las familias ocultan por pudor detalles privados", explica Tobar.
Desde la perspectiva del comisario, hay detalles que todavía no cierran para los investigadores. "La familia parece no tener una relación cercana con Julio Navarro, el hombre que convive con la maestra. Por eso, los hermanos tienen que contar qué pasaba entre la mujer y este muchacho. Además, fundamentalmente, deben esclarecer cómo era la relación que mantenía la maestra con Susana Acosta y con Nélida Fernández, las dos mujeres que fueron aprehendidas", sostiene el oficial, que ayer participó en los rastrillajes que se realizaron en la zona de El Cadillal. "Creo que el día de la desaparición hubo algún problema entre Argañaraz y las mujeres que están aprehendidas. Además, me inclino a pensar que no fue de índole laboral, sino que seguramente se esconden otros aspectos. Quizás se desencadenó una situación impensada y las mujeres tuvieron que ocultarla", concluye el comisario.

"El ascenso fue muy festejado por todas"
Ninguna quiere identificarse. Las docentes del colegio San Francisco, colegas de Angela Beatriz Argañaraz, aseguran que tienen prohibido hablar sobre la desaparición, debido a una disposición de las autoridades educativas de la institución.
Sin embargo, desde el anonimato, algunas compañeras se atreven a brindar detalles del entorno profesional de Argañaraz, quien iba a asumir como directora de esa institución el lunes pasado, precisamente el mismo día en que desapareció.
"Era una persona muy dedicada; siempre estaba proyectando nuevas actividades", confió a LA GACETA una de sus colegas que llegó hasta el Palacio de Tribunales para interiorizarse sobre el avance de la investigación a cargo de la Policía provincial.
"Todas nos alegramos mucho cuando nos enteramos de que ?Betty? había sido designada directora. Ella no tenía conflictos con nadie en el colegio", contó otra docente.
"El ascenso fue muy festejado por todo el cuerpo docente, porque nadie puso en tela de juicio sus cualidades como educadora. Incluso, los padres de los estudiantes también estaban contentos con su designación, porque la consideraban una mujer muy exigente y responsable con los alumnos que estaban a su cargo", opinó una tercera maestra.