Más de 800 personas marcharon para exigir seguridad

Según el hermano de Beatriz Argañaraz, la maestra desaparecida, se demostró que no funcionó el sistema de registro de taxis y remises. Los manifestantes reclamaron que se acelere la búsqueda de la docente.

ANGELA BEATRIZ ARGAÑARAZ.
ANGELA BEATRIZ ARGAÑARAZ.
05 Agosto 2006
Las velas volvieron a arder en las escalinatas de la Casa de Gobierno, como ocurre desde la desaparición de Paulina Lebbos. Pero, esta vez, brillaron para pedir por el regreso de Angela Beatriz Argañaraz, la maestra de grado que desapareció el lunes a la madrugada, cuando iba a trabajar.
La marcha, convocada por el sindicato que agrupa a los docentes privados (Sadop) y encabezada por los hermanos de la maestra, Julio y Liliana Argañaraz, contó con la participación de más de 800 personas; entre ellas, referentes de organizaciones sociales y políticas.
Una compacta columna de unas 200 personas partió a las 19, desde el colegio San Francisco, en Marcos Paz al 600, y se dirigió hacia la plaza Independencia por 25 de Mayo. Muchos se sumaron en el camino hacia la plaza, donde esperaba otro grupo de manifestantes. "Que la seguridad no dependa de las armas, sino del respeto", fue una de las consignas que se escucharon en el camino hacia la plaza.
"Estamos desesperados por la desaparición de Betty y muy angustiados por la inseguridad que hay en Tucumán", dijo Silvia Gianfrancisco, que concurrió a la marcha como representante de la Asociación Tucumana de Actores, y como amiga personal de Beatriz y de Julio Navarro, director de teatro y ex pareja de la maestra.
"No encontramos explicación para lo que está pasando. Betty no tiene enemistad con nadie; es una persona dedicada a su trabajo; nunca tuvo problemas", dijo Navarro, que caminó al final de la manifestación, acompañado por amigos de él y de su ex pareja. "Es increíble que alguien salga de su casa para ir a trabajar y nunca llegue", señaló, compungido.
Julio Argañaraz dijo que los que conducen la investigación son ineptos, y que -con la desaparición de su hermana- se demostró el fracaso del sistema de registro de taxis y remises en la capital.
La marcha concluyó con una oración ecuménica a cargo de fray Sergio Navarro (sacerdote católico), Chris Tucker (metodista) y José Valoy (pastor evangélico).

APORTE DE LECTORES


Como compañera de Betty, pregunto a todas las maestras ¿por qué están calladas? Nosotras siempre hicimos "safaris" para llegar a nuestras escuelas; hacíamos dedo "porque se fue el ómnibus", "porque no pasa por este paraje" o "porque no salió el sueldo". Gambeteando el frío, la lluvia, el barro, a caballo, en sulky o en carro cañero. Cargando útiles para los chicos, grabador, piojicida...
Queremos conocimientos elaborados, no conjeturas. Están hablando de una dama. ¿Alguien puede dudar de que Beatriz haya querido llegar a horario? ¿Quién puede creer que una docente con dos cargos (14 horas de trabajo, más cuatro en casa), ascendida a directora, se vaya a algún lado? Sólo con un arma apuntándole. ¿Creen que puede haber una persona inteligente, honrada y responsable? Se las presento: Angela Beatriz Argañaraz, maestra de grado.

Blanca Lilia Cattaneo



Tamaño texto
Comentarios