01 Agosto 2006 Seguir en 
Una maestra de 45 años está desaparecida desde ayer a la mañana, lo que motivó una desesperada búsqueda de parte de la Policía y de la Justicia. Anoche, la mujer era buscada por al menos cinco dependencias policiales, supervisadas personalmente por el secretario de la fiscalía VIII, Ernesto Baaclini.
Angela Beatriz Argañaraz vive en El Manantial. Ayer, poco después de las 6, salió de su casa en calle Rivadavia 385 para tomar el ómnibus de la línea 103, en el que va todos los días a su trabajo. Argañaraz es docente del colegio San Francisco, ubicado en calle Marcos Paz al 600. "Yo la escuché salir, pero no sé qué hora era. Como a las 9 sonó el teléfono y era del colegio, para decirme que estaban preocupados porque ella no había llegado", relató Julio Navarro, quien vive con Angela. Fueron varios los testigos que relataron que la mujer, efectivamente, tomó el ómnibus. Otro testigo dio un dato considerado clave por los investigadores. Dijo que la docente bajó en la esquina de La Madrid y Alem, donde tomó un remise que sería Fiat Duna, color blanco. "Ella, cuando va apurada, baja allí para tomar un remise y llegar más rápido. No es raro. Si va temprano, se baja en Marcos Paz y Laprida y camina hasta el colegio", contó Navarro.
Ayer era un día especial para Angela. Es que la semana pasada le habían comunicado que sería la nueva directora del establecimiento. "Estaba nerviosa. Ella es maestra de alma, y no sabía si quería dejar de enseñarles a los chicos. Pero aceptó. Estaba contenta", dijo Navarro. Justamente ayer le iba a hacer la despedida a la directora, quien va a viajar a Japón a ver a uno de sus hijos. "Ella salió de la casa con una bolsa en la que llevaba pelucas y otras cosas para la despedida de su compañera", relató Navarro, quien convive con Argañaraz desde hace 15 años. La mujer, los lunes, era la encargada de hacer ingresar a los alumnos, por lo que debía estar en el colegio a las 7, pero nunca llegó.
Sin comunicación
Cuando las compañeras comenzaron a preocuparse, llamaron por teléfono al celular de la docente, pero directamente pasaba a la casilla de mensajes. Por eso se comunicaron con Navarro y con la hermana de Argañaraz. Ellos hicieron la denuncia por la desaparición en la comisaría de El Manantial. Desde ese momento comenzaron a buscarla. Personal de la Regional Oeste, al mando de los comisarios Luis Herrera, Miguel Herrera y Fernando Soria; de la Dirección de Investigaciones, al mando de los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreyra y Julio López, y del Comando Radioeléctrico, comandados por el comisario Luis Ibáñez, recorrió los hospitales y las casas de los conocidos, donde se suponía que podría haber estado. Pero no encontraron rastros de la docente.
Inspección ocular
El secretario Baaclini, en coordinación con la fiscal Adriana Gianonni, fue a la casa de Argañaraz, realizó una inspección ocular, habló con testigos y ordenó que se realicen todas las medidas necesarias para encontrarla. Según Navarro, Argañaraz, que estaba vestida con una chaqueta azul, pantalón del mismo color y botas negras, no llevaba demasiado dinero en la cartera. "No entiendo nada. Me cuesta pensar. Lo único que quiero es que aparezca rápido y que esto no sea más que un mal recuerdo", dijo, muy nervioso, el hombre. Navarro no pudo dar ninguna razón que explicara la misteriosa desaparición de la mujer.
Angela Beatriz Argañaraz vive en El Manantial. Ayer, poco después de las 6, salió de su casa en calle Rivadavia 385 para tomar el ómnibus de la línea 103, en el que va todos los días a su trabajo. Argañaraz es docente del colegio San Francisco, ubicado en calle Marcos Paz al 600. "Yo la escuché salir, pero no sé qué hora era. Como a las 9 sonó el teléfono y era del colegio, para decirme que estaban preocupados porque ella no había llegado", relató Julio Navarro, quien vive con Angela. Fueron varios los testigos que relataron que la mujer, efectivamente, tomó el ómnibus. Otro testigo dio un dato considerado clave por los investigadores. Dijo que la docente bajó en la esquina de La Madrid y Alem, donde tomó un remise que sería Fiat Duna, color blanco. "Ella, cuando va apurada, baja allí para tomar un remise y llegar más rápido. No es raro. Si va temprano, se baja en Marcos Paz y Laprida y camina hasta el colegio", contó Navarro.
Ayer era un día especial para Angela. Es que la semana pasada le habían comunicado que sería la nueva directora del establecimiento. "Estaba nerviosa. Ella es maestra de alma, y no sabía si quería dejar de enseñarles a los chicos. Pero aceptó. Estaba contenta", dijo Navarro. Justamente ayer le iba a hacer la despedida a la directora, quien va a viajar a Japón a ver a uno de sus hijos. "Ella salió de la casa con una bolsa en la que llevaba pelucas y otras cosas para la despedida de su compañera", relató Navarro, quien convive con Argañaraz desde hace 15 años. La mujer, los lunes, era la encargada de hacer ingresar a los alumnos, por lo que debía estar en el colegio a las 7, pero nunca llegó.
Sin comunicación
Cuando las compañeras comenzaron a preocuparse, llamaron por teléfono al celular de la docente, pero directamente pasaba a la casilla de mensajes. Por eso se comunicaron con Navarro y con la hermana de Argañaraz. Ellos hicieron la denuncia por la desaparición en la comisaría de El Manantial. Desde ese momento comenzaron a buscarla. Personal de la Regional Oeste, al mando de los comisarios Luis Herrera, Miguel Herrera y Fernando Soria; de la Dirección de Investigaciones, al mando de los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreyra y Julio López, y del Comando Radioeléctrico, comandados por el comisario Luis Ibáñez, recorrió los hospitales y las casas de los conocidos, donde se suponía que podría haber estado. Pero no encontraron rastros de la docente.
Inspección ocular
El secretario Baaclini, en coordinación con la fiscal Adriana Gianonni, fue a la casa de Argañaraz, realizó una inspección ocular, habló con testigos y ordenó que se realicen todas las medidas necesarias para encontrarla. Según Navarro, Argañaraz, que estaba vestida con una chaqueta azul, pantalón del mismo color y botas negras, no llevaba demasiado dinero en la cartera. "No entiendo nada. Me cuesta pensar. Lo único que quiero es que aparezca rápido y que esto no sea más que un mal recuerdo", dijo, muy nervioso, el hombre. Navarro no pudo dar ninguna razón que explicara la misteriosa desaparición de la mujer.







