30 Julio 2006 Seguir en 
"Todo esto me está matando día a día. Lo único que quiero es que se acabe esta guerra para que entre todos descubramos quién la mató", aseguró César Soto, el novio de Paulina Lebbos, que fue brutalmente asesinada y que, después de las declaraciones que realizó la familia de la joven, volvió a estar en el centro de la escena de la polémica causa. Con la voz entrecortada, el joven reconoció que no entiende por qué la familia de su amada insiste en atacarlo tanto. Se imagina los motivos, pero dice que tampoco quiere recurrir a golpes bajos para defenderse.
- ¿Por qué se dio esta situación?
- Lo que más me duele es que mienten. Ellos sabían que la relación con Paulina estaba pasando por un gran momento. Ella ya les había anticipado que estábamos planeando irnos a vivir juntos y terminar de consolidarnos como una familia de verdad.
- En los últimos días pidieron que usted y su entorno sean investigados...
- No quiero contestarles. Es hora de que se acabe esta guerra. Lo único que pretendo es que se acaben las agresiones. Puedo sentarme a hablar con (Alberto) Lebbos para que finalmente, con la colaboración de (Eduardo) Moreno y (Emilio) Mrad, empujemos hacia un mismo lado y tratemos de encontrar al verdadero asesino.
- ¿Por qué insiste tanto en que se tranquilicen ambas partes?
- Porque no tiene sentido que nos sigamos peleando, si los únicos que terminan ganando son los medios de comunicación que venden más.
- Pero por cómo están las cosas es muy poco probable que su deseo se cumpla...
- A pesar de las diferencias que tenemos y tendremos, creo que todos buscamos lo mismo: que se encuentre al culpable del homicidio. El me puede acusar de muchas cosas y yo a él, pero lo único que vamos a lograr es entorpecer la investigación.
- La familia de Paulina insiste en que usted puede saber quién es el asesino...
- Si realmente fuera así, no tenga dudas de que ya lo hubiera dicho. Es más, quizás hubiera hecho justicia por mano propia. Soy el principal interesado en que lo atrapen.
- ¿Se imagina lo que tendrá que responder mañana?
- Lo que sé y lo que siempre dije. Espero que las preguntas que pueda contestarle al fiscal (Carlos) Albaca sirvan. No me importa si son de él o si es el interrogatorio preparado por Mrad.
- ¿Tiene miedo?
- No, además, por qué tendría que tenerlo. Quiero sumarme en la búsqueda del asesino y espero que Lebbos me acompañe.
- ¿Por qué se dio esta situación?
- Lo que más me duele es que mienten. Ellos sabían que la relación con Paulina estaba pasando por un gran momento. Ella ya les había anticipado que estábamos planeando irnos a vivir juntos y terminar de consolidarnos como una familia de verdad.
- En los últimos días pidieron que usted y su entorno sean investigados...
- No quiero contestarles. Es hora de que se acabe esta guerra. Lo único que pretendo es que se acaben las agresiones. Puedo sentarme a hablar con (Alberto) Lebbos para que finalmente, con la colaboración de (Eduardo) Moreno y (Emilio) Mrad, empujemos hacia un mismo lado y tratemos de encontrar al verdadero asesino.
- ¿Por qué insiste tanto en que se tranquilicen ambas partes?
- Porque no tiene sentido que nos sigamos peleando, si los únicos que terminan ganando son los medios de comunicación que venden más.
- Pero por cómo están las cosas es muy poco probable que su deseo se cumpla...
- A pesar de las diferencias que tenemos y tendremos, creo que todos buscamos lo mismo: que se encuentre al culpable del homicidio. El me puede acusar de muchas cosas y yo a él, pero lo único que vamos a lograr es entorpecer la investigación.
- La familia de Paulina insiste en que usted puede saber quién es el asesino...
- Si realmente fuera así, no tenga dudas de que ya lo hubiera dicho. Es más, quizás hubiera hecho justicia por mano propia. Soy el principal interesado en que lo atrapen.
- ¿Se imagina lo que tendrá que responder mañana?
- Lo que sé y lo que siempre dije. Espero que las preguntas que pueda contestarle al fiscal (Carlos) Albaca sirvan. No me importa si son de él o si es el interrogatorio preparado por Mrad.
- ¿Tiene miedo?
- No, además, por qué tendría que tenerlo. Quiero sumarme en la búsqueda del asesino y espero que Lebbos me acompañe.







