29 Julio 2006 Seguir en 
Escuchó atentamente la lectura del fallo y se retiró de la sala en silencio. Reinaldo Jesús "Lava" Flores fue sentenciado a prisión perpetua pues se lo encontró culpable de haber violado y asesinado a Fernanda Romina Cantos, una joven de 16 años que era hija de su pareja. La mujer, Tránsito del Valle Paz, fue absuelta de culpa y cargo del delito de encubrimiento por lo que había sido enjuiciada.El 14 de marzo de 2003, el cuerpo de la víctima fue hallado en un descampado de Villa Mariano Moreno. Sus familiares la buscaban desde la noche del miércoles 12, cuando ella había desaparecido. Las pericias establecieron que la adolescente fue violada y posteriormente golpeada brutalmente, hasta matarla. Los investigadores establecieron que el autor del aberrante crimen había sido Flores, y además sospecharon que Paz lo habría protegido. El acusado, durante todo el juicio,dijo ser inocente. Sin embargo, dos pericias realizadas durante la instrucción fueron determinantes. El análisis de ADN del semen hallado en el cuerpo de la víctima y de un cabello encontrado en la espalda de la adolescente determinó que pertenecían a Flores. Además hubo testigos que presenciaron cómo un hombre, la noche del 12 de marzo, golpeaba salvajemente a una joven.Paz, por su parte, durante el juicio, indicó que jamás estuvo al tanto de lo que había hecho su ex pareja y que, si había cometido algún error, era porque estaba perdidamente enamorada de él. Los testigos presentados por Aurora Díaz Argañaraz, su abogada defensora, respaldaron sus dichos.El fiscal de cámara Manuel López Rougés pidió que Flores sea condenado a perpetua y que Paz fuera absuelta. Idéntico planteo realizó Díaz Argañaraz. En tanto, la representante del acusado, Nilda González de Escobedo, solicitó la absolución de su defendido.El tribunal, que está integrado por Miguel Iácono, Jorge Alberto Francisco Duhart y Ana Lía Castillo de Ayusa, decidió condenar a prisión perpetua a Flores y absolver a Paz.El hecho provocó conmoción en la zona en la que vivía la menor. Incluso los vecinos intentaron linchar a Paz, acusándola de proteger a "Lava". La mujer debió mudarse a un barrio de la capital.







