28 Julio 2006 Seguir en 
Un choque en cadena generó un caos en el tránsito sobre el puente Ingeniero Barros, que une Alderetes con la capital. A media mañana, seis vehículos colisionaron consecutivamente. Dos de los conductores debieron ser derivados al hospital Centro de Salud, porque habían sufrido politraumatismos.
Una de las causas del accidente habría sido la gran cantidad de tránsito que había en el puente, que cruza el río Salí, dijeron algunos de los testigos. Es que el Lucas Córdoba había permanecido cortado durante gran parte de la mañana por los vecinos del barrio La Milagrosa, de Banda del Río Salí, que estaban realizando una protesta, y los vehículos habían sido derivados al Ingeniero Barros. A las 11, Claudio Roberto Chaila, quien conducía un Fiat Uno gris, frenó de golpe, aparentemente porque se le había cruzado un rodado por delante, según informó el comisario Antonio Rodríguez, jefe de la comisaría de Alderetes, que intervino en el operativo.
Uno de los conductores dio su versión de los hechos. "Una camioneta frenó de golpe. El tipo del Fiat también tuvo que frenar y yo apreté el freno de golpe. En ese momento sentí que me chocaron de atrás y terminé contra el auto de adelante. El de la camioneta se fue", relató Angel Custodio Palavecino, quien conducía un automóvil Volkswagen Polo. Detrás de este hombre viajaban Marco Antonio Vizcarra, en un Renault Clio; César Manuel Castilla, en un Peugeot; María Inés Laniera, en otro Fiat Uno, y César Albornoz, quien conducía un Chevrolet Corsa. Estos dos últimos debieron ser trasladados al hospital Centro de Salud porque habían sufrido golpes. De todos modos, según informaron en el nosocomio, ambos estaban fuera de peligro. Albornoz se halla en un estado de salud más delicado, porque su cabeza impactó contra el parabrisas de su auto.
El accidente generó un caos en el tránsito. Tras el choque, la Policía cortó los ingresos al puente y las hileras de vehículos se extendieron a lo largo de varios metros de la ruta. "Nos bajamos del otro lado, porque es preferible caminar y buscar un taxi del otro lado del puente", explicó Armando Cevilares, un vecino de Alderetes que se dirigía a la capital en taxi.
Por las angostas veredas del puente transitaba una gran cantidad de peatones, mientras que, a ambos lados, estaban los rodados.
Amontonamiento
Hacia la capital, el embotellamiento llegaba hasta la avenida de circunvalación. Allí se amontonaban rastras cañeras, ómnibus urbanos e interurbanos, taxis rurales y vehículos particulares.
"Deberían haber tomado los recaudos necesarios para que no se produjeran accidentes como este cuando el puente está tan cargado. Ahora, todos los demás tenemos que pagar los platos rotos", se quejó Pedro Lazarte, quien debía llegar al aeropuerto para abordar un avión. Finalmente, luego de las quejas de todos los presentes, el tránsito fue despejado después de que los peritos policiales realizaron las tomas fotográficas y las mediciones de rigor.
Una de las causas del accidente habría sido la gran cantidad de tránsito que había en el puente, que cruza el río Salí, dijeron algunos de los testigos. Es que el Lucas Córdoba había permanecido cortado durante gran parte de la mañana por los vecinos del barrio La Milagrosa, de Banda del Río Salí, que estaban realizando una protesta, y los vehículos habían sido derivados al Ingeniero Barros. A las 11, Claudio Roberto Chaila, quien conducía un Fiat Uno gris, frenó de golpe, aparentemente porque se le había cruzado un rodado por delante, según informó el comisario Antonio Rodríguez, jefe de la comisaría de Alderetes, que intervino en el operativo.
Uno de los conductores dio su versión de los hechos. "Una camioneta frenó de golpe. El tipo del Fiat también tuvo que frenar y yo apreté el freno de golpe. En ese momento sentí que me chocaron de atrás y terminé contra el auto de adelante. El de la camioneta se fue", relató Angel Custodio Palavecino, quien conducía un automóvil Volkswagen Polo. Detrás de este hombre viajaban Marco Antonio Vizcarra, en un Renault Clio; César Manuel Castilla, en un Peugeot; María Inés Laniera, en otro Fiat Uno, y César Albornoz, quien conducía un Chevrolet Corsa. Estos dos últimos debieron ser trasladados al hospital Centro de Salud porque habían sufrido golpes. De todos modos, según informaron en el nosocomio, ambos estaban fuera de peligro. Albornoz se halla en un estado de salud más delicado, porque su cabeza impactó contra el parabrisas de su auto.
El accidente generó un caos en el tránsito. Tras el choque, la Policía cortó los ingresos al puente y las hileras de vehículos se extendieron a lo largo de varios metros de la ruta. "Nos bajamos del otro lado, porque es preferible caminar y buscar un taxi del otro lado del puente", explicó Armando Cevilares, un vecino de Alderetes que se dirigía a la capital en taxi.
Por las angostas veredas del puente transitaba una gran cantidad de peatones, mientras que, a ambos lados, estaban los rodados.
Amontonamiento
Hacia la capital, el embotellamiento llegaba hasta la avenida de circunvalación. Allí se amontonaban rastras cañeras, ómnibus urbanos e interurbanos, taxis rurales y vehículos particulares.
"Deberían haber tomado los recaudos necesarios para que no se produjeran accidentes como este cuando el puente está tan cargado. Ahora, todos los demás tenemos que pagar los platos rotos", se quejó Pedro Lazarte, quien debía llegar al aeropuerto para abordar un avión. Finalmente, luego de las quejas de todos los presentes, el tránsito fue despejado después de que los peritos policiales realizaron las tomas fotográficas y las mediciones de rigor.







