Se le rompió la camioneta y un tren la llevó por delante

El vehículo sufrió un desperfecto mecánico sobre la vía, en calle Marcos Paz al 1.100. El rodado quedó destrozado. "No pude hacer nada", dijo el propietario, quien resultó ileso.

IMPRESIONANTE. La Chevrolet modelo 80 quedó prácticamente partida al medio tras la colisión. LA GACETA / FRANCO VERA
IMPRESIONANTE. La Chevrolet modelo 80 quedó prácticamente partida al medio tras la colisión. LA GACETA / FRANCO VERA
17 Julio 2006
“Menos mal que me corrí; si no, no sé qué habría pasado”. Todavía conmocionado por lo sucedido, Federico Akemeier relató lo que le sucedió ayer a la madrugada cuando su camioneta se quedó en la vía que corre paralela a calle Marco Avellaneda, sobre Marcos Paz, en el preciso momento en el que estaba por pasar un tren de cargas. El conductor resultó ileso, pero el rodado quedó partido a la mitad.
El hecho ocurrió a las 4.40, y muchos vecinos se despertaron sobresaltados, creyendo que había estallado una bomba. “Yo venía por Marco Avellaneda, y doblé a la izquierda para subir por Marcos Paz. Cuando estaba sobre la vía, se me paró la camioneta”, relató Akemeier. El circulaba en una Chevrolet, modelo 80, patente WRP-878. “Me bajé y levanté el capot, para ver qué pasaba. Ahí me di cuenta de que estaban quemados los cables de la batería. Hice lo que puede, pero no me dio tiempo a repararla. Estaba muerta, por lo que no pude hacerla arrancar”, explicó el hombre. Fue en ese momento cuando advirtió que hacia él circulaba un tren de la empresa Belgrano Cargas. Era una máquina que tiraba varios vagones.

Desesperado
“La verdad es que me desesperé. No podía empujarla, ni hacer nada. Y el maquinista tampoco, ya que venía en bajada. De modo que no iba a poder frenarlo”, contó, angustiado, Akemeier. Al hombre no le quedó otra que alejarse prudentemente y ver cómo se producía el choque. “Fue impresionante. La dobló entera. La arrastró como 70 metros”, dijo el hombre. “Afortunadamente, a mí no me pasó nada”, agregó. Asimismo, ni la locomotora ni los vagones descarrilaron tras el violento impacto. Marcos Jiménez, un vecino, estaba durmiendo en ese momento, y se despertó con el estruendo. “Al principio me asusté, y no me animé a salir. Cuando finalmente vi lo que había pasado, pensé lo peor. Pero me tranquilicé ya que no había nadie dentro del vehículo”, relató.  En el hecho tomó intervención personal de la seccional 1a.








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