16 Julio 2006 Seguir en 
Una joven se recupera en el Centro de Salud después de haber recibido un disparo en el cuello en una lejana y prácticamente despoblada localidad del departamento Burruyacu.
Ayer, cerca de las 17, en el paraje conocido como La Soledad, tres hombres se encontraban alambrando unas tierras que, según informes oficiales, pertenecen a Juan Carlos Urueña. María Isabel, hija del dueño de la propiedad, de 178 hectáreas, observó el trabajo que estaban realizando los desconocidos y les gritó que se detuvieran.
La repuesta de los sujetos, de acuerdo a las actuaciones policiales, no se hizo esperar. Uno de los tres realizó al menos cinco disparos con un arma de bajo calibre en contra de la joven.
Ella se dirigió hasta la casa de un pariente para decirle que la habían herido. Cuando el familiar descubrió que había recibido un disparo en el cuello, decidió trasladarla al hospital de Gobernador Piedrabuena. De allí fue derivada al Centro de Salud, donde actualmente se recupera de la herida que sufrió.
La investigación
Una comisión policial, al mando del comisario Heberto Arturo Cortez, supervisada por José Reinaldo Carrizo y Oscar Argañaraz, se trasladó hasta ese lugar. Allí lograron establecer que el incidente se había producido a raíz de una disputa por tierras.
Los investigadores lograron identificar a los tres supuestos autores del hecho, aunque sólo pudieron aprehender a uno de ellos, sospechoso también de haber perpetrado robos de ganado.
Su nombre no trascendió, pero se supo que, por disposición del fiscal Arnoldo Suasnábar, fue puesto en libertad, luego de haber sido sometido a una serie de pericias para determinar si participó en el hecho.
Al mismo tiempo, el fiscal y el secretario Eduardo Farías ordenaron que se busque a los otros dos hombres; se piensa que son matarifes de la zona.
Ayer, cerca de las 17, en el paraje conocido como La Soledad, tres hombres se encontraban alambrando unas tierras que, según informes oficiales, pertenecen a Juan Carlos Urueña. María Isabel, hija del dueño de la propiedad, de 178 hectáreas, observó el trabajo que estaban realizando los desconocidos y les gritó que se detuvieran.
La repuesta de los sujetos, de acuerdo a las actuaciones policiales, no se hizo esperar. Uno de los tres realizó al menos cinco disparos con un arma de bajo calibre en contra de la joven.
Ella se dirigió hasta la casa de un pariente para decirle que la habían herido. Cuando el familiar descubrió que había recibido un disparo en el cuello, decidió trasladarla al hospital de Gobernador Piedrabuena. De allí fue derivada al Centro de Salud, donde actualmente se recupera de la herida que sufrió.
La investigación
Una comisión policial, al mando del comisario Heberto Arturo Cortez, supervisada por José Reinaldo Carrizo y Oscar Argañaraz, se trasladó hasta ese lugar. Allí lograron establecer que el incidente se había producido a raíz de una disputa por tierras.
Los investigadores lograron identificar a los tres supuestos autores del hecho, aunque sólo pudieron aprehender a uno de ellos, sospechoso también de haber perpetrado robos de ganado.
Su nombre no trascendió, pero se supo que, por disposición del fiscal Arnoldo Suasnábar, fue puesto en libertad, luego de haber sido sometido a una serie de pericias para determinar si participó en el hecho.
Al mismo tiempo, el fiscal y el secretario Eduardo Farías ordenaron que se busque a los otros dos hombres; se piensa que son matarifes de la zona.







