16 Julio 2006 Seguir en 
CONCEPCION.- La ruta 38 volvió a ser el escenario de un terrible accidente. Ayer a la mañana, dos autos colisionaron de frente a unos 100 metros al norte del puente sobre el río Gastona, en Arcadia. Como consecuencia del percance, dos hombres sufrieron heridas de consideración y un tercero salió ileso.
Las víctimas fueron identificadas como Carlos Rubén Zárate, de 49 años, vecino del Barrio Jardín, de esta ciudad, conductor de un Senda VW, y José Abraham Ganim, de Amberes, que viajaba como acompañante en un Ford Falcon que conducía Miguel Angel Velárdez, de El Manantial. Este último sólo sufrió contusiones.
El vehículo que manejaba Zárate circulaba hacia el sur cuando imprevistamente se dio de frente con el Falcon, que se adelantó a una formación de carros cañeros. El conductor alcanzó a realizar un brusco giro hacia la banquina, pero no pudo evitar el choque con el rodado de Velárdez, el que arremetió descontrolado .
El impacto fue tremendo. Zárate quedó seriamente herido y atrapado en su butaca entre los hierros retorcidos del Senda. Ganim, que acompañaba al chofer del Falcon, también acusó lesiones de consideración.
En una curva
En el sector donde se produjo el accidente, la ruta dibuja una leve curva, al bifurcarse hacia el puente viejo. Cerca de ahí se instala con frecuencia un control de la Policía Vial, que ayer no estuvo, según confirmaron los vecinos del lugar.
Un joven que se identificó sólo como Darío dijo que venía detrás del auto de Velárdez, cuando observó que este intentó adelantarse a un carro cañero, sin advertir que en sentido contrario venía el Senda.
"Pegó una frenada abrupta, pero igual se fue contra el otro vehículo. Enseguida se escuchó el reventón del choque", comentó el testigo.
El chofer del Falcon dio otra versión distinta sobre cómo se había producido el accidente. Ante la Policía declaró que la rastra cañera frenó de manera imprevista, por lo que debió efectuar una maniobra hacia el carril opuesto para no embestirla.
Bomberos Voluntarios de esta ciudad y policías fueron los encargados de rescatar a Zárate de su vehículo. Zárate y Ganim fueron trasladados hasta el hospital local Miguel Belascuain.
Las víctimas presentaban politraumatismos y los médicos de guardia evaluaban la posibilidad de derivarlos a un nosocomio de la capital. Ello iba a depender de la evolución que operen los pacientes y de los estudios que restaba efectuarles.
La circulación por el lugar se transformó en un verdadero caos. El tránsito fue desviado hacia el puente viejo, que es angosto y de un solo carril, lo que produjo una importante congestión.
Vecinos del barrio San Roque, ubicado precisamente en la margen norte del río Gastona y a orillas de la 38, comentaron que en ese sector de la carretera se registran hasta 10 accidentes de tránsito por mes.
"La mayoría de los choques y hasta incluso vuelcos se producen por la imprudencia de muchos conductores que se adelantan en plena curva. Generalmente, se trata de automovilistas que vienen a alta velocidad desde el sur. Los conductores que vienen en sentido contrario son frenados por el control de la Policía Vial, que se instala en el lugar en que se inicia la bifurcación", comentó Rosa Reinoso. (C)
Las víctimas fueron identificadas como Carlos Rubén Zárate, de 49 años, vecino del Barrio Jardín, de esta ciudad, conductor de un Senda VW, y José Abraham Ganim, de Amberes, que viajaba como acompañante en un Ford Falcon que conducía Miguel Angel Velárdez, de El Manantial. Este último sólo sufrió contusiones.
El vehículo que manejaba Zárate circulaba hacia el sur cuando imprevistamente se dio de frente con el Falcon, que se adelantó a una formación de carros cañeros. El conductor alcanzó a realizar un brusco giro hacia la banquina, pero no pudo evitar el choque con el rodado de Velárdez, el que arremetió descontrolado .
El impacto fue tremendo. Zárate quedó seriamente herido y atrapado en su butaca entre los hierros retorcidos del Senda. Ganim, que acompañaba al chofer del Falcon, también acusó lesiones de consideración.
En una curva
En el sector donde se produjo el accidente, la ruta dibuja una leve curva, al bifurcarse hacia el puente viejo. Cerca de ahí se instala con frecuencia un control de la Policía Vial, que ayer no estuvo, según confirmaron los vecinos del lugar.
Un joven que se identificó sólo como Darío dijo que venía detrás del auto de Velárdez, cuando observó que este intentó adelantarse a un carro cañero, sin advertir que en sentido contrario venía el Senda.
"Pegó una frenada abrupta, pero igual se fue contra el otro vehículo. Enseguida se escuchó el reventón del choque", comentó el testigo.
El chofer del Falcon dio otra versión distinta sobre cómo se había producido el accidente. Ante la Policía declaró que la rastra cañera frenó de manera imprevista, por lo que debió efectuar una maniobra hacia el carril opuesto para no embestirla.
Bomberos Voluntarios de esta ciudad y policías fueron los encargados de rescatar a Zárate de su vehículo. Zárate y Ganim fueron trasladados hasta el hospital local Miguel Belascuain.
Las víctimas presentaban politraumatismos y los médicos de guardia evaluaban la posibilidad de derivarlos a un nosocomio de la capital. Ello iba a depender de la evolución que operen los pacientes y de los estudios que restaba efectuarles.
La circulación por el lugar se transformó en un verdadero caos. El tránsito fue desviado hacia el puente viejo, que es angosto y de un solo carril, lo que produjo una importante congestión.
Vecinos del barrio San Roque, ubicado precisamente en la margen norte del río Gastona y a orillas de la 38, comentaron que en ese sector de la carretera se registran hasta 10 accidentes de tránsito por mes.
"La mayoría de los choques y hasta incluso vuelcos se producen por la imprudencia de muchos conductores que se adelantan en plena curva. Generalmente, se trata de automovilistas que vienen a alta velocidad desde el sur. Los conductores que vienen en sentido contrario son frenados por el control de la Policía Vial, que se instala en el lugar en que se inicia la bifurcación", comentó Rosa Reinoso. (C)







