14 Julio 2006 Seguir en 
José Dionisio Corbalán trabajó durante cinco años para abrir su propia pollería en Lastenia. Su única debilidad era el fútbol. Sólo para ponerse los pantalones cortos y entrenarse con el plantel de primera del club Atlético San Juan, el joven de 26 años abandonaba su comercio, que tanto esfuerzo le había costado levantar. El miércoles, cuando retornaba de una práctica, murió después de haber recibido un disparo en el pecho. El crimen, que aún se investiga, provocó una pueblada en la ciudad.
La versión oficial indica que la víctima, que iba acompañada por otras personas, se cruzó en un bar con Juan Nazareno Leiva, quien supuestamente había ingresado a robar en el local de Corbalán el domingo. Durante la discusión, este último le pidió que le devolviera las cosas que había hurtado, y Leiva reaccionó efectuándole un disparo a corta distancia. Corbalán murió poco después en el Centro de Salud.
“La bronca que tenemos todos es porque la Policía siempre lo soltaba luego de detenerlo. Todo el mundo sabe lo que hacía en Lastenia, pero nunca nadie le hizo nada. Entraba y salía de las comisarías como si nada hubiera pasado. Lo sabemos porque vive a dos cuadras de acá”, dijo, llorando, Noemí Corbalán, hermana de la víctima.
En la esquina de Chazarreta y Roca, donde ayer velaban a Corbalán, sólo se escuchaban muestras de dolor y de bronca por lo que había ocurrido. “El era un chico que con mucho esfuerzo concretó el sueño de tener su negocio. No fumaba, no tomaba y se preocupaba para que a su familia no le pase nada. No es justo que ahora lo estemos velando por culpa de un delincuente”, señaló el vecino Oscar Albornoz.
José Molina, tío de Corbalán, indicó además que toda Lastenia sabía de la peligrosidad de Leiva. “Este tipo entró, el día del Padre y el domingo pasado, en la pollería de mi sobrino para robar. También atacó otros locales. Nunca hicieron nada y ahora estamos lamentando su muerte”, concluyó. El acusado, al declarar ayer ante el fiscal de feria Arnoldo Suasnábar y el secretario Eduardo Farías, dio una versión completamente diferente. Dijo en realidad que él se había defendido luego de que la víctima y un amigo lo atacaron en el local.
Pedido expreso
Sobre el arma, Leiva aseguró que era de un amigo que le pidió que le comprara balas. Además, señaló que al trenzarse en lucha con Corbalán, se le escapó el disparo.
Ante este panorama, Roberto Flores, el abogado defensor del acusado, intentará demostrar que en realidad Leiva se defendió. Al mismo tiempo, según adelantó el profesional, pedirá a la Justicia que se le asigne custodia policial en su domicilio, ya que sus familiares temen represalias.
Por último, fuentes tribunalicias confirmaron que Suasnábar ordenó la detención del sospechoso y que, cuando termine de tomar declaración a los testigos y reciba los informes de las pericias que se realizaron, pedirá que se le dicte la prisión preventiva.
La versión oficial indica que la víctima, que iba acompañada por otras personas, se cruzó en un bar con Juan Nazareno Leiva, quien supuestamente había ingresado a robar en el local de Corbalán el domingo. Durante la discusión, este último le pidió que le devolviera las cosas que había hurtado, y Leiva reaccionó efectuándole un disparo a corta distancia. Corbalán murió poco después en el Centro de Salud.
“La bronca que tenemos todos es porque la Policía siempre lo soltaba luego de detenerlo. Todo el mundo sabe lo que hacía en Lastenia, pero nunca nadie le hizo nada. Entraba y salía de las comisarías como si nada hubiera pasado. Lo sabemos porque vive a dos cuadras de acá”, dijo, llorando, Noemí Corbalán, hermana de la víctima.
En la esquina de Chazarreta y Roca, donde ayer velaban a Corbalán, sólo se escuchaban muestras de dolor y de bronca por lo que había ocurrido. “El era un chico que con mucho esfuerzo concretó el sueño de tener su negocio. No fumaba, no tomaba y se preocupaba para que a su familia no le pase nada. No es justo que ahora lo estemos velando por culpa de un delincuente”, señaló el vecino Oscar Albornoz.
José Molina, tío de Corbalán, indicó además que toda Lastenia sabía de la peligrosidad de Leiva. “Este tipo entró, el día del Padre y el domingo pasado, en la pollería de mi sobrino para robar. También atacó otros locales. Nunca hicieron nada y ahora estamos lamentando su muerte”, concluyó. El acusado, al declarar ayer ante el fiscal de feria Arnoldo Suasnábar y el secretario Eduardo Farías, dio una versión completamente diferente. Dijo en realidad que él se había defendido luego de que la víctima y un amigo lo atacaron en el local.
Pedido expreso
Sobre el arma, Leiva aseguró que era de un amigo que le pidió que le comprara balas. Además, señaló que al trenzarse en lucha con Corbalán, se le escapó el disparo.
Ante este panorama, Roberto Flores, el abogado defensor del acusado, intentará demostrar que en realidad Leiva se defendió. Al mismo tiempo, según adelantó el profesional, pedirá a la Justicia que se le asigne custodia policial en su domicilio, ya que sus familiares temen represalias.
Por último, fuentes tribunalicias confirmaron que Suasnábar ordenó la detención del sospechoso y que, cuando termine de tomar declaración a los testigos y reciba los informes de las pericias que se realizaron, pedirá que se le dicte la prisión preventiva.
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