La ruta 9 es cada vez más peligrosa

Representantes de la empresa Vial Cinco advirtieron que se incrementó un 20% la cantidad de choques. Campaña de concientización.

11 Julio 2006
El exceso de velocidad y la imprudencia derraman cada vez más sangre en las rutas. El índice de accidentes alarma a expertos en seguridad vial. Este año hubo un incremento de un 20 % en los choques ocurridos en la ruta 9 y eso motivó que Vial Cinco, la empresa concesionaria de la carretera, inicie una fuerte campaña de concientización.

En una encuesta realizada en el puesto fronterizo Molle Yaco, en Trancas, se detectó que la gran mayoría de los automovilistas no respeta las normas básicas de seguridad. De entre los 2.000 vehículos que fueron inspeccionados, más del 90 % de los ocupantes no llevaba cinturón de seguridad, detalló el gerente de Relaciones Institucionales y Atención al Usuario, Enrique Mantel.

"Casi la totalidad de los vehículos circulaba sin las luces bajas encendidas, como lo exige la Ley Nacional de Tránsito. Además, se observó que muchos niños viajaban en los asientos delanteros, lo que también está prohibido", detalló el jefe de estación Molle Yaco, Fernando López.

Fatiga de choferes
Otra cuestión que llamó la atención de los expertos fue el alto nivel de fatiga que presentaban choferes de camiones y de colectivos. "Comprobamos que no se respeta la exigencia del descanso cada 300 kilómetros de conducción", remarcó Mantel.

Agregó que uno de los grandes riesgos que hay en el sector de la ruta 9, que atraviesa Tucumán, es la mezcla del tránsito, que muchas veces invita a romper las reglas, según comentó. "Rastras cañeras y otros vehículos muy lentos comparten la ruta con autos demasiado veloces. Además, los rodados de gran porte deberían respetar las velocidades máximas permitidas", dijo López.

Mantel detalló que en los 1.500 kilómetros que recorren la ruta 9 y 34 por la Argentina se producen unos 25 accidentes por mes, cinco más de los que se registraron hasta el año pasado.

"El problema es que en las rutas los choques siempre son más violentos y mortales, por la velocidad en la que se circula por allí", explicó Mantel. "La única solución al problema es que se castigue el exceso de velocidad con altas multas. Pero como a esto lo vemos lejos, debemos procurar que los viajeros vayan protegidos; por lo menos, con el cinturón y las luces bajas encendidas, cuestiones que tampoco se respetan actualmente", consideró.

Tamaño texto
Comentarios