11 Julio 2006 Seguir en 
MOSCU- Chamil Basayev, jefe radical de los separatistas chechenos, cuya muerte fue anunciada ayer por Moscú, había reivindicado la mayoría de los atentados cometidos en los últimos años en Rusia. De entre ellos, la toma de rehenes en una escuela de Beslán, en 2004, que dejó más de 340 muertos. Basayev, "terrorista Nº 1" para Moscú, era un hombre de 41 años, de baja estatura, con espesa barba negra y ojos oscuros, que sabía burlar a las autoridades en bosques y montañas del Cáucaso, pese a que se le había amputado la pierna derecha. Ayer, Rusia anunció su"eliminación" durante una operación especial en el Cáucaso ruso. El presidente Vladimir Putin, calificó su muerte de "castigo merecido". (AFP)







