El médico bioquímico Carlos Abate, titular de la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (Proimi), será juzgado por falso testimonio si prospera el pedido que realizó el fiscal Alejandro Noguera, quien lo acusó de ser responsable de irregularidades cometidas en las pruebas de ADN que realizó para la Justicia. Al mismo tiempo, lo sobreseyó de una estafa por la que estaba acusado.
Al profesional se lo acusa de haber entregado resultados de dos estudios de elementos que nunca pasaron por sus manos. Los casos corresponden a una causa de abuso sexual y a otra correspondiente a un juicio de sucesión. En ambas situaciones, el imputado entregó informes con resultados, pero luego se descubrió que los elementos con los que debía haber realizado su tarea nunca habían estado en su poder y permanecían guardados en la morgue. Abate comenzó a ser investigado cuando se descubrieron resultados contradictorios en un juicio de filiación en el que se sindicó como padre de un menor a un hombre que, según otro estudio, no lo era. Por este hecho el médico fue acusado de estafa, pero Noguera no encontró los elementos necesarios para imputarle ese delito.
El defensor Carlos Caramutti se opuso al pedido de juicio por falso testimonio, por lo que el juez Alfonso Zóttoli debe ahora resolver. Abate, a partir de un convenio firmado con la Corte, realizó los estudios de ADN para la Justicia durante 10 años. Cuando las presuntas anormalidades tomaron estado público -a raíz de una publicación de LA GACETA-, el fiscal Luis Di Mitri ordenó que se investigara el caso y designó a Noguera para que se hiciera cargo de la tarea.
En el pedido de elevación a juicio, Noguera sostiene que Abate presentó “algo no cierto, mentiroso, sabiendo de su falsedad”. “Este ministerio público no puede creer, por las particulares condiciones del imputado, que pueda haber cometido un error de semejantes características -añade-. Abate actuó de manera negligente al no tomar los recaudos exigidos por los protocolos internacionales a fin de lograr el resultado requerido por las víctimas”.