21 Marzo 2006 Seguir en 
A mitad de cuadra, en doble fila, con el semáforo en verde. Mientras los taxis esperan su turno en las paradas tubo, los remises levantan pasajeros en cualquier lado, pese a que (aun para los legales) esta práctica está prohibida. La situación exaspera a los taxistas y desborda a las autoridades responsables de hacer los controles.
“El remise es un servicio ‘puerta a puerta’, pero esa norma se ha desvirtuado, y estos vehículos ahora hacen subir a los pasajeros en la calle. Para nosotros es como querer tapar el sol con la mano, porque no damos abasto para controlar la situación”, dijo el director de Transporte de la Municipalidad, Julio Antonio Rocha.
El funcionario dijo que hay 1.700 taxis autorizados, y que los remises legales son 147 (la cifra ascenderá a 200 después del saneamiento). Pero los ilegales son muchos más.
“Hay un solo inspector para controlar las cuatro paradas tubo. El resto del personal (25 personas del turno mañana y unas 15 del turno tarde) está destinado a las avenidas y a los accesos a la ciudad, para controlar el ingreso de remises de otras jurisdicciones”, señaló.
Los conductores de taxis están molestos por esta diferenciación. “Nosotros, que somos taxistas, podemos levantar gente únicamente en las paradas, y cumplimos. Nosotros respetamos y los otros no”, afirmó Luis Alvarez.
“Estamos cansados de esta situación. Los varitas tendrían que controlar que eso no pase, y no lo hacen. Cumplimos; estamos en las paradas indicadas esperando para levantar pasajeros y resulta que aparece un remise y se ocupa en la esquina”, reclamó David Flores, de 22 años.
La gran cantidad de remises que circulan por el microcentro hace casi imposible controlar que se cumpla con las normas, según dijo la inspectora de Tránsito, Vilma Carrizo. Apostada en la esquina de San Martín y Muñecas, la mujer explicó que, de 9 a 13 y de 17 a 21, taxis y remises tienen prohibido ocuparse en cualquier lugar. “Tienen sus paradas. Los taxistas cumplen, pero los remises no. Nosotros hablamos con la gente para indicarle adónde debe dirigirse, pero muchos se enojan porque quieren tomarlos en cualquier lugar”, comentó. “Los taxis cumplen, porque saben que si no lo hacen, los multan. Con los remises no ocurre lo mismo, porque la mayoría es ilegal”, agregó.
Entre los pasajeros, las opiniones se dividen entre quienes cuidan el bolsillo y los que están más preocupados por la seguridad. “Antes tomaba remises por el precio, pero desde que pasó lo de (el crimen de) Paulina Lebbos, prefiero pagar un poquito más y viajar en un taxi, que es mucho más seguro”, expresó Paola Pierotti, de 25 años.
En la otra vereda, Rubén Rossi es de los que prefieren un viaje más barato. “Siempre tomo remises, por más que sean ilegales, porque el precio es menor. Soy consciente de que los taxis son los más perjudicados, porque cumplen con lo requerido; pero cada un cuida su bolsillo”, afirmó el hombre, de 46 años.
“El remise es un servicio ‘puerta a puerta’, pero esa norma se ha desvirtuado, y estos vehículos ahora hacen subir a los pasajeros en la calle. Para nosotros es como querer tapar el sol con la mano, porque no damos abasto para controlar la situación”, dijo el director de Transporte de la Municipalidad, Julio Antonio Rocha.
El funcionario dijo que hay 1.700 taxis autorizados, y que los remises legales son 147 (la cifra ascenderá a 200 después del saneamiento). Pero los ilegales son muchos más.
“Hay un solo inspector para controlar las cuatro paradas tubo. El resto del personal (25 personas del turno mañana y unas 15 del turno tarde) está destinado a las avenidas y a los accesos a la ciudad, para controlar el ingreso de remises de otras jurisdicciones”, señaló.
Los conductores de taxis están molestos por esta diferenciación. “Nosotros, que somos taxistas, podemos levantar gente únicamente en las paradas, y cumplimos. Nosotros respetamos y los otros no”, afirmó Luis Alvarez.
“Estamos cansados de esta situación. Los varitas tendrían que controlar que eso no pase, y no lo hacen. Cumplimos; estamos en las paradas indicadas esperando para levantar pasajeros y resulta que aparece un remise y se ocupa en la esquina”, reclamó David Flores, de 22 años.
La gran cantidad de remises que circulan por el microcentro hace casi imposible controlar que se cumpla con las normas, según dijo la inspectora de Tránsito, Vilma Carrizo. Apostada en la esquina de San Martín y Muñecas, la mujer explicó que, de 9 a 13 y de 17 a 21, taxis y remises tienen prohibido ocuparse en cualquier lugar. “Tienen sus paradas. Los taxistas cumplen, pero los remises no. Nosotros hablamos con la gente para indicarle adónde debe dirigirse, pero muchos se enojan porque quieren tomarlos en cualquier lugar”, comentó. “Los taxis cumplen, porque saben que si no lo hacen, los multan. Con los remises no ocurre lo mismo, porque la mayoría es ilegal”, agregó.
Entre los pasajeros, las opiniones se dividen entre quienes cuidan el bolsillo y los que están más preocupados por la seguridad. “Antes tomaba remises por el precio, pero desde que pasó lo de (el crimen de) Paulina Lebbos, prefiero pagar un poquito más y viajar en un taxi, que es mucho más seguro”, expresó Paola Pierotti, de 25 años.
En la otra vereda, Rubén Rossi es de los que prefieren un viaje más barato. “Siempre tomo remises, por más que sean ilegales, porque el precio es menor. Soy consciente de que los taxis son los más perjudicados, porque cumplen con lo requerido; pero cada un cuida su bolsillo”, afirmó el hombre, de 46 años.










