El transporte ilegal pone trabas a la búsqueda

El remise que abordó la hija del funcionario tenía un logo que no pertenecería a ninguna agencia. Encontrar al chofer es la clave para la investigación. La Policía realiza un rastrillaje en toda la provincia. Muchos pasajeros viajan inseguros en autos truchos.

CON ESPERANZAS. Alberto Lebbos se despierta cada mañana pensando que su hija aparecerá viva. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
CON ESPERANZAS. Alberto Lebbos se despierta cada mañana pensando que su hija aparecerá viva. LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI
02 Marzo 2006
El logo de los tres círculos y la estrella, que tenía el remise Fiat Duna bordó en la luneta, se ha convertido en el centro de la investigación por la desaparición de Paulina Alejandra Lebbos. La Policía intensificó el rastrillaje para tratar de ubicar al chofer, que fue la última persona que tuvo contacto con ella. Hasta anoche no había pistas sobre el vehículo, que podría ser un auto ilegal del interior de la provincia.
La joven de 24 años fue a bailar con sus amigas a un boliche de la zona del ex Abasto. Junto a Virginia Mercado, subió al remise con vidrios semipolarizados en la plazoleta de avenida Alem y pasaje Celedonio Gutiérrez. Su compañera, según la denuncia policial, descendió en La Rioja al 400, su domicilio, y Paulina continuaba hasta la casa de su novio, César Soto, en Estados Unidos al 1.200.
Desde el domingo, día en el que Alberto Luis Lebbos, padre de la joven desaparecida y subsecretario de la Juventud de la provincia, denunció el hecho, los investigadores están tras los pasos del chofer del remise. Los pesquisas, de acuerdo con los datos aportados por Mercado, buscan además a un hombre de entre 30 y 35 años de contextura física normal. “Encontrar a esta persona es clave ahora”, aseguró el comisario Julio López, titular de la Dirección de Investigaciones.
Los uniformados interrogaron a varios remiseros para tratar de encontrar al conductor de ese vehículo. Las respuestas fueron las mismas: el hombre que buscan no trabaja en la zona. Ante esto, la Policía intensificó la búsqueda del auto en el interior de la provincia. “Hay muchos autos que ingresan de municipios vecinos y, a la hora de regresar, hacen otro viaje. Eso dificulta mucho más la investigación”, se indicó desde la Policía.
“Nos preocupa el hecho de que, a pesar de estar identificado el auto, el remisero no se haya presentado a aportar elementos que ayuden a encontrar a la joven”, aseguró el jefe de Policía, comisario Hugo Sánchez.
La desaparición de Lebbos instaló una nueva polémica a causa de la inseguridad que representa la ilegalidad en el transporte. Julio Rocha, director de Transporte de la capital, confirmó que según las descripciones que se hicieron sobre el remise que abordó la muchacha, este no pertenece a ninguna agencia de la capital. Juan González, titular de la Federación de Cooperativas de Transporte, dijo que tampoco habría en el interior una empresa que se identifique con los tres círculos que tenía el Fiat Duna.
“La mayoría de los remises que circula en la capital es ilegal. Secuestramos hasta siete autos por día, pero pagan la multa y vuelven a trabajar. La situación es incontrolable porque cualquiera pone una cinta en la antena y trabaja de remise. Esto se traduce en una inseguridad permanente. Hasta encontramos choferes armados y tuvimos que denunciarlos”, dijo Rocha. Añadió que no se realizan controles nocturnos porque no tiene suficiente personal.
Con el propósito de enfrentar esta situación, Rocha elaboró un proyecto para que se unifiquen los remises y los taxis, pero fue rechazado por el Concejo Deliberante. “Era la única forma de que estén bien identificados, todos pintados de la misma forma y con la habilitación a la vista”, explicó. El concejal José Luis Avignone (UCR), en coincidencia con Rocha, dijo que un caso como el de Lebbos era previsible, dadas las condiciones de inseguridad. “La gente se expone a diario al subir a un remise. Muchos incluso ponen tirillas en las chapas patentes para no ser identificados”, dijo.
En la zona donde Paulina abordó el remise, los vecinos sostienen que abundan los remises truchos durante los fines de semana. “Por esta cuadra y, más aún durante las noches, pasan remises ilegales. Es común ver a los jóvenes que salen de bailar subir en uno de ellos. Debería haber algún tipo de control. Los chicos deberían ser más conscientes a la hora de tomar un taxi o un remise”, comentó Jorge Escobar, quien trabaja en una estación de servicio en Alem al 100.
Ana Sosa, vecina de la zona del ex Abasto, aseguró que gran cantidad de chicos se expone cada fin de semana al subir a cualquier remise, sin saber si estos pertenecen a una empresa conocida.


El padre cree que el hecho fue circunstancial

Las constantes llamadas recibidas por su celular demostraron el interés de la gente por ayudar al secretario de la Juventud de la Provincia, Alberto Lebbos, el padre de Paulina Alejandra, quien se encuentra desaparecida desde el domingo.
Lebbos tiene esperanzas. “Desde el domingo me despierto cada día pensando que van a encontrar a mi hija. Muchas entidades del país están apoyando a la Policía local en esta búsqueda. Somos (por la familia) positivos en cuanto a la búsqueda de Paulina”, comentó, conmocionado, el padre de la joven estudiante de Comunicación Social de la UNT.
Lebbos pidió a los tucumanos que si tienen datos que puedan favorecer la búsqueda no duden en acercarlos. “Todos tenemos que estar atentos y denunciar cualquier sospecha. Les pido a las personas que ocuparon el remise antes que mi hija que aporten cualquier dato a la Policía”, dijo. El funcionario negó que su hija se haya ido por su propia voluntad. “Siempre sabíamos dónde estaba y nos contactábamos por celular”, dijo, y agregó que Paulina jamás abandonaría a su hija. Sostuvo que la joven no tenía problemas con nadie y que el hecho fue circunstancial. “Le podría haber pasado a cualquiera”, afirmó.
Los compañeros de la Facultad de Paulina empapelaron la ciudad con carteles y organizaron una marcha para hoy a las 11, que partirá desde Filosofía y Letras hacia la plaza Independencia, para pedir por la pronta aparición de la muchacha.