01 Febrero 2006 Seguir en 
La Policía sospecha que los hombres que concretaron el atraco del lunes son los mismos que el 28 de agosto acribillaron el auto en el que circulaba el recaudador de la empresa Emilio Luque junto con un custodio.
El hecho ocurrió durante la noche del sábado, cuando un grupo de delincuentes, fuertemente armados, los interceptó en inmediaciones del barrio Costanera, y pretendieron robarles el dinero de distintas recaudaciones que ellos habían retirado. Los delincuentes, para que las víctimas se detuvieran, acribillaron a balazos el auto; pero, afortunadamente, ninguno de los dos resultó herido. En el automóvil Renault Clío blanco, patente DRI-984, iban Pedro Pablo Romero, de 62 años, empleado de Emilio Luque, y el oficial Eduardo Domingo Pérez, quien hacía el trabajo de custodio.
Disparos y persecución
El ataque se produjo a metros de la esquina de Amadeo Jacques y Alfredo Palacios. Los delincuentes se movilizaban en un Renault Mégane, y les exigieron a las víctimas que se bajaran y les entregaran el dinero que llevaban. Tres de los delincuentes, que se habían bajado del auto, les apuntaron con sus armas de fuego. Pero Romero y Pérez decidieron escapar. En ese momento, los asaltantes comenzaron a disparar. Las víctimas salieron hacia el norte pero, en ese momento, aparecieron dos motos, cuyos ocupantes también les dispararon. Al no haber recibido heridas, Pérez y Romero siguieron su marcha, a toda velocidad, mientras eran perseguidos por los delincuentes.
Refugio
Afortunadamente, lograron llegar, manejando a contramano, hasta una estación de servicio de avenida Gobernador del Campo y Coronel Suárez, donde finalmente se refugiaron. Los delincuentes, al ver que no les convenía ingresar en la playa de la estación, abandonaron la persecución.
Las coincidencias son varias. Los ladrones, en ese momento, utilizaron un Mégane, como el lunes. También eligieron como víctima a la firma Emilio Luque. Y algunos de los que la Policía relacionó en ese momento con el atraco son los mismos que ahora son buscados por lo sucedido hace pocas horas.
El hecho ocurrió durante la noche del sábado, cuando un grupo de delincuentes, fuertemente armados, los interceptó en inmediaciones del barrio Costanera, y pretendieron robarles el dinero de distintas recaudaciones que ellos habían retirado. Los delincuentes, para que las víctimas se detuvieran, acribillaron a balazos el auto; pero, afortunadamente, ninguno de los dos resultó herido. En el automóvil Renault Clío blanco, patente DRI-984, iban Pedro Pablo Romero, de 62 años, empleado de Emilio Luque, y el oficial Eduardo Domingo Pérez, quien hacía el trabajo de custodio.
Disparos y persecución
El ataque se produjo a metros de la esquina de Amadeo Jacques y Alfredo Palacios. Los delincuentes se movilizaban en un Renault Mégane, y les exigieron a las víctimas que se bajaran y les entregaran el dinero que llevaban. Tres de los delincuentes, que se habían bajado del auto, les apuntaron con sus armas de fuego. Pero Romero y Pérez decidieron escapar. En ese momento, los asaltantes comenzaron a disparar. Las víctimas salieron hacia el norte pero, en ese momento, aparecieron dos motos, cuyos ocupantes también les dispararon. Al no haber recibido heridas, Pérez y Romero siguieron su marcha, a toda velocidad, mientras eran perseguidos por los delincuentes.
Refugio
Afortunadamente, lograron llegar, manejando a contramano, hasta una estación de servicio de avenida Gobernador del Campo y Coronel Suárez, donde finalmente se refugiaron. Los delincuentes, al ver que no les convenía ingresar en la playa de la estación, abandonaron la persecución.
Las coincidencias son varias. Los ladrones, en ese momento, utilizaron un Mégane, como el lunes. También eligieron como víctima a la firma Emilio Luque. Y algunos de los que la Policía relacionó en ese momento con el atraco son los mismos que ahora son buscados por lo sucedido hace pocas horas.
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