Un error les impidió llevarse todo el botín

La Policía está tras los pasos de una megabanda. Los delincuentes no tuvieron en cuenta la presencia de dos policías que estaban cambiando una goma del patrullero.

EL ESCENARIO. Con el Falcon, los ladrones detuvieron al Ford Focus en el que iban las víctimas. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
EL ESCENARIO. Con el Falcon, los ladrones detuvieron al Ford Focus en el que iban las víctimas. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
01 Febrero 2006
Los delincuentes que el lunes atacaron un automóvil en el que iban empleados de la firma Emilio Luque, conformarían una megabanda con conexiones en distintas provincias que se caracterizarían por la precisión de sus golpes y por su facilidad para desaparecer. En la Policía hay preocupación porque bandas como esta, que parecían erradicadas de la provincia, vuelvan a aparecer y mantengan en vilo a los ciudadanos con sus audaces atracos.
El asalto ocurrió a las 10, en avenida Wenceslao Posse al 1.400, antes de llegar a la rotonda de calle Beruti, en San Cayetano.
Los delincuentes llegaron desde Santiago del Estero  en un viejo Ford Falcon. Esto no fue muy difícil de determinar: la patente es G (la letra que identificaba a esa provincia antes de que cambiara la nomenclatura de las chapas al sistema alfanumérico) 014469. Literalmente, el vehículo fue utilizado como fuerza de choque. Lo estrellaron contra el Ford Focus en el que los empleados de Luque transportaban desde el local ubicado en el Mercofrut hasta un banco del centro tres sacas que contenían el dinero de la recaudación del fin de semana. En otros dos autos, varios hombres más esperaban a que se produjera el choque para entrar en acción. Tenían todo controlado. Hicieron bajar a los seis ocupantes del Focus, tres de los cuales eran policías que portaban sus propias armas, y los obligaron a tirarse al piso. Después, se apoderaron de las tres sacas. Los asaltantes cometieron un solo error. No advirtieron que en las inmediaciones había un patrullero de la seccional 4a, cuyos ocupantes, los agentes Angel Mansilla y Marcelo Sepúlveda, estaban haciendo cambiar una goma. Cuando los policías vieron lo que pasaba, sacaron sus armas y, al enfrentarse con los asaltantes, evitaron que se llevaran todo el dinero que buscaban.

La investigación

Desde el lunes a la tarde, personal de la Dirección de Investigaciones, al mando de los comisarios Víctor Reynoso, Raúl Ferreyra y Julio López, estuvo trabajando en Santiago del Estero. Hasta allí los llevó la pista principal del caso. Según trascendió, los cabecillas de la banda serían oriundos de esa provincia, pero actualmente estarían radicados en Buenos Aires.
En Tucumán fueron arrestados dos de los acusados, Mario Escolano, santiagueño con residencia en Capital Federal, y José Suárez, un cordobés que vive en nuestra provincia desde hace años. Ambos resultaron heridos en el tiroteo, y están hospitalizados en el Centro de Salud. Los investigadores ya tendrían identificados al menos a otros cuatro asaltantes. Uno de ellos sería el dueño del Peugeot 206 que utilizaron en la huida.
A partir de hoy, al terminar la Feria Judicial, la causa estará en manos de la fiscal III de Instrucción Teresita Marnero. En las próximas horas se ordenarían allanamientos y se enviarían exhortos a Santiago del Estero, a Córdoba y a Buenos Aires, para tratar de detener a los imputados. A pesar de ser muy profesionales, dejaron varios cabos sueltos en la huida, que podrían permitirle a la Policía desbaratar la organización.

PUNTOS CLAVE

Un “entregador” habría informado en qué auto y a qué hora iban a llevar el dinero de la recaudación para depositarlo en el banco.

La intervención de dos policías evitó que los asaltantes concretaran el golpe en su totalidad. Se llevaron mucho menos de lo que buscaban.

El testimonio de una mujer fue fundamental para saber quiénes son los integrantes de la banda. La testigo ya declaró en la Justicia.