30 Diciembre 2005 Seguir en 
SALTA -Diez policías fueron detenidos acusados de haber golpeado a presos, en el marco de la represión de una protesta generada en los calabozos de una comisaría de la ciudad salteña de Orán. Incluso se sospecha llegaron a abusar sexualmente de algunos de ellos. Nueve de los detenidos se desempeñan en la Guardia de Infantería de la Policía provincial, mientras que el décimo lo hace en la comisaría 20a de Orán, en la que se produjeron los hechos.
Según informó el fiscal de Asuntos Policiales y Penales del Ministerio Público provincial, Gustavo Vilar Rey, el incidente que originó las detenciones se produjo el 1 de diciembre a la tarde, y se originó con una ruidosa protesta de unos 18 reclusos que reclamaban una hora recreativa por día. Cuando los presos comenzaron a quemar colchones y a causar desmanes, el oficial a cargo de la comisaría llamó a la Guardia de Infantería para restablecer el orden.
De acuerdo con las declaraciones de Vilar Rey, durante la represión, los presos “fueron sometidos a todo tipo de vejámenes e incluso hay serios indicios de que al menos cuatro de ellos fueron abusados sexualmente”.
El instructor precisó que cuando los reclusos supuestamente abusados fueron revisados por médicos legistas, de la Policía y del hospital local presentaban “lesiones anales”. Añadió que los guardias trasgredieron todas las normas reglamentarias, y que los hechos no fueron dados a conocer por los canales oficiales, sino que trascendieron cuando un abogado se presentó en la comisaría para visitar a uno de sus clientes y lo halló brutalmente golpeado. De inmediato, el profesional, realizó la denuncia ante la Justicia. Fue entonces que comenzó la investigación que determinó la aprehensión de los policías. En el caso tomó intervención la jueza Norma Vera. Según Vilar Rey, la situación de los policías detenidos es muy comprometida. “Hay muchos elementos probatorios sobre su accionar que se encuentran incorporados a la causa”, señaló. (NA)
Según informó el fiscal de Asuntos Policiales y Penales del Ministerio Público provincial, Gustavo Vilar Rey, el incidente que originó las detenciones se produjo el 1 de diciembre a la tarde, y se originó con una ruidosa protesta de unos 18 reclusos que reclamaban una hora recreativa por día. Cuando los presos comenzaron a quemar colchones y a causar desmanes, el oficial a cargo de la comisaría llamó a la Guardia de Infantería para restablecer el orden.
De acuerdo con las declaraciones de Vilar Rey, durante la represión, los presos “fueron sometidos a todo tipo de vejámenes e incluso hay serios indicios de que al menos cuatro de ellos fueron abusados sexualmente”.
El instructor precisó que cuando los reclusos supuestamente abusados fueron revisados por médicos legistas, de la Policía y del hospital local presentaban “lesiones anales”. Añadió que los guardias trasgredieron todas las normas reglamentarias, y que los hechos no fueron dados a conocer por los canales oficiales, sino que trascendieron cuando un abogado se presentó en la comisaría para visitar a uno de sus clientes y lo halló brutalmente golpeado. De inmediato, el profesional, realizó la denuncia ante la Justicia. Fue entonces que comenzó la investigación que determinó la aprehensión de los policías. En el caso tomó intervención la jueza Norma Vera. Según Vilar Rey, la situación de los policías detenidos es muy comprometida. “Hay muchos elementos probatorios sobre su accionar que se encuentran incorporados a la causa”, señaló. (NA)
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