En Santa Ana cambiaron en el año a 12 jefes de comisaría

Los vecinos dicen que no se puede vivir por la inseguridad en la zona. Robaron en la iglesia. El oficial que está a cargo de la dependencia local advirtió que los pobladores no los ayudan a detener a los ladrones. Una joven baleada.

NO RESPETAN NADA. Algunos desconocidos ingresaron a la iglesia y se llevaron 30 sillas de plástico. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
NO RESPETAN NADA. Algunos desconocidos ingresaron a la iglesia y se llevaron 30 sillas de plástico. LA GACETA / OSVALDO RIPOLL
29 Diciembre 2005
CONCEPCION.- Los pobladores de Santa Ana viven dominados por el miedo a causa de la creciente ola de inseguridad que se registra en el pueblo. "Todos los días hay robos. Aquí uno ya no puede abandonar un segundo su casa porque siempre hay alguien acechando nuestros bienes. Esta situación es insostenible", aseguró el vecino Antonio Pérez.
Hace pocos días los ladrones arremetieron contra la capilla Sagrado Corazón de Jesús y se llevaron unas 30 sillas de pvc que habían adquirido los lugareños. La mayoría de las sustracciones es atribuida a menores.
El jefe transitorio de la comisaría local, oficial auxiliar Osvaldo Cornejo, sostuvo que el principal problema de la fuerza es la falta de colaboración por parte de los pobladores. "La gente viene a denunciar los hechos, pero no brinda datos sobre los sospechosos. Sólo lo hacen en las calles o en reuniones. Algunos saben quiénes son los autores de los delitos, pero ante nosotros se callan. Tienen miedo de comprometerse", apuntó. "Sobre el robo de las sillas nos dijeron que andaban unos chicos vendiéndolas en esta zona, pero nadie se atrevió a decirnos quiénes eran", aseguró. El uniformado se quejó de que, en cambio, a los vecinos nada los frena para denunciar a los integrantes de la Policía por cualquier cuestión. Aseguró que precisamente a raíz de esos planteos hechos ante la superioridad, en un año fueron desplazados 12 comisarios de esa dependencia.
El anterior jefe de comisaría, subcomisario Emilio Villafañe, fue desplazado tras el confuso episodio que protagonizaron efectivos a su cargo y un grupo de jóvenes, y en el que resultó herida de bala Jésica Salcedo, de 17 años. El disparo, según una denuncia, habría sido hecho por un policía. Sin embargo, Villafañe señaló a uno de los muchachos que enfrentaron a los efectivos a la salida de un baile como el responsable. "La falta de continuidad en el mando de esta comisaría conspira contra la labor de seguridad", advirtió Cornejo.

Alcoholismo

Los vecinos, como Pérez y otros, indicaron, sin embargo, que el problema es la falta de contención que padecen los jóvenes, ya que últimamente son más numerosos los que terminan víctimas de la drogadicción y el alcoholismo. A esto se suma, advirtieron, el escaso personal que se desempeña en la comisaría. "Durante las noches sólo quedan un oficial y dos agentes, y esta es una comunidad de 20.000 habitantes", apuntó Pérez. Cornejo admitió esto, pero a la vez insistió en considerar que si la gente aspira a que la seguridad mejore en el pueblo, en la tarea se deben comprometer todos los vecinos.
"El problema de la inseguridad está instalado aquí desde hace tiempo. Ahora es peor. Es necesario hacer un llamamiento a los padres para que controlen a sus hijos. Son bastantes los que se drogan y se alcoholizan. De ahí que cuando no tienen dinero para hacerlo, salen a robar", dijo una vecina llamada Marta. (C)



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